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jueves, 21 de marzo de 2019

"Broadchurch" - Temporada 3

Hace unos años reseñé por estas páginas la primera temporada de la serie británica Broardchurch - 1ª temporada, recalcando la presencia de un buen producto perteneciente al género policiaco, salpimentado de un mucho de realidad social y humana. El visionado de la segunda entrega no me produjo la misma sensación, hasta tal punto de declinar escribir su reseña. Hace pocos días, rebuscando entre las plataformas alguna serie de cierto empaque con el que distraernos en casa y no entrar en la rueda de la mediocridad de flojas series que se presentan en la actualidad, me encontré con su tercera temporada, estrenada en el año 2017. En buen momento y lugar, ya que sin pretenderlo, nos atiborramos en casa de sus ocho capítulos en una tarde memorable de maratón dominical.
Con el caso del niño fallecido en la primera temporada todavía coleando, los inspectores Alec Hardy y Ellie Miller, se enfrentan a la investigación de una extraña y misteriosa violación. La víctima, una mujer madura separada y con una hija adolescente, recuerda pocos detalles de los hechos, sucedidos a lo largo de una fiesta de cumpleaños a la que acudieron más de cien personas, de entre ellas más de dos tercios, hombres de la comarca. Poco a poco los inspectores deberán desanudar una serie de coincidencias y situaciones que colocan bajo sospecha a más de uno de los asistentes a la fiesta. A lo largo de la investigación van surgiendo los más oscuros secretos de algunos de los implicados y habitantes de la pequeña localidad, todo lo cual va generando una tensión y cierto ambiente de cotilleo, en la que la mujer agredida debe sobrevivir, bajo la mirada de amigos y vecinos.
Resulta especialmente interesante el primer capítulo, en el que se nos muestra el complejo y delicado protocolo que hay que realizar en la investigación y la pericial de un hecho tan condenable como es una agresión sexual. Los pasos están perfectamente calculados y medidos, así como el desarrollo del trabajo de campo en el lugar del ataque y el posterior seguimiento de los movimientos y coartadas de los sospechosos. Todo ello está perfectamente explicado y narrado en los capítulos de la serie, a lo que se suma las especiales personalidades de ambos detectives. Su trabajo en equipo muestra cierta quiebra y tensión, por un caso tan sensible, especialmente hablando de una población tan pequeña, donde todo el mundo se conoce. Además, los creadores de la serie aprovechan para tratar temas tan delicados como, la pornografía en internet y su disponibilidad para los adolescentes, el bullying y su relación con el mundo del móvil y los mensajes en red, o simplemente el problema de las presunciones alrededor de la imagen de la mujer agredida recreadas en un mundo especialmente machista.
La verdad es que he quedado gratamente sorprendido del nivel narrativo de esta tercera temporada. Aunque ya de por sí, conocía el estupendo trabajo de David Tennant y el de la recientemente oscarizada, por su actuación en La Favorita, Olivia Colman, presentes en la serie, la manera de visualizar la compleja trama, con un trato del objeto del delito especialmente delicado, entremezclado con factores bien hilvanados de una clásica serie de detectives, aporta gran credibilidad  a un producto, del que lamentablemente parece que no habrá una cuarta temporada. Lástima.

jueves, 14 de marzo de 2019

"Arqueólogos, etnólogos y espías. La misión de Leo Forbenius en Arabia y Eritrea. (1914-1915)" - Rocío Da Riva

La Primera Guerra Mundial fue un periodo en el que arqueólogos, militares, etnólogos y personajes con carácter insatisfecho y espíritu aventurero, ocuparon un lugar en la historia aportando a los lectores ávidos de noticias en tierras lejanas, las memorias de sus viajes y hechos de todo tipo. El frente de Oriente Próximo resultó especialmente rico en exploraciones protagonizadas por las más variadas personalidades. Como bien señala la autora de este libro que hoy reseño, no se puede olvidar la figura del famoso T. E. Lawrence y su emblemático y extraordinario libro "Los siete pilares de sabiduría" en cuyas páginas narra sus experiencias en Oriente Medio conviviendo con las tribus árabes levantiscas contra el Imperio Otomano. 

Rocío Da Riva nos acerca a otro  personaje, quizás menos conocido para nosotros, pero con nombre propio en su país de origen, Alemania. Leo Frobenius fue un etnólogo y aventurero alemán, cercano a los círculos de poder del Reich. A finales de 1914 lideró una expedición cuyo fin era viajar desde Constantinopla hasta el Mar Rojo, para desde allí desembarcar en Eritrea y adentrarse en Etiopía. Su fin, estudiar la situación de las tribus árabes bajo dominio turco y preparar los cimientos para provocar un levantamiento contra los británicos en aquel país hasta Sudán y Somalía. En aquellos años los países occidentales pugnaban por marcar su influencia en la zona y promover a los nativos contra el enemigo. El Imperio Turco aliado de Alemania,  todavía controlaba Oriente Próximo y la principal pretensión alemana era minar la influencia británica y francesa en la zona. Frobenius junto a algunos occidentales y nativos inició un viaje que hoy nos puede parecer tan intrigante como emocionante. 

El fin de la expedición no resultó conforme a lo que esperaban sus organizadores, pero nos deja ciertas pistas sobre la situación de las tribus árabes en aquel territorio cercano al Mar Rojo, la débil influencia de los turcos tan al sur de Constantinopla y las implicaciones diplomáticas que tuvo la expedición al encontrarse de frente con la entonces pretendida neutralidad italiana en Eritrea y la creciente influencia Anglo-Francesa en la zona. Se le puede tildar de todo a Frobenius, pero desde luego, tal como nos muestra este curioso y breve tratado de Rocío Da Riva, no puede decirse de él que fuese un hombre remilgado ni cobarde. Su gran ego y voluntad, pugnaba por superar cualquier escollo en el camino, eso sí, a fuerza de provocar auténticos quebraderos de cabeza a enemigos y amigos, propios y extraños.

martes, 12 de marzo de 2019

"Hostiles"

Sorprende y mucho que un western de la calidad como el que presento hoy, dirigido por un director con cierto nombre en la industria, como es el caso de Scott Cooper, e interpretada por Christian Bale, Rosamund Pike y Wes Studi, no haya tenido espacio en la parrilla de la gran pantalla en los cines nacionales. Su estreno debería haber tenido lugar allá por 2017 y, sin embargo, la película se estrenó en abierto a primeros de marzo de este año 2019, aunque ya era posible verla en alguna plataforma desde el año pasado. Me recuerda a otro gran western, Desapariciones que también pasó especialmente desapercibido cuando se estrenó en 2003. Su caso es muy parecido, tanto en la idiosincrasia de su estreno como en la alta calidad de ambas producciones.  
Dentro de la última década del siglo XIX, los territorios del oeste y la frontera se encuentran controlados por los estacionamientos de la caballería de los EEUU. Quedan atrás las grandes guerras indias y ahora su misión pasa por controlar las reservas y los pequeños grupos de fugitivos que de vez en cuando escapan de ellas y se lanzan a atacar las granjas y las haciendas diseminadas en un territorio inmenso. Las escabechinas y las matanzas en masa han ahondado el odio de blancos y pieles rojas. Un capitán veterano de Little Big Horn, en donde sirvió bajo el coronel Reno, convive con su labor de controlar a estos fugitivos y la cercanía de su retirada del ejército. En vísperas de este día, su oficial al mando le ordena una última misión. Escoltar a Halcón Amarillo, un viejo guerrero cheyenne, y su familia, a tierras de Montana donde esperará su muerte debido a una enfermedad incurable. El odio del capitán Blocker por el nativo es profundo y antiguo. En su camino se topan con una mujer, única superviviente del ataque de un pequeño grupo de comanches renegados a su granja. El viaje vital de los tres protagonistas solo acaba de empezar.
Nos encontramos con una película dura, en la que se cuenta la verdad, la crueldad y el odio generado después de años de luchas entre los indios nativos y los soldados azules. Las grandes tribus han desaparecido y el trato que el hombre blanco ha tenido con los nativos ha sido inmisericorde y cruel. De la misma manera, los veteranos de la caballería recuerdan la dureza de los ataques indios, sus métodos sangrientos, la rapiña realizada sobre los civiles asentados en aquellas tierras y la pérdida de compañeros de cuartel. El odio que se ha sembrado en las frontera es profundo. De la misma manera, la soledad de los puestos fronterizos y la dedicación a  la caza y captura de indios renegados, termina por pasar factura  a los soldados curtidos, pero faltos de empatía y estima. La vida del soldado es solitaria y sus misiones, largas y perentorias. En este escenario de penuria, las bases sobre las que se asienta el deber y el honor del soldado, juegan un difícil equilibrio con los sentimientos y el carácter individualista de quien lleva el uniforme marcado a fuego. Con estos cimientos, Scott Cooper construye una historia, con un gran poso de tristeza, un viaje vital, tan crepúscular como complejo, basado en los días que transcurren entre la salida desde el fuerte, del grupo y su escolta, en dirección a un lejano valle en Montana. En su camino, las circunstancias durísimas e inevitables, moldearán la existencia de los que componen la expedición, planteando al espectador una serie de acontecimientos que plasmarán la vida casi extrema de la frontera y las situaciones límite a las que puede encauzar.
"Hostiles" es una pieza de artesanía filmada con pulso firme. Plasma en la pantalla el transcurrir lento de la misión, día a día, noche a noche, bajo la expectación un grupo humano llevado al extremo de la supervivencia, mientras los sentimientos y los intereses, van encontrándose, por necesidad y. porqué no, por humanidad, con la realizad de su existencia. Porque en la tragedia, hay individuos que se pierden en la basta hondura del horizonte, mientras otros, parecen aferrarse a la vida, a pesar de parecer carente de un fin esperanzador. La película nos muestra sus vivencias extremas, encarnadas de la mano de tres magníficos actores principales y un buen número de secundarios muy solventes. Christian Bale modula a la perfección al veterano capitán en su lucha interior y el cumplimiento del deber. Rosamund Pike muestra su fuerza interpretativa en su complejo papel de superviviente tras el mortífero ataque comanche. Y Wes Studi, ese enfermo y viejo guerrero cheyenne, muestra la honorabilidad de un pueblo desterrado y hundido, a finales de un siglo que ha significado la desaparición de los suyos. 
Heredera directa de Centauros del Desierto, del novelista Alan Lemay o de los relatos cortos recogidos en Un tronar de tambores de James Warner Bellah, ambos llevados al cine por John Ford,  "Hostiles" goza de una magnífica banda sonara, sometida a los paisajes secos e inmensos de la frontera, sin entrar en sonoras y épicas fanfarrias, sino mostrando en su partitura la intimidad del hombre con su entorno, su visión de la vida y sus miedos.  La fotografía es otro punto a valorar, otro factor que recuerda en más de un fotograma al viejo y genial John Ford. En conjunto, una magnífica película en su visión más crepuscular del más puro western, en la que el director aporta una revisión de la relación del hombre blanco y el nativo de las grandes llanuras y la frontera del oeste americano. Una recomendación inexcusable para el aficionado al género.  Por cierto, aprovecho para recomendar la lectura del ensayo La Tierra Llora - Peter Cozzens publicado por Desperta Ferro Ediciones y ganador del VIII Premio de Literatura Histórica Hislibris al Mejor Ensayo




lunes, 11 de marzo de 2019

Daredevil - Volumen 1 - nº 601-605 + Annual - Tomo 15 - "Alcalde Murdock"

Penúltimo tomo de la época guionizada por Soule, con el que ya se ha superado la barrera de los 600 números de la historia de nuestro querido Daredevil... Y seguimos enfrascados en la batalla entablada entre Murdock/Daredevil, Fisk/Kingpin y La Mano/La Bestia, localizada en pleno Nueva York. Tras el ataque de La Mano a la ciudad y después de resultar el alcalde herido, Murdock toma el liderazgo y la defensa de la ciudad desde su puesto de vicealcalde. Ante semejante tesitura y aceptando que los ninjas de La Mano superan en número y poder a las fuerzas policiales, Daredevil lanza una llamada de auxilio dirigida a todo aquel que pueda ayudar en la defensa de los ciudadanos de a pie. Los Defensores, Elektra, jefes de las bandas criminales y antiguos enemigos de Daredevil e incluso una antiquísima orden de guerreros/sacerdotes llamada Orden del Dragón, acuden al auxilio de Nueva York. Esto último, aunque suene ridículo, os juro ha sido incluido en las páginas nos ocupan por un Soule paranoico.
Bueno, esta sencilla, ridícula y, en mi opinión, insulsa trama es a la que nos ha llevado el devaneo tonto e ilógico de los últimos guiones sin lógica de Soule. Las razones para atacar la ciudad por parte de La Mano y su líder La Bestia, son tan endebles que conforme se lee el cómic no sabe uno si sonrojarse o dejar de leerlo lo antes posible. La presencia de Elektra no tiene sentido y la deriva que va tomando la historia conforme avanza, y más aún, cuando se da la trama por terminada, no hace más que llevarnos a pensar que el seguimiento de esta época liderada por Soule, no ha tenido ningún sentido. Menos mal, que por lo menos, en esta ocasión el dibujo plasmado en sus páginas por Henderson funciona bien a nivel visual y tanto las escenas de acción, espectaculares y que aquí son muchas, como en los interiores del ayuntamiento, resultan correctas, visualmente hablando y están bien diseñadas. Lo importante es que Soule se nos despide de aquí a cinco o seis grapas, dando paso a un nuevo equipo creativo que por lo que he leído no ha empezado mal su estreno en EEUU. Veremos.
Para completar este tomo, se ha incluido el último Annual publicado, con una historia protagonizada por Misty Knight y un asunto relacionado con el tráfico de la hormona de crecimiento mutante que ocupó unos números no hace demasiado tiempo en las historias protagonizadas por Daredevil. Pues lo dicho... a la espera de acabar la etapa actual y tomar nuevos caminos con el Diablo de Hell´s Kitchen, que tengo muchas ganas de que se recupere su esencia perdida.




viernes, 8 de marzo de 2019

La foto del viernes - Praga - Jardines del Monasterio de Sta. Inés

Praga
Jardines del Monasterio de Sta. Inés.
¡Qué mejor lugar para descansar y huir del bullicio del turismo en la vieja capital imperial...!

jueves, 7 de marzo de 2019

"Kingdom"

Fantástica sorpresa la que nos ha ofrecido la plataforma de televisión de pago Netfilx, con la programación de la primera temporada de esta serie coreana de seis capítulos titulada Kingdom. El argumento nos sitúa en algún momento del siglo XV en plena consolidación de la dinastía coreana Joseon. El entorno más cercano del monarca, se encuentra dominado por el primer ministro y su clan. No solo controla la política y territorios del país, sino que además ha conseguido desposar en segundas nupcias con el rey, a su hija, relegando al primogénito, a la espera del nacimiento de un nuevo heredero. Sin embargo, una serie de muertes en palacio y la llegada de un eminente médico del país, ponen a parte de la corte y al propio joven príncipe en guardia ante el silencio del primer ministro. El origen de un terrible mal se expandirá sin remedio, en medio de la lucha por el poder y el futuro de la corte. Mientras la tiranía y la pobreza dominan el país, una extraña epidemia situará al príncipe al frente de unos pocos resistentes, en una guerra abierta en dos flancos, por un futuro gobierno más justo y la supervivencia de un pueblo.
Importante apuesta y no falta de riesgo, la realizada por Netflix por acercar, no solo una serie asiática, con su componente de ser un producto teóricamente para minorías, sino además, apostar por la temática zombie. La premisa se une al hecho de tratarse de una serie ambientada en la antigüedad, en un entorno extraño al público europeo, absoluto desconocedor de la cultura coreana. Sin embargo, alabo el gusto al programador, al ofrecer una serie que goza de una importante cantidad de aciertos. Para empezar, su ambientación es notable, mostrando al espectador curioso el esplendor de una cultura milenaria, rica en tradiciones y especialmente atractiva para el interesado en la vida y sociedad de aquel país de oriente. Además, técnicamente, a nivel de fotografía, montaje y puesta en escena, goza de una gran nivel, aportando serenidad y elegantes encuadres cuando se requiere, y sorprendentes y muy bien estudiadas escenas de acción, nada escatimadas en cada uno de los capítulos. 
Pero, estos dos factores que he comentado, no son especialmente sorprendentes dentro de la filmografía clásica de aquellos países orientales, muy acostumbrados a cuidar al detalle la técnica y la ambientación de su producciones.  Uno de los grandes factores de Kingdom es su estudiado guión, el cual entremezcla, por un lado, una trama por la lucha dinástica del reino y, paralelamente, por otro, aporta un fantástico cuento de terror, basado en la figura de los muertos vivientes, quizás un tema ya manido en estos tiempos, pero al que sus creadores dotan de una serie de características y puesta en escena francamente memorables. Además, nos encontramos con unos protagonistas que funcionan dentro del argumento, y aportan esa necesaria historia personal de los supervivientes, en su lucha por la su supervivencia. Sobresale la figura del príncipe heredero, adalid de un pueblo tiranizado y amenazado por el terrible mal, y también su fiel guardaespaldas. No olvidar a la enfermera o al joven y misterioso luchador, figura llena de suspense. La dramatización de una trama basada en el gobierno de unos pocos advenedizos, enfrentados al liderazgo del príncipe, funciona bien, ante la tesitura de la crisis de la epidemia, logrando aportar un sentido a la serie, más allá de la tensión y el suspense ofrecido por los resultados de la expansión de de los zombies. Las escenas de sus ataques y características tan amenazadoras, bien calibradas con una impresionante fotografía y puesta en escena, dejan muy mal parados a algún denostado producto en horas bajas, como la serie Walking Dead.
En definitiva una gratísima sorpresa, de una serie fantásticamente producida y dirigida, que ante su gran recepción por los espectadores, ya está preparando su segunda temporada para el próximo año, dejando en alta expectativa su llegada, gracias a un último capítulo que nos ha dejado a todos con ganas de mucho más... Buen uso del suspense, servido con cuenta gotas, dejando al espectador con la sensación de que todavía hay muchas cosas que descubrir en la vida de los protagonistas. Super recomendable. Por cierto, hace unos años reseñé por estos lares Guerra de Flechas una película también coreana que me dejó bastante buena impresión. 


martes, 5 de marzo de 2019

"El placer del viajero" - Ian McEwan

De vez en cuando no me resisto a leer alguna de las novelas de Ian McEwan, uno de mis escritores favoritos. La última ocasión no pudo ser más propicia. Principios del otoño pasado en San Sebastián, buen paseo, buena comida y para terminar una tarde de terraza en el Hotel Londres, mientras mi mujer e hija se daban un buen chapuzón en la playa. Dicho y hecho me encaminé a una librería y no dudé en rebuscar entre las novelas cortas de McEwan. En mis manos cayó este librito de apenas ciento cuarenta y cinco páginas titulado "El placer del viajero" sin saber que me iba a adentrar en una calurosa y peligrosa historia de pasión en la Venecia menos turística y más profunda.

Mary y Colin son una pareja madura que disfruta de unas vacaciones largas en Venecia. Ella es una mujer separada, madre de dos adolescentes que, junto a su amante, pasa los días en la ciudad de los canales fuera de las rutas turísticas y conviviendo entre los cafés cercanos al hotel, su habitación y las callejuelas más recónditas del laberinto en que se convierte su universo más privado. Ambos viven una relación pasional algo aletargada en el ámbito pausado y caluroso de la cotidianidad del día a día, en su larga estancia casi intrascendente. Uno de esos días tórridos en los que la pareja busca al anochecer un local donde cenar, de manera aparentemente fortuita, conocen a un australiano residente en Venecia con quien comienzan una extraña y difusa amistad. Al poco conocerán a su esposa. Ambos desconocidos esconden en su relación signos extraños y sin sentido aparente, algo que sin embargo, determina un reencuentro más pasional entre los amantes, sin saber hacía donde les conducirá semejante casualidad. 

Ian McEwan se adentra, como suele ser común en sus personajes, en la complejidad de las relaciones, concentrándose en las experiencias pasionales plenas de sexualidad, enfrentadas a las tendencias violentas y cuasi sadomasoquistas, en el juego visceral y complejo del amor y la dependencia. Mary y Colin se sitúan sin saberlo, aunque con ciertas sospechas, en el filo de la navaja en su acercamiento a la complejidad de la pareja de desconocidos que abordan su tranquila y casi insípida estancia en la ciudad de los canales. Mientras, en su deambular por Venecia, sin contratiempos, sin preocupación por el paso del tiempo, transitan ajenos a lo que suceda fuera de ese laberinto de callejuelas, la atmósfera axfisiante y calurosa que les provoca cierta modorra, juega en su contra al penetrar en el micro universo de la pareja de desconocidos. 

Cada una de las ciento cuarenta y cinco páginas de esta novela corta, exhuman pasión, curiosidad, monotonía, calor... Cada palabra, cada frase y cada párrafo, llenan de pleno significado y sentido a lo que inevitablemente sucederá en sus últimas páginas. Hilado tras hilado, en el imprescindible y aveces equívoco escenario veneciano, McEwan construye la trama en la que la pareja deambula entre los canales y las vistas al mar Adriático, mientras su destino se aproxima de la mano de los desconocidos, en un juego de suspense, extrañeza y ecos de violencia pasional. Un libro tan desasosegante como misterioso, que oscurece con ciertas miserias humanas un esperanzador destello de amor y estabilidad. Marca de la casa, claro, y por ello especialmente recomendable. Literatura de altura. 






lunes, 4 de marzo de 2019

Desperta Ferro - "La Guerra de Crimea (I). La Batalla de Balaclava.

La Guerra de Crimea siempre me ha parecido uno de esos conflictos fascinantes que acontecieron a lo largo del siglo XVIII. Es por ello que celebro con gran expectación, la publicación por parte de la sección de Historia Moderna de Desperta Ferro de este primer número dedicado al comienzo de la guerra y a la Batalla de Balaclava. Siempre he considerado que no puede faltar en la biblioteca de un buen aficionado a la historia, el contundente ensayo titulado Crimea, escrito por Orlando Figes y dedicado a este complejo y fascinante conflicto.
 
El número no podía empezar de otra manera, sino explicando e introduciendo al lector en el conjunto de las razones que llevaron a la guerra, enmarcada dentro del caos geopolítico y estratégico generado durante el siglo XVIII alrededor de la cuestión oriental, derivado, en parte, del declive del Imperio Otomano, la guerra fría declarada entre Rusia e Inglaterra o, simplemente, del pulso colonial en el que se encuentran volcadas las grandes naciones en su afán por dominar mares y territorios lejanos. Si concretamos el origen del conflicto que nos ocupa, debemos fijarnos entre otras cosas, en las crisis de los pequeños países eslavos en su pulso por retraerse de la influencia turca y la pretendida influencia de origen religioso de la que el zar de Rusia pretenderá justificarse por convocar una especie de cruzada en Tierra Santa. El equilibrio de fuerzas en la región se quebraba. Estaba en juego mantener un Imperio Otomano en quiebra, pieza clave para los intereses rusos, franceses e ingleses en la zona. El segundo artículo nos muestra como las primeras batallas de la guerra tuvieron lugar en las riberas del Danubio cerca de las orillas del Mar Negro. Rusos y turcos se enfrentan por aquellos fronterizos pequeños territorios de origen eslavo, hasta que el arbitraje militar de Austria suspende las hostilidades, trasladando el conflicto a Crimea.
 
Previamente a plasmar en el número, las batallas que protagonizan esta primera parte del conflicto, los editores de Desperta Ferro nos introducen, en sendos artículos, en la realidad militar y organizativa de los ejércitos francés y británico. En ellos se ahonda en los cambios que se dieron lugar en la industria militar y su estructura, conforme la guerra avanzaba. Crimea significó una revolución en lo que respecta a armamento y sanidad, además de situarnos en uno de los puntos claves en la evolución de la guerra a mediados de siglo, desde su nueva perspectiva internacional, además de llamar la atención en la necesidad de cambio en la estructura de la oficialidad y de la tropa, especialmente en lo que respecta al ejército británico. La elección de los mandos y sus diferencias casi irreconciliables, no ayudaron precisamente a la consecución de una campaña, llena de luces y sombras. Al respecto de la sanidad y su sostenimiento en el conflicto, las enfermedades y la falta de preparación de unos y de sostenimiento continuo de otros, llevó a provocar un grandísimo número de bajas y a su vez una nueva visión de cómo atender sanitariamente un conflicto en territorio lejano de casa. Apuntar también la aparición de la prensa escrita como comunicador de lo que sucedía tan lejos de la metrópoli y su influencia en la sociedad.
 
Tres fundamentales artículos tres, centran las operaciones militares de este número. En primer lugar, el desembarco en Crimea y la Batalla de Almá. Un segundo, la Batalla Balaclava, enfocado en el inicio del enfrentamiento y poniendo el foco de atención en la posición férrea del 93 regimiento de Highlanders y la carga de la Brigada de Caballería Pesada. Y como no podía ser de otra manera, un tercero, cuyo centro de atención es la famosa carga de la Brigada Ligera. Tres artículos espléndidos en cuanto a su explicación y descripción detallada de aquellos momentos álgidos del principio de la Guerra de Crimea y, por supuesto, como siempre acompañados de magníficos planos en los que se explica paso a paso los movimientos de tropas más reseñables en el campo de batalla. Un número extraordinario, que no hace otra cosa, que hacernos esperar con expectación la segunda entrega dedicada a este conflicto. 


jueves, 28 de febrero de 2019

"El vicio del poder"

Película dirigida por Adam McKay, quien en su anterior realización, La gran apuesta, profundizó sobre origen y desarrollo de la gran quiebra mundial de las hipotecas subprime. El vicio del poder ahonda en otro periodo negro de la reciente historia de los EEUU. Me refiero a la Segunda Guerra de Irak. En este caso, McKay lo hace acercándose sin miramientos a la compleja y ambiciosa figura de Dick Cheney, quien fue Vicepresidente de George Bush hijo. Pero el director no se adentra únicamente en la guerra, su origen y desarrollo, sino que no duda en realizar una auténtica biografía crítica del que, hasta hace unos años, ostentaba en la sombra gran parte del poder de los EEUU. Desde luego, este personaje tan peculiar, conservador y republicano acérrimo, ostenta en su vida una larga carrera política en Washington. Fue Jefe de Gabinete de Gerald Ford, Secretario de Defensa con George Bush padre durante la Primera Guerra de Irak y posteriormente Vicepresidente de su hijo.
Pero McKay va más allá, focalizando su visión del personaje como una profunda crítica a su persona y entorno. Sus años de juventud fueron mediocres y tambaleantes y, tras llegar a la Casa Blanca de la mano de otro de los protagonistas de la película, Donald Rumsfeld, su larga sombra en la política descansa sobre dos periodos bien diferenciados. El primero hasta el año 1993, cuando se retira de la política y aterriza en la empresa privada. El segundo, siendo Vicepresidente y en los duros años de los ataques del 11 de septiembre y sus consecuencias, sobre todo en  Afganistán y la Segunda Guerra de Irak, con toda la problemática heredada de las torturas y Guantánamo, el espionaje e intervención de la CIA en territorios internacionales, la transgresión de la seguridad digital o el invento de las armas de destrucción masiva. La película es una continua crítica a su hacer en la burocracia norteamericana y sus paso por controlar la política internacional del país.
Pero vayamos a la parte cinematográfica de la película, que es lo suyo. Para encarnar al protagonista, McKay eligió a Christian Bale y acertó en su apuesta. Su papel es omnipresente y la capacidad del actor por meterse en el papel está demostrada por su gran actitud interpretativa. Curiosamente y marcando las diferencias propias de ambos protagonistas, este trabajo de Bale tiene muchos paralelismos con el ganador del año pasado al Oscar de Gary Oldman a mejor actor, en su papel de Churchill en la película El instante más oscuro, en una fusión de interpretación y maquillaje más que efectiva. A Bale le, acompañan en los papeles de George Bush hijo, su esposa y su maestro y colaborador más cercano Rumsfeld, un conseguido Sam Rockwell, la siempre brillante Amy Adams y el polifacético, Steve Carell. Muy poderoso el trabajo de Adams, encarnando a la fuerte y fiel mujer de Cheney. Su larga sombra sobre el burócrata, es de las que imprime carácter y forma parte indispensable de su robusta y larga carrera política, en la el de Nebraska tuvo hasta tres ataques al corazón y un trasplante. McKay, además parece que pretende dividir la vida de Cheney en dos partes, mediante unos falsos créditos a mitad de película, algo que sorprende a propios y extraños, pero que ofrece al espectador una especia de barrera psicológica en las dos fases de la vida del protagonista.
Aportar, por lo demás, que la película goza de un gran guion, ciertamente lleno de datos y nombres, pero que en mi opinión resulta bastante más digerible que el de su anterior película, si bien es cierto, que la política estadounidense es algo que me interesa por demás. Con todo ello, el montaje debería ser bueno por necesidad, y aseguro que lo es. Sin duda uno de los puntos fuertes de la película. El director aporta con acierto datos suficientemente esclarecedores de la carrera de un hombre ambicioso y falto de complejos y piedad, siempre acompañado de una fuerte mujer y fiel esposa, en su búsqueda por aunar poder y dinero, sin olvidar, y creo que es importante decirlo, su defensa del patriotismo y servicio a la causa republicana. Para terminar, apuntar su banda sonora interesante por efectista, pero no por ello menos acertada, en la consecución de una película, presentada al espectador sin descanso ni pausa, como una cascada imparable, y dirigida a presentar al espectador, la vida de este personaje odiado y criticado por propios y extraños. En mi opinión El vicio del poder es una gran película, no solo en la complejidad del papel rotundo y magnífico de Bale, sino también como espejo y escenario de la más oscura y tendenciosa política de la historia más reciente de los EEUU.


martes, 26 de febrero de 2019

"La Favorita"

Dirigida por el excéntrico Yorgos Lanthimos, La Favorita se presentaba en las pantallas como una de las grandes favoritas a los Oscar de este año. Injustamente solo ha recibido el Oscar a la Mejor Actriz, olvidando, sin justificación posible, sus opciones a, por ejemplo, mejor montaje, diseño de producción, guión original o vestuario, entre otras importantes cualidades. Cabalgando entre el recuerdo y la herencia de "Barry Lyndon" y "La locura del rey Jorge", su trama traslada al espectador a la primera década del siglo XVIII en la corte de la reina Ana de Gran Bretaña. En plena guerra con Francia, dentro del periodo bélico de las Guerra de Sucesión Española, en la corte inglesa se sucede un pulso importante entre el partido Tory y el Whig, en vistas a prorrogar la guerra o aparcarla llegando a un acuerdo con los franceses. Ana gobierna bajo la alargada sombra de Lady Sarah Jennings, su consejera y esposa del Duque de Marlborough, jefe del ejército, quien apoyaba la facción Tory y por ende la guerra.  Su relación especial con la reina se complica con la aparición en palacio de una prima lejana, llamada Abigail, quien conociendo las debilidades de la reina, pujará por apartar de su lado a Sarah Jennings y optar por una deseada y nada despreciable cuota de poder en la corte.
La película se encuentra dividida en varios capítulos, en los que se presenta al espectador la situación en la corte, no solo a nivel político y de gobierno, sino también en el ámbito más personal, desde la previa relación de Jennings con la reina Ana, hasta los sucesos acaecidos con la llegada de Abigail. Desde un inicio la joven pretende hacerse un sitio en la corte y demuestra su inteligencia y ambición, hasta el punto de situarse en el entorno más cercano de la reina, situación que aprovechará el líder Whigs para conspirar contra la favorita, su marido y el partido de gobernante. Con todo ello, los dimes y diretes, el pulso sin piedad y la carrera por afianzar la amistad y el cariño de la reina, situarán a las dos protagonistas en una silenciosa y peligrosa guerra por ocupar la habitación de Ana. Por otro lado, conviene no perder de vista el trasfondo político de una época convulsa, no solo por la guerra y su coste económico, sino también por la especial situación de una reina viuda, sin hijos y al borde de la locura y la depresión.
Lanthimos presenta un film a primera vista clásico, en el que la pugna de las dos protagonistas se enmarca en un ambiente proclive a brillar por su belleza y presencia histórica. La ambientación, el vestuario y la localización de Hatfield House, lugar donde se ha rodado la película, sirven de escenario perfecto para el deleite y el brillo de la cinematografía del director. Utilizando una maravillosa fotografía en 35 mm de la mano de Robbie Ryan, sus escenas gozan de gran profundidad y belleza, deleitándose en mostrarnos un buen número de escenas nocturnas, con la aparentemente y única iluminación de las velas. Llamo la atención también en otras escenas grabadas con fotografía de "Ojo de Pez", aportando cierto modernismo a las ya de por si especiales habitaciones y pasillos de palacio.
Pero esta película no tendría sentido si no apuntáramos el extraordinario trabajo de interpretación de las tres actrices protagonistas. Rachel Weisz compone un perfil duro, comprometido políticamente con los Tory y su marido, con el que afronta su posición de ventaja y poder sobre la reina. Emma Stone, la joven advenediza, juega a apostar su juventud y belleza, por desplazar a la favorita, sin miramientos ni objetivos políticos, simplemente por su mero ego y afán por ostentar poder sin más contraprestación. Y por fin, la magnífica Olivia Colman, encarnando a una reina triste y desquiciada, que vive adocenada en la soledad de palacio y con sus queridos conejos y mascotas, como único recuerdo de sus hijos fallecidos. Las han recibido como merecido reconocimiento, sendas nominaciones a gran número candidaturas, a la gran mayoría de galardones cinematográficos del año. Sus personalidades plasmadas en su interpretación resultan notables y contundentes, mereciendo las tres, loas y halagos. En definitiva nos encontramos con la siempre oportuna película de época, salpicada de una gran dirección de diseño, vestuario, ambientación y fotografía, a la que no le falta unas grandes interpretaciones y un guión, que sin ser extraordinario, nos recuerda, las siempre provechosas, cinematográficamente hablando,  historias que versan sobre la pasión, la maldad y la carrera por ascenser del ser humano, en su desquiciada lucha por el poder.  



lunes, 25 de febrero de 2019

"Green book"

¿Quién iba a imaginar que aquel loco director de cine, que junto a su hermano Bobby creó aquellas comedias irreverentes y sin remedio que triunfaron a finales de los noventa, como "Dos tontos muy tontos", "Algo pasa con Mary" o "Amor ciego", haya sido capaz de dirigir una película notable y a su vez tan amable, con un guión inteligente y haya contado con la participación de dos actores de  notable carácter interpretativo? Pues bien, Peter Farrelly ha demostrado su capacidad para construir una historia convincente, que si bien redunda en ciertos tópicos de la sociedad norteamericana de los años sesenta, también ahonda en la personalidad de los dos protagonistas, en un juego de equilibrios y aprendizaje en la comunicación entre distintos, completando un buen ejercicio cinematográfico. Por cierto, ganadora de los Premios Oscar a Mejor Película, Mejor Guión Original y Mejor Actor de Reparto.
La trama, situada a principios de los años sesenta, gira alrededor de un portero italoamericano de clubs del Bronx. Al quedarse sin trabajo es contratado para ser el chófer de un pianista afroamericano en su gira de conciertos por el sur de los EEUU.  La premisa principal aborda especialmente el choque de personalidades de ambos personajes, aumentado si cabe, con la compleja situación social del racismo en los años en los que la administración Kennedy afrontó con gran esfuerzo la lucha por la igualdad de razas. Tony Lip y el Dr. Shirley, no solo tienen diferente color de piel, sino que además proceden de ambientes culturales totalmente diferentes. Todo ello les provocará no pocas situaciones, a veces complicadas e incómodas y otras más amables, en el afán del director por mostrar al espectador las dificultades de la convivencia entre diferentes en una sociedad especialmente agresiva y esquiva ante el problema racial, particularmente en los estados del sur. Es cierto, que el guión coloca a los protagonistas en algún que otro apuro, en el que el espectador es capaz de afrontar aquellos problemas de una sociedad reacia a aceptar la diversidad del prójimo. Sin embargo, la voluntad del director es afrontar estas situaciones, siempre con un espíritu amable, con una sonrisa en la cara, a pesar de un par de encuentros complicados, en un afán por transmitir que con la amistad y mucha voluntad, se pueden vencer los prejuicios, el racismo y la soledad. 
Es muy interesante la implicación de ambos protagonistas en sus papeles, con cierto aire de intercambio. El Dr. Shirley, interpretado por Mahershala Ali, representa a un afroamericano diferente, especial, por su nivel cultural y exquisitez, casi en un afán por pasar desapercibido en un mundo de blancos, en el que en el norte de EEUU no ha desentonado. Por otro lado, el rudo Tony Lipp, magistralmente encarnado por Viggo Mortensen, deambula en su mediocridad con total soltura en el universo de los barrios bajos y aún denotando cierto racismo, su necesidad de dinero le hará ver lo injusto de la situación de los afroamericanos en el sur de EEUU. Con todo ello, dos personas tan diferentes, que posiblemente no se hubieran mirado a la cara en su natal Nueva York, aúnan esfuerzos por convivir en la gira del pianista. Sus personalidades terminan por trasmutar en una simbiosis entre diferentes, todo ello, por supuesto, regado con un buen número de situaciones cercanas a la comedia, que cargan un buen porcentaje de crítica social, desde el punto de vista amable y positivista del guión. Como resultado, este viaje de aprendizaje entre distintos, conforma una película de la que se sale con una sonrisa en la cara y con la sensación de haber pasado un buen rato, gracias en gran medida a los dos grandísimos actores, que realizan unas interpretaciones en estado de gracia... Carisma no les falta, la verdad.

jueves, 21 de febrero de 2019

"El camino negro" - Tomo 1

Salido de la laboriosa mente de Brian Wood y de los lápices de Garry Brown, El camino negro nos traslada al siglo X d.C. a algún lugar del norte de Europa, donde la cristiandad avanza con esfuerzo por dominar y aplacar a las religiones paganas. En medio de esta época convulsa, llena de guerras, asesinatos y actos de bandidaje, un hombre del norte, se dedica a deambular por los caminos y a ofrecer sus servicios como guardaespaldas, sin entrometerse en exceso en las tensiones religiosas que en aquellas tierras pueblan los campos de sangre y muerte. Cuando su protegido, un sacerdote cristiano de cierta importancia, es asesinado, emprende, junto a una joven rodeada de misterio, el llamado Camino Negro, en dirección a una población del norte, donde parece que un hombre de Dios, pretende hacer de su silla un trono terrenal.
Tras la propuesta de Woods de hace unos años, profundizando en las leyendas e historias vikingas en la serie Northlanders, fui uno de los muchos que se quedaron con ganas de más. Esta serie de dos tomos que acaba de estrenarse, sobrevuela aquella saga en la que los llamados hombres del norte sobrevivían y conquistaban en los primeros siglos de la Alta Edad Media. La oscuridad tras la desaparición del Imperio Romano y los años de tinieblas de una Europa plagada de movimientos migratorios e invasiones venidas del este, dan paso a la expansión del cristianismo, en una época en la que los Pueblos de Norte, o también llamados vikingos, campan a sus anchas en nutridos grupos de guerra por todo el norte de Europa. Los sacerdotes de Cristo, misioneros de una época llena de peligros, se enfrentan al paganismo afianzado en un pueblo valiente, guerrero y pleno de independencia. Es esta la premisa que nos recuerda, como he dicho antes, a alguna de las tramas presentadas en Northlanders
Si bien pudiera pensarse que el tema está manido, la visión de Wood y Brown resulta tan interesante como entretenida, especialmente para el aficionado a este periodo y las aventuras protagonizadas por vikingos. El argumento, aunque avanza en esta temática, bien ofrece un punto interesante de suspense. Además la visión del mundo del protagonista llamado Magnus, recuerda a esos protagonistas solitarios, que con un pasado doloroso y de pérdida, intenta mantener una visión real y objetiva del mundo que le rodea, a pesar de estar repleto de muerte y destrucción. Su punto de vista del cristianismo, no refleja una análisis simple del mismo, sino que intenta vislumbrar quién y cómo actúa, quien transmite el mensaje de la nueva religión, enfocando su opinión sobre la persona más que sobre la doctrina en sí. 
Por supuesto, aparte de esto que parece tan sesudo, encontramos en sus páginas un buen número de peleas, batallas y sangrientos duelos, llevados al papel por un dibujo algo farragoso pero muy eficaz y ágil del ilustrador Gary Brown. A mi personalmente me ha gustado, tanto su trazo como el uso del color, aportando, a los personajes y a los entornos y paisajes, un tanto de realidad y salvajismo propio de la época. Primer tomo superado y con buena nota, a la espera de la publicación del segundo y definitivo, que cerrará la historia, según creo.