De nuevo ha sido publicar Ian McEwan una nueva novela, y correr a a librería para comprarla y leerla. Algunos ya conocéis mi pasión por el escritor británico. La verdad es que, tras su inmenso último trabajo, Lecciones, tenía ganas de volver al autor, y la experiencia, como casi siempre ha sido recompensada. En esta ocasión, la trama se muestra en un futuro localizado dentro de cien años, en una Inglaterra, en un mundo, que ha mutado debido a los cambios climáticos, las guerras y todos esos temas y asuntos que nos tienen pendientes en la actualidad, pero que quizás, a los que no demos tanta importancia como merecen, por las consecuencias posibles de que todo nuestro alrededor se vaya al garete. Este es uno de los puntos importantes del escenario dramático en el que se mueve esta novela.
