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martes, 5 de mayo de 2020

"Atrapados" - Temporada 1

 En el año 2015 se estrenó la primera temporada de Atrapados una serie islandesa realizada al mejor corte del género de suspense al que tantas producciones nórdicas se han acercado con diferente resultado, como herencia del largo y exitoso número de bestsellers de novela negra publicados por aquellos países en la última década. La serie está creada por el director Baltasar Kormákur, responsable de títulos como Everest o Contraband, y localiza su trama en una localidad costera del norte de Islandia. En esta primera temporada, el jefe de policía y sus dos subalternos tendrán que investigar la aparición de un cuerpo desmembrado. Dicho suceso acontece el mismo día que llega un ferry desde Dinamarca y la zona se enfrenta a una gran tormenta de nieve.
A lo largo de diez episodios, el director nos presenta paralelamente a la investigación de los policías para esclarecer el crimen, la vida de la localidad y sus ciudadanos, heredera de un pasado oscuro y lleno de interrogantes. A esto se une un caso de trata de jóvenes inmigrantes, sin olvidar el acercamiento que hace la serie a la vida personal del jefe de policía, Andri Olafsson. Todas estas tramas, terminan por completar una serie que discurre con cierta lentitud, pero que juega muy bien con el suspense y las sorpresas conforme van avanzando sus capítulos. Los protagonistas y secundarios forman un conjunto equilibrado de personalidades. Algunos muestran una cara oculta. Otros, son lo que parecen ser. Y los más, sobrellevan sus vidas con secretos más o menos importantes. La cuestión es que Kormákur entrelaza con notable habilidad unas historias que, si bien se van descubriendo al espectador conforme avanza la serie, no dejan de ofrecer interés hasta el desenlace final. Lo interesante no es el porqué y el quién sino más bien, el camino que lleva a esa pequeña sociedad y sus habitantes a ser como son y a actuar como actúan. Narrativamente funciona y sus protagonista principal, Ólafur Darri Ólafsson, resulta un tipo al que le coges cariño, situado entre su disposición a resolver los enigmas que se le presentan y la pena que en cierta manera refleja, por su soledad, semblante triste y su situación familiar. Le acompaña una pequeña, interesante y perspicaz compañera, interpretada por Ilmur Kristjansdóttir.
A estos aciertos de la serie, hay que añadir uno más que quizás sea tan acreedor de su éxito o más que los que he comentado antes.  Y me refiero al ambiente y los paisajes de la localidad donde suceden todos los hechos. La inmensidad y la sensación de frío y soledad que aporta ese escenario y sus paisajes resultan ser un personaje más en la serie. La montaña imponente bajo cuya ladera se encuentra el pueblo, esa tormenta heladora y la presencia de las nieves perennes en un invierno asolador, completan el mejor aditivo a una serie que francamente funciona bien si les das su tiempo. Además su banda sonora ha sido compuesta por los grandes Johan Johannsson y Hildur Guonadottir, contribuyendo en la construcción de su clima y ambientación llena de misterio y claustrofóbica. Precisamente, tras su éxito inicial, se programó una segunda temporada que, sin embargo y a pesar de contar una historia interesante ligada al ecologismo y la corrupción, no logra transmitir el ambiente claustrofóbico que tan bien le fue a la primera temporada. Dadle una oportunidad, más, si sois amantes de las series de suspense ambientadas en países nórdicos.

4 comentarios:

  1. Creo que me va a gustar. Muchas gracias.

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    1. Seguro. Sobre todo la primera temporada. La segunda baja un tanto.

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  2. Una serie buenísima pero me he quedado con un bajón enorme (y casi incomprensible) a consecuencia del niño interpretado por Jón Pétursson.

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    1. Lástima que la segunda temporada no llegue al nivel de la primera entrega.

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