Adaptación del libro de la escritora y periodista Candice Millard, ganador en EEUU del prestigioso Premio Edgar en 2012, Muerte por un rayo, es una mini serie de cuatro capítulos, dedicada a James Garfield, representante del estado de Ohio, elegido presidente del país en el año 1881 y asesinado escasamente seis meses después de su aceptación del cargo.
Interpretada por Michael Shannon en el papel del presidente y por Matthew Macfayden encarnando a su asesino, esta producción muestra la peculiar y corta carrera presidencial de quien luchó por erradicar la esclavitud en su vida política y, durante la Guerra de Secesión como oficial del ejército unionista, participando en algunas importantes batallas, para alcanzar al final de la guerra, el cargo de Mayor General. Tal y como nos revela la serie, en 1880 se celebran las primarias dentro del Partido Republicano. Ulysses S. Grant se presentaba de nuevo a la candidatura, tras gobernar de 1869 a 1877 y después de unos años de descanso. Le apoyaba un sector duro del partido y el poder económico, al parecer corrupto, de los representantes de Nueva York, tal y como aparece en la serie. Sin embargo, de manera sorpresiva y después de más de treinta votaciones, sale elegido Garfield, quien poco después ganará las elecciones generales.
Es en este proceso entre su candidatura y las elecciones donde aparece un personaje desconocido hasta entonces, un busca vidas, un, dice él, visionario, llamado Charles J. Guiteau. Pues bien, la serie desarrolla aquellos meses en la vida de ambos protagonistas, con sus fines y esperanzas, hasta que confluyen en el magnicidio del presidente, entremezclando entre ellos las aspiraciones, juegos políticos y tensiones personales dentro del partido Republicano y las desavenencias de Garfield con los representantes de Nueva York, en su lucha por mantener el poder económico corrupto de su puerto y aduana.
A lo largo de los cuatro capítulos, se muestra con claridad la personalidad de un Garfield esperanzado en cambiar un país en el que todavía no se ha logrado completamente el tema de la libertad y la obtención de los derechos de los negros, y en el que se pretende aportar una voz menos conservadora que la propuesta hasta entonces por los de Ulysses S. Grant. Resulta interesante observar en la trama la presencia del vicepresidente Chester A. Arthur y su evolución política a lo largo de los meses, y la colaboración con el presidente, de James G. Blaine como Secretario de Estado, interpretados ambos por Nick Offerman y Bradley Withford, en dos fantásticas actuaciones, complementada por el malvado de turno, el representante de Nueva York, Roscoe Conkling, encarnado por Shea Whigham, en un terceto de secundarios estelar.
Pero entremos a comentar un poco el trabajo realizado por Macfayden en su caracterización de Guiteau. Este descendiente de hugonotes franceses emigrados a los EEUU, se presenta en la trayectoria de Garfield como un ferviente seguidor de su carrera a la presidencia, en su búsqueda de gloria, un puesto diplomático y presentándose como un pretendido valor importante en la victoria presidencial del de Ohio. Por supuesto todo esto transcurre en su mente egoísta y enferma, propia de un personaje en el que su imaginación le provoca más de un problema, de control físico y mental, con los que se mueven en su entorno, llegando a robar, engañar, y manipular todo lo que le rodea, hasta cruzarse en el camino de su objetivo.
La serie maneja muy bien los tiempos repartidos en los cuatro capítulos de los que consta, abordando de manera interesante las personalidades de los protagonistas, el ambiente político y social de los años en los que se desarrolla, acompañándose de una notable ambientación. Si a esto se suma, como decía antes, unas sólidas interpretaciones, tenemos como resultado una solvente mini serie, bien contada y delimitada en una extensión llevadera y muy cómoda de disfrutar. De esas series de corte histórico que siempre merecen la pena.





No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si comentas, aceptas la política de privacidad. Únicamente utilizaré tu correo para los comentarios. No lo almacenaré ni lo usaré para nada más.