Ismael López, historiador por la Universidad de Alcalá de Henares y Máster Interuniversitario en Hª Contemporánea por la UAM y la UCM, ha consolidado su carrera como escritor y ensayista gracias a sus libros La batalla del Marne y La guerra de las trincheras, acaparando buenas críticas en el ámbito nacional de publicaciones dedicadas a la Primera Guerra Mundial, un campo historiográfico poco desarrollado en nuestro idioma. Pues bien, este año, ha publicado en la editorial Ático de los Libros un voluminoso estudio dedicado a la rama de la caballería, que aborda casi un siglo de batallas y confrontaciones, entre la Guerra de Crimea y el final de la Segunda Guerra Mundial.
Este completísimo ensayo, tanto en páginas como en información, no solo busca describir la participación de las diferentes formaciones de caballería en las distintos conflictos acontecidos en este periodo de tiempo, sino que también y especialmente, ahonda en explicar al lector la evolución, el desarrollo y los cambios acontecidos en el arma montada. Un instrumento bélico que estaba abocado a transformarse y finalmente desaparecer, a causa de la revolución bélica, armamentística, táctica y estratégica sufrida lo largo del siglo XX. El ensayo se acompaña de un importante componente crítico y analítico que convierte este trabajo en una obra imprescindible y única en nuestro país. El autor ha conseguido plasmar en este libro seriedad, compromiso y un aparato bibliográfico especialmente reseñable.
Para ello, Ismael afronta este estudio asumiendo y analizando las profundas transformaciones militares y armamentísticas desarrolladas a lo largo del siglo, analizando la metamorfosis que afectó a los ejércitos, en su adecuación a los cambios que revolucionaron la guerra en el mundo. Es importante puntualizar, como bien indica el autor, que la caballería fue la que sufrió más profundamente esta evolución, hasta su desaparición de los campos de batalla. Sin embargo, uno de los fines buscados en este ensayo, es demostrar que a pesar de la profunda crisis que sufrieron jinetes y caballos a lo largo de la centuria analizada, las unidades montadas demostraron en ocasiones, que podrían ofrecer su valía, esfuerzo y sacrificio en la defensa de los intereses buscados por los ejércitos en los que se integraban.
Para ello, el autor comienza por describir, en una introducción necesaria, las funciones y aportaciones principales de la caballería a lo largo de la historia, desde la Antigüedad hasta mediados del siglo XIX, siglos en los que ha tenido una importancia clave en los enfrentamientos armados que han protagonizado la historia de la humanidad. Tras esta premisa, y una vez analizada la crisis sufrida por este arma durante la Guerra de Crimea, Ismael analiza en profundidad su participación en la Guerra de Secesión estadounidense, en la que los cuerpos de caballería resurgieron con fuerza, en parte gracias a la favorable geografía del país y a las mentes clarividentes de militares como J.E.B. Stuart y Phil Sheridan en el uso de táctico de sus tropas a caballo. Desde aquí, las páginas llevan sin descanso a afrontar las intervenciones de los cuerpos de caballería, de manera ordenada, en diferentes conflictos, como las Guerras Indias, la guerra Franco Prusiana, los conflictos en Cuba, la las guerras Boers y las guerras de Manchuria y los Balcanes. Sus enfrentamientos con los fusiles de repetición, las ametralladoras y los cañones de disparo rápido, marcaron su destino, conforme pasaban los años. Estas confrontaciones llevaron a los países que iban a entrar en conflicto en la Primera Guerra Mundial a debatir profundamente y de diferentes maneras, sobre el devenir del arma montada, con diversos resultados.
Este conflicto mundial que se desarrolló entre 1914 y 1918, fue trascendental, y para algunos historiadores, la tumba definitiva de la caballería. Sin embargo, como bien analiza Ismael de manera extensa y detallada, si bien en cierta manera la caballería no pudo aportar todo su potencial en algunos sectores y momentos de la confrontación mundial, en otros, sí que demostró su valor y su valer, alargando su presencia con algunas insignes victorias, hasta más allá de la guerra. En el periodo de entre guerras, se desarrollaron distintos enfrentamientos bélicos en México, Rusia, Turquía y Polonia, además de las ocurridas en territorio español, ya sea en el Protectorado africano o durante la Guerra Civil, con distintas consideraciones en cuanto a la intervención de la caballería. Hasta que de nuevo, los países que se volverían a enfrentar en la Segunda Guerra Mundial, retomaron sus propias cavilaciones y decisiones relativas a los cuerpos montados, tomando algunas de ellas la drástica decisión de hacerlos desaparecer, mientras otros apostaron por mantener a la vieja caballería en el frente militar, revalorizando su efectividad en determinados frentes de batalla, con algunos resultados importantes localizados en el Ejército Rojo Soviético, aunque ya totalmente crepusculares, para cuando terminó el conflicto en 1945.
Todo ello y mucho más nos ofrece este magno trabajo, que merece saborearse con tranquilidad y profundidad, debido a la gran cantidad de información y análisis desbordada en su páginas. Imprescindible.

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