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martes, 25 de septiembre de 2018

"Todos lo saben"

Nunca hasta ahora había acudido a ver una película del afamado y premiado director iraní Asghar Farhadi. Sin embargo, el hecho de la gran promoción que se ha realizado en todos los medios, de su última película rodada en España, me llevó, con no poca curiosidad, a acudir a las salas de cine para  escudriñar su nueva creación. La trama gira alrededor de una boda y una desaparición. Laura, personaje interpretado por Penélope Cruz, viaja desde Argentina con sus dos hijos a su pequeño pueblo de origen, en España, para acudir a la boda de su hermana. En mitad de la fiesta la luz se corta y Laura descubrirá que su hija adolescente ha desaparecido de su habitación a la que subió tras encontrarse indispuesta. A partir de este momento, familiares y amigos vivirán unos días de gran tensión para descubrir que le ha sucedido a la chavala, mientras los acontecimientos hacen salir a la luz episodios casi olvidados y sentimientos del pasado de los protagonistas.
Según leemos la sinopsis del film podemos tener la tentación de pensar que nos encontramos ante simple un thriller localizado en un polvoriento y deslocalizado pueblo de la profunda España. Pero el tratamiento que infunda el director al film, va más allá. La trama nos lleva en volandas a sobrevolar el micro universo de la familia y sus allegados, a los que el pasado fraguó el destino de cada uno de ellos, situándolos en la trama actual con sus propios y adoptados sentimientos de resquemor, envidia, venganza y amor. Para ello, el director mediatiza al espectador por medio de la desaparición de la joven, para hacer renacer ecos del pasado en forma de extrañas ventas de las tierras familiares, amores que escaparon y oportunidades perdidas por unos y aprovechadas por otros, por salir del pueblo y emigrar a otras tierras. Es aquí donde el potencial de Farhadi explota en las interpretaciones de una estupenda pléyade de actores y actrices españoles. Los sentimientos renacen para descubrir y desenterrar secretos conocidos por todos, pero nunca confirmados, complicando en gran manera la resolución de la desaparición, arrinconándola como mero hilo argumental de esta historia de emociones y pasiones. Como quien dice, las habladurías que se cuenta por el pueblo, algo de verdad tendrán...
Sin embargo, en mi opinión, Farhadi abusa en cierta manera del drama emocional y de la calidad de sus actores, alargando innecesariamente un metraje que se va hasta los ciento treinta minutos. La película empieza con buena mano, presentando al espectador a casi todos los personajes protagonistas con un gran pulso narrativo. La llegada al pueblo y el reencuentro con los familiares y amigos, logran localizar con solvencia a todos ellos, con sus defectos y virtudes, hasta lograr el cenit con la celebración de la boda. Son éstos, quizás los mejores momentos de la película. A partir de aquí, nos adentramos en la compleja situación que se vive ante el desconocimiento de lo sucedido a la adolescente. Los sentimientos surgen a flor de piel, unos enervando su carácter y otros hundiéndose en la congoja. Sin embargo, esta situación se eterniza en la búsqueda del director por desentrañar el pasado de los protagonistas, alargando en exceso una tensión, que en principio estaba muy bien conseguida y que termina languidecer irremediablemente hasta el final del film.
Asghar Farhadi ha sabido rodearse de lo mejor de la interpretación nacional. Encabezan el reparto una Penélope Cruz algo sobre actuada y un Javier Barmen comedido y muy controlado. Les secundan Ricardo Darín, Eduard Fernández, Bárbara Lennie, Inma Cuesta, Elvira Dominguez, Ramón Barea y la joven Carla Campra, conformando un plantel de interpretaciones, en general notables y realizadas con una buena carga de naturalidad. A todo ello cabe añadir parabienes dirigidos a la realización del montaje en la primera parte de la película, rodada con gran  maestría, algo que, en mi opinión, se malogra en su segunda parte. Si sumamos a las interpretaciones, el buen uso de la cámara y la iluminación de interiores, entenderemos el porqué de la fama contrastada del director. Lástima que su buena mano con los actores y el dominio de esa mágica máquina que recoge imágenes en movimiento, se vea perjudicada, en esta ocasión, por su afán de ahondar en exceso en los sentimientos y el pasado de los protagonistas, alargando innecesariamente la tensión y las emociones acumuladas no solo en aquellos días, sino también en los años pasados. Por cierto, cuánta belleza femenina reunida en un pequeño pueblo, dejado de la mano de Dios. Parece mentira. ;-) 


lunes, 24 de septiembre de 2018

"Clase Letal" - Tomo 6

El tomo sexto de esta serie continúa con el segundo curso de la escuela de asesinos dirigida por el Sr. Lin. Pero lo que parecía para los supervivientes del primer año un simple curso de apoyo y acompañamiento a los nuevos alumnos, se ha convertido en otro año en el que la prioridad es mantenerse vivo. Especialmente en la figura de Saya, en relación con su clan yakuza y particularmente con su hermano. 
Una de las dos tramas principales de este tomo continua con la situación de Saya tras el sangriento final del anterior tomo, enlazando sus vivencias actuales, con su pasado y su niñez en los brazos de su padre y tío, líderes de un clan yakuza, allá en Japón. Su compleja relación con su hermano, bebe de aquellos recuerdos de infortunio y asesinatos. La otra trama principal, toma como guía a los nuevos alumnos del primer curso que ya protagonizaron el anterior tomo 5º. Su amistad crece en su enfrentamiento con Shabnam y sus acólitos, mientras las alargadas sombras de  Marcus y María parece que reaparecen en el horizonte... Vaya spoiler se han cascado en la portada de este 6º tomo. Bueno la cuestión es que un viaje a una lejana playa y la querencia por cerrar un asesinato en el pasado, unirán ambas tramas en un esfuerzo por complicar más aún la existencia de los veteranos protagonistas y de los nuevos estudiantes que empiezan a tomar más presencia en la serie.
La labor de Remender continua en la senda de aunar las peripecias de estos adolescentes perdidos en la violencia, las drogas y sus aventuras, con diálogos en los que la esencia de sus pensamientos se vuelcan en ahondar en los problemas que asumen en su búsqueda de su personalidad, de un lugar en el mundo y sobre todo, en sus primeros amores y experiencias, explorando ecos de asuntos más propios de adultos que de la loca juventud en la que se creen inmersos. Sus diálogos siguen alcanzando grandes niveles de profundidad enmascarados en las agilísimas y notables viñetas y composiciones de Craig. Aunque hay que hacer notar que en éste número no llaman especialmente la atención como lo hacían en tomos anteriores. Quizás la razón es que no tiene casi escenas de acción y se ve copado por largos diálogos que sirven de enlace a próximos acontecimientos llenos de tiros, sangre y asesinatos. A mi me sigue embaucando esta serie y es sin duda, de las que una vez abierta la primera página, no abandono hasta terminar la lectura del tomo. Por cierto, muy buenos los extras con las portadas originales y alternativas. Mucho nivel oigan.  


jueves, 20 de septiembre de 2018

"Enemigos de Esparta" - Sebastián Roa

Considero a Sebastián Roa como uno de los mejores novelistas históricos del panorama nacional actual. Sus anteriores novelas han tenido como escenario la época medieval, afrontando con buen pulso un periodo histórico lleno de interés para el lector del género. Siempre ha tratado con respeto la historicidad, los personajes y la ambientación. En su nueva novela, da una vuelta de tuerca al periodo en el que sitúa a sus protagonistas, viajando a la Grecia del siglo IV a.C. No hace falta comentar la gran cantidad de mediocres novelas que en los últimos años han planteado como tema principal de sus páginas la Grecia Antigua, ya sea en su Periodo del Bronce, pleno de historias dedicadas a Troya, el Periodo Clásico, con las guerras Médicas y del Peloponeso como nexo de unión, o el Periodo Macedónico, con Alejandro Magno como casi único protagonista. Sin embargo, el autor no ha defraudado con su elección, acercándose a un periodo difuso pero importante y que sirve de puente entre el final del Periodo Clásico y el comienzo del Macedónico. Me refiero a los años en los que la decadencia de Esparta, tras su gran victoria ante Atenas, da paso a la plenitud de otra gran polis griega, Tebas. 

Roa sumerge al lector, a lo largo de más de quinientas páginas, en los dieciocho años que van desde el 379 a.C. hasta el 362 a.C., en los que la capital de Beocia y sus líderes pretenden asumir, con plenitud militar, su independencia de Esparta. Y lo hace de la mano de Prómaco, un peltasta tracio con sangre tebana en sus venas. Por un asunto de amores, huye de Tracia con la intención de enrolarse como mercenario en el mejor ejército del momento, el que ha hecho invencible a Esparta. Sin embargo, su destino se trastoca, poniéndole, con miras a su búsqueda de venganza, bajo las órdenes de Pelópidas y Epaminondas, líderes en ciernes de una rebelión por recuperar la liberdad y democracia de Tebas, frente al poder oligarca y tiránico de los aliados y amigos de Esparta. Este sueño los llevará sin remedio, al enfrentamiento directo con hasta entonces invencible polis griega.

Sin entrar en someros detalles, me gustaría comentar un poco la impresiones que me ha generado la lectura de esta novela. Ante todo referir como trasluce del texto, el enorme esfuerzo y loable resultado del autor por trasladar al lector, de la manera más fidedigna y creíble posible, al periodo histórico al que se enfrenta. La ambientación, los simbolismos, la filosofía y el pensamiento, así como las costumbres, además de la panoplia militar y la descripción de batallas, están manejados con naturalidad, conocimiento y cierto respeto histórico. Roa se acerca al periodo del engrandecimiento de Tebas planteando una premisa histórica clara: la lucha de una ciudad sojuzgada por Esparta con ansias de recuperar su libertad y asumir cierto orden democrático, frente al poder de facto de los espartanos, quienes dominan de la mano de oligarquías y amigos, gran número de ciudades griegas. Y todo ello se produce bajo la mirada expectante de una Atenas siempre atenta a los acontecimientos. El autor, entremezcla personajes de ficción, como es el caso del protagonista Prómaco o las bellas Veleka y Agarista,  con otras figuras históricas. Unos, son los ya mentados líderes tebanos Pelópidas y Emapaminondas, en mi  opinión los auténticos protagonistas de la novela. Otros, más secundarios, son Platón, Ifíctrates y Cabrias de Atenas, Filipo de Macedonia, Alejandro de Feras, Cleómbotro y Agelisao de Esparta. Con todos ellos nos embarcamos de la mano de Roa en una historia apasionante. Las batallas, siempre punto fuerte en sus novelas, juegan un factor clave. Especialmente la naval de Naxos y las dos importantísimas de Leuctra y Mantinea, protagonizadas por el famoso Batallón Sagrado. No olvidemos tampoco, los numerosos y muy interesantes duelos dialécticos que sazonan sus páginas, especialmente los intercambiados entre los dos líderes tebanos y otro ciudadano de Tebas llamado Menéclidas, así como los cortos pero interesantes comentarios filosóficos aportados por Platón. 

Aún con todo lo dicho anteriormente, tengo un pero al desarrollo de la narrativa de la novela, en especial en lo que respecta a la participación e intervención del protagonista Prómaco. Conforme comencé la lectura, iba desarrollándose la historia alrededor del mercenario tracio con cierta fluidez pero, también creo, con cierta artificialidad para introducirlo en la trama. Me explico. A lo largo de la primera mitad del libro me pareció vislumbrar cierto afán por situar a Prómaco en la historia con cierto intervencionismo artificioso y desde mi punto de vista algo forzado. Todo ello, está diseñado para situarlo en el entorno cercano de los dos líderes tebanos históricos. Esta situación rebuscada lo sitúa en una inexplicable posición de omnipresencia en los momentos iniciales de la rebelión tebana. Las escenas en las que el joven guerrero aconseja militarmente a avezados oficiales atenienses o tebanos mediante susurros al oído, me crearon tanto recelo como incomprensión. Sin embargo, cuando me encuentro a mitad del libro, para mi sorpresa y tranquilidad, Prómaco pasa a un acertado segundo plano, adoptando más un papel de narrador sin intervención excesiva en la historicidad y liderazgo de Pelópidas y Epaminondas, quienes toman, a partir de ese momento, mayor protagonismo. Es como si la idea inicial de situar al tracio en el foco principal de la historia se diera de una manera un tanto forzada y cuando el autor ha conseguido localizarlo donde quería, lo traslada a una situación más lógica, en un segundo plano, asumiendo su posición y origen real, con la idea de contar con más naturalidad los hechos históricos que rodearon este periodo. Aún así, doy por hecho que nos encontramos con una novela histórica y no un ensayo, por lo que el autor puede hacer intervenir a sus protagonistas de ficción donde y como que le apetezca. 

En definitiva, una novela que, en mi opinión, va de menos a más. Presenta la historia personal del protagonista como un hilo conductor dirigido a hilvanar la narración novelística de la historia de la Tebas de aquel periodo, a la que vislumbro como el pilar principal sobre el que gira la novela. Por el contrario, debo reconocer que la trama romántica de Prómaco, aunque sea el hilo conductor y la causa de su participación en la revuelta tebana, me deja más bien frío y la encuentro descontextualizada a lo largo y ancho de la extensión de la novela, a excepción de en su parte inicial y en su conclusión. La personalidad de Prómaco no termina de cuajar en comparación a los protagonistas con base histórica, con los que da la sensación de que el autor ha trabajado con más comodidad o por lo menos así lo entendí tras terminar la lectura. Esto me lleva a concluir que esta vez Roa, sin quizás pretenderlo, ha dotado a algunos de los personajes históricos de la novela con más entidad dramática que a los de ficción. Con todo, buen hacer del autor en su encomiable esfuerzo por acercar al lector a  un periodo histórico fascinante, para el que ha demostrado haberse preparado concienzudamente, como queda anotado en la bibliografía que presenta al final de la novela.

martes, 18 de septiembre de 2018

"Barry Seal"

Barry Seal fue un personaje real sobre el que el director Doug Liman estrenó en 2017 una película basada en sus andanzas y aventuras realizadas durante los años 80. Seal fue un piloto y fanático de la aviación que trabajó para la CIA, colaboró con el narcotráfico del Cártel de Medellín y transportó armamento destinado a la Contra Nicaragüense. Gracias al apoyo de la CIA y trabajando también a sus espaldas se convirtió en una de los más grandes traficantes de droga de EEUU de la mano de una flotilla de aviones que recorrían la ruta desde su país hasta los productores de cocaína y viceversa. El intercambio de cargamentos y dinero era fluido e imparable. 
La alianza Liman-Cruise produjo una película llena de acción, muy entretenida y hecha a la medida de un Tom Cruise que parece se que se divirtió bastante protagonizando el papel de este aventurero y descarado sinvergüenza que aprovechó su situación de empleado de la CIA para lucrarse a niveles absolutamente insospechados. La virtud del film es descubrirnos los entresijos del monumental emporio creado por el protagonista para limpiar el dinero que ganaba  a toneladas con su incansable ir y venir en su flotilla de aviones por todo Centroamérica. De la mano de Cruise, la presentación de la trama resulta tan alocada como agilísima y con acertados toques de humor. 
Aunque el resultado pueda resultar algo superficial, no solo debido al guión sino también a la ligereza con la que se trata un tema suficientemente serio como el tráfico de droga y armas, unido a la intervención norteamericana en Nicaragua y su colaboración con Panamá por ejemplo, nos encontramos ante un producto de entretenimiento puro y duro. Sí que existe cierta crítica a la política de los años de Reagan en su lucha al comunismo y sobre todo a la intervención arbitraria de la CIA en todos los ámbitos, pero no cabe la menor duda que Liman y Cruise han conseguido amabilizar la figura del piloto y traficante a fuerza de presentar una cinta de llena de guiños de humor, mucha acción y sobre todo un guión muy divertido. Perfecto para pasar un par de horas entretenidas, sin más pretensión.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Daredevil - Volumen 1 - nº 595-600 - Tomo 14 - "Alcalde Fisk"

A lo tonto a lo tonto, el bueno del personaje de Matt Murdock/Daredevil ha llegado al número 600 del Volumen 1 y se presenta en el tomo nº 14 de la Colección 100% Marvel recién publicado, retomando la numeración original del Volúmen 1, desde el nº 595 al nº 600 más un número 600 bis y un montón de portadas alternativas. Además Soule, el guionista actual lo hace coincidir con un evento interesante y sorprendente. Tal como titula el tomo, Kingpin ha ganado las elecciones de Nueva York y toma posesión de sus alcaldía. Desde luego, este hecho se produce cuando en el tomo anterior, Daredevil se encontraba en China de viaje, con lo que al volver a EEUU, se encuentra con las elecciones terminadas y decididas. Recordemos que ya hace varias entregas, el universo de Daredevil se modificó o manipuló, para que el enmascarado recuperara el secreto perdido sobre su identidad Tomo 12 - "Identidad", por lo que ni Kingpin, ni la prensa, ni la policía conoce la verdadera cara del guardián de la Cocina del Infierno.
Sin embargo, Matt Murdok continúa estando en el punto de mira de Fisk, por lo que éste le intentará hacer la vida imposible, dándole la orden, como ayudante del Fiscal, de buscar y detener a los justicieros de la ciudad, incluido a sí mismo. Para más inri posteriormente le colocar en una situación especialmente comprometida, dato que no pienso descubriros y que tendréis que leerlo en el cómic. Aún con todo, Daredevil pedirá la ayuda de algunos de sus compañeros de mallas de Nueva York, como Spiderman, Luke Cage, Puño de Acero, Eco, Jessica Jones y alguno más. Con todo, la inteligencia de Kingpin pugna por derrotarlos, detenerlos y anularlos para hacerse con el poder y control de la ciudad. Además, también se incluye la reaparición de Punto Ciego en su lucha con Musa, el villano que le atacó en números anteriores. Desde luego, un número bastante apañado, como merecía la celebración del número 600, dentro del mediocre paso de Soule en el guión. El tomo resulta entretenido, dinámico y recupera un buen número de personajes clásicos de la historia de Daredevil, incluido componentes de la mítica La Mano.
Respecto al dibujo, como en otras ocasiones, y la verdad es que estoy hasta el gorro de este asunto. De los séis números de esta serie, Garney solo dibuja en tres, mientras en los otros tres lo hace un más que notable Landini, quien demuestra cierto dominio en lo que respecta a las viñetas y colorido, en comparación con el oscuro y desaliñado trazo del que es el titular de esta etapa liderada por Soule. Así que otra vez tenemos una historia dibujada por más de un dibujante. Un poco aburrido del tema, la verdad. Por lo demás, la trama en cuestión es interesante y entretenida, dejándola abierta para seguir la linea abierta desde hace varios números. Solo espero que esta etapa termine por alcanzar cierta regularidad y equilibrio, que hasta ahora se echa de menos, y que de alguna manera me termine atrapando.

jueves, 13 de septiembre de 2018

"Memorias del sargento Bourgogne" - Adrien Bourgogne

1812. Napoleón invade Rusia. Después de un accidentado periplo por territorio ruso y derrotar al ejército del Zar en Borodino, el emperador entra en Moscú. Tras pasar en la capital rusa apenas treinta días, se vio obligado a volver sobre sus pasos al no conseguir su deseada negociación de paz con el zar Alejandro I. Durante dos largos meses la Grand Armée no solo sufrió el continuo hostigamiento de los cosacos y las tropas rusas, sino que fue devastada por el crudo y terrible invierno, que azotó sin piedad las largas líneas francesas.

Ediciones Salamina publicó hace unos meses las que posiblemente sean las memorias más conocidas que se conocen sobre aquella retirada. Su autor, el sargento de la Guardia Imperial Adrien Bourgogne. Este veterano de las campañas francesas acometidas en media Europa, fue uno de los más de cuatrocientos mil soldados que emprendieron la invasión en junio de 1812 y de los poco más de quince mil que regresaron con vida de aquel infierno blanco. Sus memorias muestran con extremo detalle la llegada, estancia en Moscú y la retirada, desde el punto de vista de un soldado de a pie, fuera de los círculos de los oficiales de alta graduación y el entorno más cercano del emperador. Si bien el trascurso de los meses en los que la Grand Armée invadió Rusia pasan de soslayo por las primeras páginas del libro, la estancia de las tropas imperiales en Moscú, toman cierta importancia en sus páginas. Tal como cuenta el Sargento Bourgogne, siempre hablando en primera persona, la situación de la capital fue absolutamente compleja. Las tropas estaban mal estacionadas y desde que se empezaron a propagar los incendios en sus calles, la estancia de las tropas fue harto complicada. Los víveres escaseaban, la rapiña y ocupación de las casas no tuvo límite y los incendios se reproducían cercenando la libre circulación de los ocupantes.

Sin embargo, tras la decisión de Napoleón de salir de la capital y volver grupas hacia Francia, la debacle se cernió sobre las tropas sin remedio. Y es aquí cuando el relato de Borugogne toma importancia. Desde luego, la presión de los rusos en la batalla de Maloyaroslatev, provocó que los franceses y sus aliados no pudieran tomar una ruta diferente a la que meses antes les había llevado a Moscú, con lo que tuvieron que regresar sobre sus pasos reencontrándose con los campos y poblaciones sobre los que ya pasaron y destruyeron a su paso. Por todo ello, la falta de víveres y refugio sería una constante. En más de una ocasión, la llegada del protagonista y sus compañeros a estos pueblos y villas, solo les otorgaba cuatro paredes sin techo donde albergarse y poca comida. Pero sin duda el gran enemigo se personificó en forma de invierno. La estación se adelantó aquel año, y a mediados de octubre ya habían caído las primeras nevadas. A partir de ese momento, el frío hasta temperaturas de veinticinco grados bajo cero, las ventiscas y grandes tormentas de nieves, junto al continuo acoso de los rusos, convirtió la experiencia de Bourgogne y sus camaradas en un auténtico hito de supervivencia. En sus memorias nos cuenta la sinrazón de las situaciones generadas por el hambre y el frío. El deseo de sobrevivir, tal como él nos narra, se encontró por encima de sus semejantes, hasta llevarles en algunos casos extremos a esconder la escasa comida que atesoraban antes que ofrecérsela a sus compañeros.

Tras la batalla de Krasnoi, la retirada se convirtió en una desbandada incontrolable. Es terrorífico como cuenta que cuando en ocasiones perdían la senda de regreso, tras horas de desconcierto, encontraba el camino gracias a los moribundos y fallecidos tirados en los márgenes de los caminos. En contraposición a esta situación de inhumanidad, llama también la atención la fe y confianza casi mítica en el emperador y en el cuerpo de la Guardia Imperial, al que pertenecía. La idea de pertenencia a un regimiento, el sentimiento de servicio a Napoleón, sin duda fue un acicate importante para la supervivencia de quienes tuvieron la suerte de sobrevivir a aquel periplo, que en palabras del sargento, suena tan terrorífico como inhumano. La carrera por sobrevivir pasaba por no dejar de andar, no dormir al raso, pertenecer a un grupo humano unido y como no, superar el acoso continuo de las tropas irregulares rusas, formadas por tártaros y cosacos, todos ellos terribles y mortíferos. En sus memorias, recuerdo algunos trazos de auténtica pesadilla. Por ejemplo, cuando no puede sostener el arma frente a la carga de un jinete a punto de ensartarte con su lanza, debido al estado de congelación de sus manos y al huir, en pleno golpe de dolor debido a un cólico inoportuno, se hace sus necesidades encima en plena carrera frente al enemigo. O el momento en que muerto de hambre, es incapaz a hincar un mordisco a la carne de uno de los miles de caballos muertos o sacrificados en el camino, debido al extremo estado de congelación. Estos son solo son algunos de los retazos narrados de primera mano por el vélite sargento Bourgogne, en unas memorias muy entretenidas en su lectura, contadas con gran detalle y sobre todo con la humanidad y a veces, culpabilidad del que fue testigo directo de una de las mayores debacles militares y humanitarias del siglo XIX.

martes, 11 de septiembre de 2018

"La jauría humana"

"The Chase", título original del clásico dirigido por Arthur Penn en 1966, fue traducido en nuestro país por el muy apropiado "La jauría humana". Es una de esas pocas ocasiones en las que la incomprensible costumbre española por cambiar los títulos a las películas extranjeras, acertó de pleno. Porque lo que el espectador puede ver en la pantalla es, como bien dice una de las acepciones de la palabra jauría, "conjunto de personas quienes persiguen con saña a otra o a un grupo de ellas".
La película está basada en una novela de Horton Foote, ganador de un premio Pulitzer y de dos Oscar, uno a guión original por "Gracias y favores" y otro adaptado por "Matar a un ruiseñor". Pues bien, la trama gira en torno a un pueblo del sur de EEUU. Un joven, interpretado por Robert Redford, escapa de prisión con la intención de volver a ver a su mujer, encarnada por la actriz Jane Fonda. Ésta ha iniciado un romance con el hijo de un próspero y acaudalado hombre, que ejerce su poder en el pueblo como si fuera dueño del mismo. Marlon Brando, encarna al sheriff, un hombre íntegro, al que las influencias y recomendaciones externas no evitan que haga cumplir la ley de  manera honorable y justa. Da la casualidad que es fin de semana y toda la población disfruta del sábado por la noche en un desenfreno de alcohol y juerga. Lo que no hará más que complicar la situación, provocando una auténtica caza al fugitivo, imparable y desenfrenada.
Arthur Penn retrata con auténtica frialdad y crudeza una sociedad americana enclavada en los años sesenta en la que la degradación humana, el racismo, el servilismo ante el poderoso, la mentira y el alcohol, provocan en el espectador una auténtica sensación de miedo e inseguridad. La ley enmarcada en el entorno humilde y comprometido del sheriff, se embarra ante la desbordada e imparable presencia de la masa humana dispuesta a hacer valer sus caprichos y desmanes. El director enmarca en esta película el peligro de tomarse la justicia de la mano y de la prepotencia de una supuesta superioridad no solo racial, sino también de clase. El individuo, en su búsqueda de un horizonte prometedor, basado en el trabajo, incluso en el amor, en el respeto y en el sentimiento entre semejantes, desaparece ante la presencia de la jauría humana, la masa descontrolada, encarnada en la población de un pueblo enloquecido por la envidia, el ansia de poder y el uso de la violencia. 
El puñado de actores y actrices seleccionado por Penn es de altura. Robert Redford, Jane Fonda, Angie Dikinson, E.G. MArshall, Robert Duvall y James Fox completan un genial grupo interpretativo. Pero es sin duda un gigante como Marlon Brando quien en su interpretación del Sheriff, encarna el ideal de la justicia ,en una posición de integridad y  de debilidad frente a la locura provocada por la degradación que le rodea. Un auténtico peliculón, del que hay que aprender mucho y que en algunas de sus secuencias recuerda al clásico "Solo ante el peligro", aunque el resultado resulte mucho más desolador y dramático, como una mala resaca.

lunes, 10 de septiembre de 2018

"Heridas abiertas" - Temporada 1

Estrenada en julio de este año, la miniserie de ocho capítulos "Heridas abiertas", adentra al espectador en el mundo retorcido, oscuro y misterioso de una clásica población del profundo sur de los EEUU, en este caso, un pueblo con cierto ascendiente sudista, en el que comparten el día a día, familias de rancio abolengo con sus vecinas de raigambre más popular. Una adolescente aparece asesinada y el periódico de la capital cercana envía a una reportera originaria del lugar, en donde todavía mantiene familia. Camile Preaker, que es como se llama la protagonistas encarnada por Amy Adams, deberá reencontrarse con el oscuro y extraño pasado del que huyó hace tiempo y que le llevó a buscar el olvido entre su profesión, los fármacos y la bebida. Sus recuerdos renacerán nada más llegar a su hogar, donde la espera una madre proteccionista, un padre esquivo, una hermana con doble cara, además de la sombra de una hermana fallecida. 
Lo que en un inicio pudiera parecer un ejemplo de la típica serie de investigación de extraños asesinatos, nos depara un viaje profundo al inframundo y al pasado de la protagonista. Con continuos flashbacks, iremos descubriendo, más bien intuyendo, las circunstancias que rodearon la adolescencia de la periodista y el porqué de las heridas abiertas emocionales que la alejaron de aquel lugar. Amy Adams, espléndida siempre, realiza una interpretación llena de excesos y en cierta manera algo sobre actuada, planteando al espectador la imagen de un ser perdido a nivel vital e irremediablemente conducido a repetir en su persona ciertos hechos que acaecieron en el pueblo y especialmente en su familia. Y es en su hermana menor en quien ve reflejado ese pasado, un pasado que se llevó a otra hermana y en el que también se sucedieron algunos extraños asesinatos. Precisamente, el enigmático papel de la hija adolescente que vive en la casa de la familia, interpretado por una sorprendente y fantástica Eliza Scalen, juega con la baza de las pistas aportadas al espectador, junto a las extrañas visiones y recuerdos que sufre una desfavorecida Amy Adams, encarnando un papel en mi opinión, excesivo en negrura y desesperación.
Pero no se podría evidenciar este cuadro compositivo sin la presencia de la turbadora matriarca interpretada por Patrica Clarkson que, por cierto, últimamente encarna este tipo de papeles especialmente sórdidos y manipuladores, como sucede en la reciente "La Libería" de Isabel Coixet. Su presencia supramaternalista acapara la vida de la protagonista y el escenario social de la población, en la que vecinos, policía y amigas, la ven como un pilar incómodo pero necesario dentro del pasado y presente de su sociedad. La aparición de un inspector venido de fuera para la investigación del asesinato de la joven y su relación con el sheriff local, más la presencia de los sospechosos y vecinos casuales del pueblo, cierran el círculo vital de este entorno enfermizo, lleno de misterio, alcohol y ambiente rematadamente pueblerino y malsano. 
En definitiva "Heridas abiertas" es una tortuosa historia, que juega con tortuosos personajes, desarrollado en un medio tortuoso y realizado con un montaje tortuoso... Sus idas y venidas al pasado y al interior de la mente de Camile hacen complejo y resbaladizo el seguimiento de la serie entre callejones abruptos, amistades engañosas, recuerdo borrosos y la miseria de la existencia de su protagonista. A mi en particular, me produjo cierto hastío, aunque en ciertos momentos, francamente me tenía carcomido de curiosidad, lo que no hizo que al terminar el último capítulo quedara satisfecho de finiquitar la serie. Sus extremos me resultaron inexplicables y retorcidos, y la presencia continua del alma en pena de la protagonista, sazonada con su propia personalidad perdida  y el abuso del alcohol, mermó mi atención e interés por la serie que, si bien logra ambientar con sumo efecto la situación del pueblo y su sociedad autodestructiva, no termina de cuajar por lo cargado de su presentación y el resultado final. Excesiva y tortuosa, en todos sus ámbitos.


viernes, 7 de septiembre de 2018

La foto del viernes - París - Ópera Garnier - Detalle lateral

París
Ópera Garnier u Ópera de París.
Detalle de una de las estatuas femeninas que sostienen faroles para iluminación urbana, en la calle lateral derecha del edificio. Este edificio de la Ópera de París fue construido en 1875, bajo mandato de Napoleón III y diseñado por el arquitecto Charles Garnier.

jueves, 6 de septiembre de 2018

"Batman: Gotham después de la medianoche" - Grandes autores - Steve Niles/Kelley Jones

Tomo recopilatorio de la etapa de Steve Niles al guión y Kelley Jones a los lápices, titulado "Gotham después de la medianoche", que aglutina veinte grapas y que contiene una aventura y trama, completa y cerrada, protagonizada por Batman. Una serie de asesinatos aterrorizan Gotham. Tras las campanadas de medianoche, van apareciendo cadáveres a los que se les ha extraído el corazón. Las víctimas en general, son personas con un pasado delictivo o cuando menos, turbio. Conforme Batman comienza a investigar el caso, acudiendo en ayuda del inspector Gordon, una serie de villanos, viejos enemigos de nuestro protagonista, le atacan con la intención de quitarle de en medio. Sin embargo, sus motivaciones y modus operandi hacen sospechar al caballero oscuro, de que detrás de todos estos hechos, hay una mente que busca hacerse con el control de la ciudad.
Bueno, nos encontramos con una clásica historia de suspense, investigación y aventuras de Batman, en la que en su afán de encontrar al personaje que está poniendo en peligro a la ciudad y sus ciudadanos, le lleva a un juego de investigación encaminado a resolver el enigma. Sus pesquisas le enfrenta a conocidos villanos, como el Expantapájaros, Jocker, Clayface, Verdugo, Catwoman o Killer Croc... Sin embargo, continuamente se dará de bruces contra un callejón sin salida en su investigación. Alguien está detrás de todos ellos y precisamente, ese el el enigma que tendrá que resolver... el quién y sobre todo, el porqué. El guión de Steve Niles es muy entretenido, tanto en sus labores de investigación como en las interesantes conversaciones entre Batman y Alfred. El suspense sobrevuela bastante bien la trama y la intrusión de los villanos y la persecución del que realmente se encuentra detrás de los ataques a Gotham y al héroe, juega con un buen ritmo... A mi en ese aspecto me ha parecido muy entretenido.
Pero lo que realmente me lanzó a hacerme con este tomo y a disfrutar como un enano de la historia es el dibujo de Kelley Jones. Su trazo, colorido y sobre todo, la inmensa imaginación que desborda es increíble. Habrá gente que piense que caricaturiza en exceso a los personajes, y sin embargo si es así, lo hace en perfecta consonancia con el contexto de la historia y el guión. Sus excentricidades, los detalles, las grandes composiciones a dos páginas y sobre todo su desbordante imaginación completan un trabajo completísimo y en mi opinión notable. Quizás su gran hándicap sean los retratos de algunos personajes humanos, dibujados con líneas simplistas, pero como digo, el conjunto de su trabajo y sobre todo su colorido, a mi me ganaron desde el primer momento. Será cuestión de gustos. Francamente me lo pasé genial disfrutando de sus composiciones y sus idas de olla. En mi opinión muy recomendable.   



  

martes, 4 de septiembre de 2018

"El agente secreto" - Joseph Conrad

Llevaba mucho tiempo deseando leer esta novela escrita por Joseph Conrad. He tenido experiencias muy interesantes con sus otras obras más conocidas como "Lord Jim" y "El corazón de las tinieblas", ambas escritas años antes que la protagonista de hoy y me apetecía repetir lectura con este autor. "El agente secreto" Está ambientada en el último cuarto del siglo XIX en Londres. Su protagonista, Mr. Verloc, en un agente que trabaja para una embajada europea en la capital británica, pudiéndose tratar de la correspondiente a Rusia o al imperio Austro-Húngaro. Su misión es infiltrarse y trasladar información sobre las actividades y objetivos anarquistas. Cuando un nuevo superior llamado Mr. Vladimir, se hace cargo de la misión del agente, cuestiona y presiona a Verloc sobre sus resultados en su labor como agente. En un momento dado, su superior le hace ver que es necesario provocar un incidente mayor para lograr una reacción más enérgica del gobierno y la policía británica. Esta situación hace que Verloc tome una grave y decisiva decisión.

Digamos, que esta es la trama policíaca o pretendidamente principal, sobre la que discurre la novela. Pero no podemos perder de vista la vida social y familiar del protagonista. Verloc gestiona un negocio junto a su mujer, compartiendo vivienda con su hermano, algo retrasado, y la madre de ambos. Además utiliza el local para mantener reuniones, digamos clandestinas, con una terna de personajes, que bien podrían pertenecer al universo de nuestro querido Valle-Inclán. Los acontecimientos que sucedan a partir de la reunión que mantienen Verloc y Vladimir, atraparán sin remedio a la señora Verloc y su hermano, hasta límites insospechados y que conforme avanza la novela, se va desviando de la trama anarquista para vivir una auténtica tragedia familiar.

Conrad, partiendo de un problema que preocupó y alarmó a toda Europa, como era los atentados cometidos por elementos anarquistas y la gestación de las luchas revolucionarias y terroristas en todo el continente, reconduce la historia hasta plantear las más profundas y oscuras vivencias humanas, desarrolladas a raíz de la relación, manipulación y convivencia entre los protagonistas de la novela, especialmente, entre los miembros del matrimonio Verloc. Una chispa, surgida de un acto mantenido en secreto, hace que lo peor, lo más vil, reaccione ante la mentira y la manipulación. Conrad, como es habitual en él, ahonda en la personalidad de los personajes, agarrando sin piedad sus sentimientos, hasta producir una resultado, unas consecuencias, tan humanas como impactantes. Esta es una de las grandes características del autor en su indagación del alma humana. Y francamente, no esperaba tanta profundidad en esta novela. 

Uno de sus capítulos de alrededor de cuarenta y cinco páginas, ya en la fase final de la novela, en el que marido y mujer se enfrentan ante el acto consumido por Verloc en su pretendida misión como agente, resulta brutal, desolador y lleno de tensión. Con solo este capítulo, la novela ya tiene su existencia justificada. Por otro lado, la presencia de unos maravillosos e indispensables personajes secundarios, algunos como he dicho antes, tan cercanos al esperpento de Valle-Inclán, llena de matices pensamientos, ideologías y prioridades con sus mentalidades y discursos. El pulso narrativo de Conrad resulta demoledor y su extensión, quizás haga de ella una novela más accesible que su "Lord Jim", sin perder hondura y conocimiento de los sentimientos humanos propios de él. Es sin duda una buena recomendación para iniciarse en el autor, ya que la trama es entretenida y el lector se adentra con cierta facilidad en el universo de Conrad, habitualmente nada fácil de acometer. Una gran y agradable sorpresa para este lector, por lo que no tengo más que recomendar su lectura.

lunes, 3 de septiembre de 2018

"Dueños de la calle"

David Ayer es un director con un historial no especialmente extenso, pero si con algunos títulos interesantes. Además de la película que hoy reseño, llamo la atención en una especialmente acertada "Sin Tregua" y una aproximación al cine bélico, con una valorable aunque irregular "Corazones de acero". Su acercamiento al universo Marvel de la mano de "Escuadrón suicida" me parece más bien un título para olvidar. Todas ellas reseñadas anteriormente en este blog. En el caso de la película que hoy reseño, se acompaña de un estimable guion basado en una historia de James Ellroy.
"Dueños de la calle" está protagonizada por Keanu Reeves. Interpreta aun policía individualista, con problemas de alcohol y que forma parte de un equipo especial de la policía de Los Ángeles. Sobre ellos sobrevuela la sombra de la corrupción. Sin embargo, el agente Tom Ludlow, a pesar de sus medios violentos para hacer valer la ley, sus problemas personales y ser la punta de choque de su grupo, precisamente por su despiadada y efectiva manera de hacer su trabajo, no forma parte de la supuesta corruptela que aúna policías, políticos y altos mandos. La muerte de un excompañero de academia y patrullas, le apuntan como supuesto culpable. A partir de este momento y con la ayuda de un agente de homicidios, la investigación corre de su cuenta, sin saber que se encuentra en medio de una soterrada guerra por el poder.
Este thriller policial me dejó buen regusto por bastantes razones. En primer lugar el ritmo impuesto por el director, tanto en la investigación de los asuntos policiales, como en las escenas de acción y tiroteos. Keanu Reeves se encuentra cómodo en la figura de un policía justiciero, que ronda el quebranto de la ley. Pero además, aunque no es algo novedoso, la inclusión de la temática de la corrupción y la terrible realidad de la prepotencia policial en Los Ángeles, una ciudad tristemente famosa por los problemas raciales, de violencia y corrupción, acerca al espectador un completo cocktel de abusos y violencia, en el que el protagonista, solo ante el peligro, como lo hiciera Sérpico, se enfrenta a sus compañeros y al estatus establecido en su departamento.
Ayer, además se beneficia de un rotundo guion escrito por James Ellroy, algo que se disfruta por su consistencia y calidad. No deja de ser un thriller policial bien construido, que goza de la interpretación de actores consolidados como Hugh Laurie, Forrest Whitaker  y aun semidesconocido Chris Evans. Entretenida película y recomendada para los amantes del buen cine policiaco.