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lunes, 9 de febrero de 2026

"El regreso de los exiliados" - Elisabeth de Waal


Allá por el año 2012, el escritor Edmund de Waal, dio a conocer al mundo la novela que hoy reseño, un libro escrito por su abuela de origen vienés, resultado de una manuscrito entregado por el padre del autor de la conocida novela La liebre con los ojos de ámbar, a su hijo años antes. En este conjunto de legajos amarillentos y llenos de correcciones, Edmund encontró una serie de notas autobiográficas de su abuela. En base a su investigación y a la calidad de la obra traspasada de padres a hijos, el autor prologa y da luz a la novela que aquí reseño, como un modelo personal y llamativo de una historia basada en quienes, como la escritora, huyeron de Austria en unos años en los que el fascismo de la mano de Hitler se hacía poco a poco con el poder en la vecina Alemania, para terminar invadiendo Austria en el llamado Anschluss de 1938, y regresaron años después, a su vieja y querida patria, en busca de una posición perdida, anhelos no cumplidos y para hacer realidad las esperanzas en una nueva vida.

La trama lleva al lector a principios de los años 50 del siglo pasado. Una serie de personajes regresan a Austria y a su capital Viena, después de pasar años en el exilio durante la 2ª G.M. El país se haya en plena reconstrucción después de unos primeros años de postguerra donde el hambre, la violencia, la pobreza y a punto de finalizar la ocupación del país por los aliados vencedores, en una oferta de esperanza real para recomenzar la vida en un país herido y volcado en olvidar y mirar adelante. Sin embargo, la sociedad a la que regresan estos hombres y mujeres ya no es la misma, ni siquiera muestra, en algunos casos, el menos interés por quienes vuelven solos y desamparados con el objetivo de rehacer sus vidas. Las posiciones dentro de la estructura social de Viena se han modificado, y aquellos que venían de la alta alcurnia ya solo ostentan títulos sin dinero y solo les quedan los nombres de rancio abolengo, mientras otros, llegados del extranjero, intentan recobrar la vida anterior a su exilio, que ya no es posible de recuperar. Los contactos siguen siendo importantes, pero los intereses han cambiado radicalmente.

La novela escrita por Elizabeth, reencontrada y publicada por primera vez en 2013 en su idioma original, tiene mucho de autobiografía, según el prólogo escrito por su nieto y descubridor. La soledad en el regreso de los exiliados y la búsqueda de nuevas oportunidades, llevan aparejadas el deseo de reencontrarse con un país y una ciudad con las que se sienten los protagonistas plenamente identificados, en su deseo de sentirse vivos y capaces de reiniciar sus vidas en un país al que quieren y han añorado desde el extranjero. Sin embargo, tal y como describe su autora con notable conocimiento y acierto narrativo, las dificultades con las que se encuentran no facilitan el reencuentro con los lugares y los ambientes que ahora han cambiado, que no son los mismos, en fondo y forma. En esa búsqueda, algunos de estos personajes se equivocan o tropiezan, y otros, en su soledad, así sin buscarlo, encuentran y alcanzan sus objetivos. Pero unos y otros, en sus aciertos y errores, conforman el fin común de reencontrarse consigo mismo y con un destino esquivo. 

En este cruce de historias y tramas, uno de los factores importantes de la novela es la amistad y el amor como vehículo que guía las experiencias personales de todos ellos. Estos intereses buscados o encontrados en el camino, en ocasiones, construyen historias que recuerdan a novelas románticas de otra época. Sin embargo, la autora utiliza este sesgo dramático para imbuir en el lector del ambiente, el dolor y las esperanzas de sus protagonistas, haciendo inseparables estas historias de amor y desamor, de su reencuentro con su país y la sociedad que ahora lo habita, en plena reconstrucción y redefinición tras la guerra. Lo que podría lastrar la novela, en ese punto de romanticismo y búsqueda de un amor salvador, potencia aún más unas tramas que terminan por cruzarse, para bien o para mal, a lo largo de ese deambular del destino por las calles de Viena.


 

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