Quizás el trabajo más ortodoxo de Christopher Nolan, esta película estrenada en 2002, presenta un thriller policiaco, con unas características, que lo hacen especial. Dos detectives de Los Angeles son enviados a un lejano pueblo de Alaska para investigar el asesinato de un joven de la zona. Dejan atrás una investigación en la uno de ellos esta siendo asediado por el Departamento de Asuntos Internos por un asunto de corrupción policial. Su compañero, interpretado por Al Pacino, es un policía condecorado y con importantes detenciones en su carrera, pero la investigación en ciernes, le recuerda que no todos los medios por los que obtuvo la resolución de sus casos fueron del todo limpios, y esto sobrevuela su conciencia. Durante la investigación, un terrible suceso marcará su relación con el asesino de la joven y hará tambalear su carrera policial.