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jueves, 14 de junio de 2018

Desperta Ferro - Los Tercios (V) Asia

Gratísima sorpresa la que nos ha deparado este quinto número especial de Desperta Ferro, dedicado a los Tercios y nos traslada al lejano oriente. Hasta allí viajaron valientes aventureros en su búsqueda de nuevas rutas para encontrar las fuentes de las deseadas especias. Las Filipinas depararon nuevos territorios para España, pero fue con la unión de los reinos español y portugués, cuando el comercio exterior y la presencia de los tercios dejaron su huella en lugares tan lejanos como Mindanao, Las Molucas, Indonesia, China o Malasia.  Los esfuerzo por crear una ruta de ida y vuelta, llamada de Manila y la consolidación de la presencia española en aquellas tierras, se desarrollan en este número lleno de expediciones, batallas, dificultades y ansias de expansión.
A lo largo de sus páginas podemos hacernos una idea bastante clara de la situación y experiencias de los conquistadores a lo largo del siglo XVI y XVII en oriente. Desde los primeros descubrimientos en el Pacífico Sur y la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano, pasando por las diferentes conquistas comandadas por Legazpi y un buen número de españoles y portugueses en la consolidación de un territorio tan lejano, hasta el enfrentamiento naval con los holandeses, la carrera por dominar aquellos territorios, fue especialmente compleja. Por un lado, el volumen de islas y la distancia con la metrópoli y los territorios americanos, no facilitaba el envío de tropas, subsidios, mercaderías y material necesario para mantener los presidios y las ciudades españolas. Si a esto añadimos la belicosidad de los nativos, la geografía compleja de las islas y la presencia de vecinos tan peligrosos como los piratas chinos y japoneses y después la intervención de los holandeses, podemos concluir que la presencia ibérica y su consolidación fue un auténtico ejercicio de superación y constancia. 
La presencia en Filipinas fue fundamental. Manila era el centro neurálgico del poder español en la zona y con el apoyo de algunos pueblos nativos, se consiguió complementar las exiguas tropas españolas, en un conflicto continuo tanto militar como comercial , no solo en la misma isla de  Luzón, sino además con los moros de las Molucas y Mindanao, los piratas chinos y en ocasiones con los intereses japoneses. Aún con todo, muchos aventureros, en clara inferioridad, acometieron viajes y experiencias hasta cierto punto sorprendentes, como indica la presencia de españoles y portugueses en Malasia, Camboya y Laos. Por supuesto, la flota situada en la zona, tuvo que hacer frente a nuevos retos a nivel de fabricación, mantenimiento y organización a la hora de mantener con seguridad la ruta de ida y vuelta del Galeón de Manila. Sin duda nos encontramos con un número excepcional por lo curioso y exótico de la temática, bastante exigua en la bibliografía actual. Los temas tratados son excitantes y sus páginas están llenas de expediciones, aventureros, actos de valentía, no pocas batallas, extraños lugares y lejanos paisajes. Muy recomendable por su rareza temática y como siempre por su seriedad en sus artículos. 


martes, 12 de junio de 2018

"Spinola. Capitán General de los Tercios" - José I. Benavides

Siempre me han atraído aquellos personajes que tuvieron una participación activa en la historia de España y su Imperio durante los siglos XVI y XVII. Algunos acometieron las Américas, allende los mares, y otros, protagonizaron momentos de la historia en la casi perenne guerra que mantuvo la corona hispánica con protestantes, franceses, ingleses y el Turco, en Europa y en sus costas. Todos ellos forman parte del imaginario de los que fueron los años más gloriosos que llevaron a la corona española y sus súbditos a situaciones tan extremas y equidistantes, como la consecución de grandes victorias, el arbitraje en la política europea o el camino hacia las mayores crisis. La historia global a nivel geopolítico, social y militar, es importante para localizar hechos, personas, situaciones, alianzas y  conflictos, pero una vez situado en la macro historia general, me interesan las pequeñas vivencias de los personajes que lograron situar su nombre en algún momento de aquellos dos siglos claves en nuestro pasado.

Muchos conocerán a Ambrosio Spinola por el famoso cuadro pintado por Velazquez, titulado "La rendición de Breda". Éste, sin duda, fue su hecho más glorioso, pero su papel en el conflicto de los Países Bajos no tuvo solo una visión militar. Su misión bajo el gobierno del archiduque Alberto e Isabel, hija de Felipe II, soberanos de aquellas tierras, bajo el auspicio de Felipe III y Felipe IV, fue también política y diplomática. Es ésta la linea, con la que, José I. Benavides, diplomático de carrera y especialista en la compleja y delicada historia de los Países Bajos durante el siglo XVII, cimienta la biografía de Spinola. Su ambición, la fidelidad a sus soberanos, especialmente a Isabel, las complejas relaciones de estos con los monarcas españoles en su constante política de intervencionismo en los Países Bajos  y su clara pretensión por recuperar su soberanía para la corona española, así como el perenne problema de la falta fondos en la economía de guerra, son temas constantes en la presente biografía que hoy reseño.

José I. Benavides cimienta su estudio en un entramado de datos sobre el que posiciona la vida de Spinola. El hecho de ser extranjero, italiano y genovés, no le resultó de gran ayuda. Su rivalidad con los Doria arruinó a su familia y junto a su hermano, ofreció su espada a los soberanos de Flandes y por ende a la corona española. El Consejo de Estado de Felipe III primero, y sobre todo Felipe IV y por ende, Olivares, nunca aceptó en su totalidad la presencia política y tan cercana de nuestro protagonista, a los archiduques. Si bien, según Benavides, su presencia en el campo de batalla al mando de los ejércitos del archiduque era necesaria, debido a la poca visión estratégica con la que se acusaba a Alberto desde Madrid, tal y como sucedió en Ostende, su posterior buena relación con Isabel, no fue vista con buenos ojos desde la corte española. Además, el continuo problema de las arcas vacías de la corona, le enfrentaba al interés de Felipe IV y Olivares por mantener una guerra que, a pesar de una muy trabajada previa Tregua de los Doce años, tenía habitualmente un fuerte carácter ofensivo, particularmente cuando posteriormente surgió el complejo conflicto sobre el Palatinado al comienzo de la Guerra de los Treinta Años. Spinola no dejó de solicitar fondos, para sostener una guerra cara, muy cara, en plena crisis económica de un país al borde de la quiebra. Esto le llevó a ser apartado de Flandes y enviado a Italia en un frente que, llevaría al desastre y a la muerte al insigne militar y aventurero.

Estos son solo algunos de los cimientos sobre los que el autor ha construido y estructurado esta biografía. Como veréis, la carga de su razonamiento es más política y económica, e incluso de afecto y desafecto, ya que los posos de desconfianza que se tenía sobre el personaje, fueron un factor clave en el desarrollo de su carrera profesional al servicio de un archiduque Alberto. Por si fuera poco, la Tregua de los Doce Años fue solo un punto de suspensión, en una situación de guerra que derivaría en la Guerra de los Treinta Años y la crisis en Italia en la que Francia jugó un papel especialmente importante. El enfrentamiento con Olivares no hizo más que acelerar su declive. En todo caso, el personaje tiene un peso militar importante y quizás el autor lo deja de lado en pro de ahondar en su perfil más político y ambicioso, en la conyuntura compleja del gobierno de los archiduques, más proclives a una gran tregua perpetua con los protestantes de las Provincias Unidas, algo a lo que Felipe III y sobre todo Felipe IV, no estaban dispuestos a ceder, sobre todo por el afán de los rebeldes por lograr una separación total y soberana de la corona de los  Habsburgos. 

Sin embargo uno de los  hándicaps de esta biografía, además de su corta extensión, es que da por hecho cierto conocimiento previo de la época en lo que se refiere a los precedentes de la Guerra de los Treinta Años, sobre todo en el asunto del Palatinado. Benavides enfrenta al lector con un conflicto sobre el que pasa de puntillas, algo que también le sucede con la explicación somera de la guerra de sucesión de Mantua. Por ello, el lector sin conocimientos previos, puede perderse en una pléyade de situaciones diplomáticas, alianzas y tratados especialmente complejas. No sucede así en su extensa referencia a la negociación del Tratado de los Doce Años, donde ahonda en el tema con conocimiento y dominio de las fuentes. Está claro que no estamos ante una biografía extensa y completa de la figura de Spinola ni por lo que  parece era la pretensión del autor. Como diplomático de carrera, Benavides se enfrenta al personaje desde el punto de vista de la diplomacia, basando su estudio, en las cartas que cruzaron Europa entre Bruselas y Madrid, en las actas del Consejo de Estado de la corona española, en el que hombres de pro apoyaban o rechazaban las peticiones de Spinola, y sobre todo, en la especial relación con el archiduque Alberto y especialmente su esposa Isabel. 


jueves, 7 de junio de 2018

Daredevil - Volumen 2 - Marvel Saga 56 - "El Diablo se da un paseo" - Tomo 16

Este tomo nº 16 de Daredevil de la colección Marvel Saga publicado por Panini Cómics, reúne los números  88-93 del Volumen 2 USA, cuyas grapas fueron publicadas en 2007 en España.  En nuestro país, esta historia de seis capítulos de la serie ordinaria (incluyendo la introducción) fue publicada en cinco grapas que fueron numeradas del nº 18 al 22 de la edición de Marvel Knigths: Daredevil Volumen 2. Con estos números, continua la etapa de Ed Brubaker al guion y Michael Lark al dibujo, con un capítulo de introducción dibujado por David Aja y titulado "La vida secreta de Foggy Nelson"
Tras el vibrante paso por la cárcel de Matt Murdock, desarrollado en el anterior Marvel Saga nº 52, Brubaker se enfrenta al complicado asunto de cerrar todas y cada una de las líneas argumentales que llevaron a Matt a enfrentarse con una de las situaciones más peligrosas planteadas en su vida y en la de su compañero y amigo Foggy Nelson. Alguien había movido los hilos de la prensa y sobre todo, del FBI, para ponerle en la diana tanto de la ley como de sus enemigos más clásicos. Ahora, huido, gracias a la sorprendente ayuda de Punisher, Matt viaja a Europa para unir las piezas de un retorcido rompecabezas ideado en la época en la que Bendis manejaba los hilos de Daredevil. Su sorpresa será mayúscula al reencontrarse con la esposa de uno de sus grandes y más acérrimos enemigos, mientras se deshace de otros clásicos villanos a los que Brubaker tiene a bien resucitar en estos números, como sucede con Matador y Lápida.
La verdad es que no le ha resultado fácil al actual guionista desenredar la madeja de desgracias que han acompañado a Matt Murdock y a Daredevil a los largo de los últimos años. Su resolución, además de enrevesada, me ha parecido el mayor hándicap de estos últimos números que se recogen en el tomo que reseño. La razón es que, aunque Brubaker es un especialista en su faceta de escritor de guiones, las explicaciones y piruetas que ha tenido que realizar para devolver el nombre y la normalidad a Matt y su alter ego, han lastrado en buena manera el desarrollo de esta última trama. Demasiados diálogos y situaciones muy muy extravagantes, como el encuentro con Matador o la vuelta de tuerca que ha resuelto los problemas con el FBI, hacen de este tomo, en mi opinión, un producto bastante aburrido. Además, a Daredevil nunca le han sentado bien sus etapas en Europa... Ese escenario le saca de lugar, aunque bien es cierto, que la labor de Lark demuestra en esta ocasión, voluntad y buen hacer, su molesta negrura y sombrío dibujo desarrollado en estos números con tantos diálogos, no funciona. En definitiva, en mi opinión, unas grapas de transición, que bien podrían pasarse de soslayo, con la sola intención de recuperar a Daredevil en su medio natural y abrir nuevas lineas argumentales en las calles de Nueva York y en su propio barrio... Hell´s Kitchen. 



martes, 5 de junio de 2018

"El Cabo del Terror"

Esta película dirigida por J. Lee Thompson es una de esas joyas cinematográficas que se acumulan en la época de oro del cine de Hollywood y, en este caso, además tocado el género del thriller en su aspecto más psicológico. Gregory Peck encarna, en un año en el que también interpretó su gran papel en "Matar a un ruiseñor", a Sam Bowden, un abogado de cierto éxito, que vive una apacible vida con su esposa e hija en una tranquila localidad del sur de EEUU. Un día se le acerca Max Cady en plena calle, interpretado por un pletórico Robert Mitchum. Tras pasar ocho años en la cárcel, en parte a causa del testimonio de Bowden, Cady comenzará a cruzarse en el transcurrir cotidiano del abogado, creando alrededor de su familia una incómoda sensación de acoso y amenaza velada. Conforme avanza la película esta situación se verá elevada a un riesgo inminente en seguridad e integridad no solo psicológica sino también física del hasta entonces idílico entorno del abogado y sus seres más queridos.
J. Lee Thompson realiza una soberbia descripción de un auténtico psicothriller, género ahora tan manoseado y generalizado, pero entonces novedoso. Sin apenas presentación, es capaz de plantearnos en su más pura y terrible esencia, al personaje de Max Candy. La magnífica interpretación de Mitchum plasma en la pantalla la esencia de la venganza más terrible y la encarnación del mal más sibilino y silencioso. Con gran maestría y a lo largo de una serie de escenas, la hasta entonces tranquila vida de los Bowden se asoma al peligro, bajo el acoso disfrazado de cotidianeidad del exconvicto, de tal manera que ni la policía ni el abogado pueden utilizar la ley para detener esta agresión de bajo espectro. Este es el sentido de gran indefensión que muestra el director, en una película filmada con gran pulso narrativo y sobre todo, que muestra en sus planos y suspense, una fortísima sensación de peligro y terror psicológico.
Como decía al principio, nos encontramos con sendas interpretaciones majestuosas, tanto por parte de Peck y Mitchum, realizando posiblemente, una de sus mejores trabajos en la pantalla. Los dos personajes plasman dos perfiles extremos, casi equidistantes, uno en su locura y deseo de venganza, y el otro en su cotidiana vida familiar e idílica. Pero además, sus caras, gestos e interpretaciones, rezuman personalidad, la particular de cada personaje, sin opción al equívoco. La mirada profunda y terrible de Cady, lo muestran como un depredador sin sentimiento ni piedad, mientras Bowden destila duda, incredulidad y, como no, templanza a la hora de defender la integridad de su familia. Ambos están inmensos.
Pero no podemos olvidar el gran trabajo de guion, además de la dirección y manejo de la cámara, por parte de J. Lee Thompson. Gran montaje, unido al impecable uso del blanco y negro, de las luces y sombras. La aportación de un ritmo constante y sin retorno, sobre todo en la segunda parte de la película y en su gran escena final en los pantanos,  muestra un dominio perfecto en la realización de la película. Logra transmitir tal sensación de suspense y en algunos momentos de auténtico terror, que se aleja de lo psicológico y para adentrarse en lo físico, adelantándose a su tiempo y presentando un producto que servirá como digno precedente al cine, que años más tarde colmará las salas de cine. Por cierto, significativa la aportación de una gran banda sonora, capaz de introducir al espectador en lo más profundo de este thriller. Como todos sabéis, años después, Scorsese realizó su remake de la mano de Nick Nolte y un, en mi opinión, excesivo e histriónico Robert De Niro. Aún reconociéndole su calidad, aquella película estrenada de 1991, no consigue transmitir la inquietud y el desasosiego que Thompson logró trasladar al espectador, en la que posiblemente fue su mejor película.


viernes, 1 de junio de 2018

La foto del viernes - León - Astorga - Interior Palacio Episcopal

León
Astorga
Interior del Palacio Episcopal
Obra realizada entre 1889 y 1915 siguiendo el diseño del famoso arquitecto Gaudí, quien ejecutó una primera fase de las obras hasta el año 1893.

jueves, 31 de mayo de 2018

Desperta Ferro - "Alejandro Magno (III) - Gaugamela"

Tercera entrega de las que Desperta Ferro está dedicando a la vida y andanzas de Alejandro de Macedonia. En este caso, un periodo marcado por la victoria de Gaugamela, pero que sobre todo indaga en los años transcurridos entre el 331 a.C y el 327 a.C, aportando información valiosísima sobre el avance en Asia Central, la derrota total de los persas, el rotundo cambio del conquistador en su política de conquistas, así como la evolución en la estructura del ejército y sus mandos y, sobre todo, la compleja relación con los territorios de Bactria y Sogdiano. 
En el segundo artículo, por ir en orden cronológico, se analiza la batalla de Gaugamela y la implicación en el ejército macedonio de l concepto de "armas combinadas", asumiendo el uso intencionado de ésta novedosa táctica en los campos de batalla en los que intervino Alejandro.  Su estrategia en la combinación de sus fuerzas supuso un avance cualitativo frente a los ejércitos de la antiguedad, superando la mera utilización de diferentes armas, sin combinación organizada, más allá de la consecución de las fuerzas en pugna con las del enemigo. Retornando al primer artículo, se avanza el descalabro de los ejércitos persas y la huida sin remedio de Darío III, así como la situación de los diferentes liderazgos del resto de un imperio claudicado frente al macedonio. Los dos siguientes artículos afrontan los oscuros y complejos años en los que Alejandro se adentra en Asia Central. Aquí las fuentes son confusas y poco exactas, por lo que la información que aportan los articulistas, así como los mapas explicativos, cobran gran importancia para comprender los cambios estratégicos en el macedonio y la complejidad geopolítica y territorial de la zona en la que se adentraron sus ejércitos. La integración en su armada y estructura de control de las ciudades, de los propios persas derrotados y ahora aliados, así como la necesidad de cambiar la estrategia de combate en terrenos más complejos geográficamente hablando y ante ejércitos con nuevas formas de luchar, aún recuperando las tácticas utilizadas en el norte de Macedonia años antes, componen un interesante marco de debate. Estos artículos, se complementan con uno, especialmente dedicado a la batalla del río Yaxartes.
Para terminar dos artículos más, claves para entender la posición de Alejandro y su evolución tanto personal como política a lo largo de su estancia en Asia Central. Por un lado, uno que analiza las personalidades, situación y movimientos de los generales del macedonio, incluyendo sus fidelidades, traiciones y posicionamiento ante la nueva política de su líder.  Además  la tabla "posopográfica" que acompaña el texto es una maravilla. El último, se enfrenta a un análisis más personal alrededor de las posibles causas que llevaron a Alejandro a mutar en sus relación con sus más cercanos y con los líderes y pueblos rendidos ante su avance imparable por la Persia más oriental. En definitiva un número completísimo que asume el difícil reto de esclarecer uno de los periodos más oscuros en la vida de este magnífico personaje. Os adjunto los enlaces de mis reseñas de los dos anteriores números publicados por Desperta Ferro y dedicados a Alejandro Magno. 






martes, 29 de mayo de 2018

"Homeland" - Temporada 7

Nueva temporada y seguimos con las tramas conspiratorias enmarcadas en un país presidido por Elisabeth Keane, a la que le crecen los enanos sin parar. Si la pasada temporada parecía que el desafío provenía de Oriente Medio, desde Irán y su programa nuclear, poco a poco, a lo largo y ancho de la séptima temporada, la manipulación y las secretas injerencias desde el extranjero, provocan una gravísima crisis en el sistema democrático de los EEUU. 
De nuevo la serie se estaciona en la más convulsa actualidad. La presencia de Rusia y los rumores de una posible manipulación en las elecciones que ganó Trump, enlazan sin disimulo con la trama de la serie. De nuevo la manipulación en las redes sociales, los medios de comunicación y el intercambio de noticias potencialmente falsas en los altos estamentos del gobierno estadounidense, provocan una situación de auténtica crisis institucional. Carrie Mathison y Saul Berenson vuelven a sumergirse en un compendio de confabulaciones y conspiraciones que les llevará a implicarse personalmente en la vida política de más alto nivel, en las propias tripas de la Casa Blanca. Para ello, el juego de esta temporada apuesta por la participación de dobles agentes, agresivos intereses rusos por destruir los cimientos de la democracia en EEUU y el complejo equilibrio entre, mantener la autoridad del máximo puesto de responsabilidad en Washington, con el respeto a las libertades, y el ejercicio de la ley.
Respecto a la trama de espionaje, conspiración y suspense, debo decir que la temporada ha funcionado, con sus situaciones un poco rocambolescas, pero necesarias para construir el complejo paisaje de lucha de poder de los servicios de espionaje ruso y americano. Sigo apostando por la figura del para mi siempre robusto y sólido, Saul. Sus dudas en su posición de responsabilidad, sus complejas situaciones a la hora de tomar decisiones y su visión crítica pero muy humana sobre el difícil mundo en el que se mueve, me siguen pareciendo lo mejor de la serie. 
Sin embargo, personalmente, Carrie Mathison me está empezando a cargar un poco. Precisamente los primeros capítulos creo que abusan en el tratamiento de la situación personal de la protagonista en su difícil equilibrio en su vida privada por intentar ser una buena madre, mientras comparte casa con la familia de su hermana, e intenta sobrellevar sus crecientes problemas psicológicos y psiquiátricos. Lo digo, porque, los primeros capítulos se me hicieron bastante durillos, por la creciente presencia de un personaje que se repite en sus dificultades personales por conciliar familia, enfermedad y trabajo. Menos mal, que conforme avanzaba la serie, la trama conspiratoria termina por controlar el tempo, las escenas y la tensión de la serie. Habrá que ver qué nos depara la que parece será la octava y última temporada de "Homeland"... Carrie se merece un tranquilo, sosegado y definitivo retiro.