Etiquetas

jueves, 21 de mayo de 2026

"La larga marcha"


Adaptación de un libro de Stephen King escrito en 1979 y dirigida por Francis Lawrence, director de Constantine, Soy Leyenda, multitud de trabajos para publicidad y algunas de las películas de la saga Los juegos del hambre, herederas también de la novela de King, La larga marcha, no solo ha resultado ser un éxito de taquilla, sino que además, al contrario de lo que podría pensarse, funciona moderadamente bien, en cuanto a guion y a su trabajo técnico cinematográfico. Con sus hándicaps, que los tiene, me ha parecido una cinta que funciona y por tanto, merece reseñarse en mi blog.
La trama nos sitúa en un EEUU distópico, en el que tras años de sufrir una dura guerra, vive en una crónica crisis económica y de identidad francamente grave. Para elevar el ánimo de la población, el gobierno instaura un concurso voluntario para que se apunten jóvenes de todo el país, a realizar una gran marcha. Los jóvenes son elegidos por sorteo, uno por Estado, y deben realizar esa marcha a una velocidad de 5 kms. por hora de manera ininterrumpida hasta que solo quede uno de ellos, ganador que se llevará un gran premio y además podrá hacer realidad el deseo que quiera elegir. Hay dos factores claves en esta marcha andante por carretera. La primera, que que el concurso es voluntario, y la segunda, es que el que baje el ritmo, después de tres avisos es fulminantemente eliminado... Ya te puedes imaginar por donde van los tiros. Los EEUU viven bajo un gobierno de censura y control férreo de la población y las consecuencias se van dejando ver a lo largo de la peli.
Desde el minuto uno, el director muestra especial interés en desvelar las personalidades de los concursantes, para lo que trabaja en cada uno de ellos sobre su pasado o las propias taras que conforman los fundamentos, junto a los sentimientos que les afloran a lo largo del cansancio, la meteorología y la presión de la marcha, para crear una serie de situaciones y diálogos con los que llenar los más de cien minutos de metraje de la peli. EL protagonismo carga especialmente en dos actores, Cooper Hoffman, hijo de Philip Seymour, y David Jonsson, al quien recordamos por su extraordinaria interpretación en Alien: Rómulus, muy sólidos los dos, acompañados de media docena de jóvenes, alrededor de los que giran los entuertos personales y de grupo, generados a lo largo de la marcha y dado el peligro de verse fuera de un concurso del que saben que solo puede ganar uno de ellos. Es cierto que, algunos perfiles resultan manidos, aunque entiendo la necesidad de incluirlos para generar interés y atención en una peli que, a mí personalmente, no se me ha hecho larga. Los diálogos deambulan entre los asuntos personales y el pasado de los actores, por cierto, todos hombres, y las tensiones generadas entre ellos y la compleja situación de un país sumido en la pobreza bajo el poder censor de un gobierno comandado por las armas. Recuerda un tanto esa situación de pobreza en los EEUU a la generada por la crisis de 1929... No hay más que ver el ambiente escénico y la situación de los escenarios que recorren a lo largo de la carretera.
Para acompañar todo este escenario dramático, el director se apoya en un componente técnico y visual más que interesante, en el recorrido que realizan los caminantes por los paisajes de un país empobrecido. La fotografía y la tonalidad pardusca y con poco brillo de las escenas, quieren realzar, con gusto y verosimilitud, unos escenarios yermos y en ruinas que resultan bien perfilados, confirmando la buena mano del director. La larga marcha no es un proyecto fácil de llevar a la pantalla, especialmente por lo monótono del escenario, pero con un tanto de violencia sin filtros y de tensión propuesta sin medianías, otro poco aportado por algún componente escatológico que da realismo a la marcha y unos diálogos que, sin ser espectaculares, funcionan relativamente bien, una película que podría haber sido un completo desastre, aguanta bien su apuesta, de la mano de un par de buenos actores jóvenes y  un pequeño presupuesto bien gestionado, que apuesta más por el fondo de la trama, que por la forma. En este caso, menos es más. Con una carretera, unos paisajes y una docena de actores, ha construido algo que, sin deslumbrar, funciona relativamente bien, que no es poco.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si comentas, aceptas la política de privacidad. Únicamente utilizaré tu correo para los comentarios. No lo almacenaré ni lo usaré para nada más.