Etiquetas

jueves, 9 de febrero de 2023

"The Crown" - Temporada 5

 

Un año más, la serie británica The Crown, regresó por quinta temporada a las pantallas de nuestras televisiones. Como suele ser habitual cada dos temporadas, ahora también se ha realizado un cambio completo en los intérpretes que encarnan a los protagonistas de la serie. En este caso la reina Isabel II está interpretada por Imelda Stauton, su esposo Felipe, por Jonathan Pryce, su hijo Carlos por Dominic West, la princesa Diana por Elizabeth Debicki y Camilla Parker Bowles por Olivia Williams, en sus personajes principales. Como en ocasiones anteriores, estos cambios obligan al espectador a desconectar en cierta manera, con los anteriores actores y actrices, para patentizar en sus mentes a los nuevos protagonistas, lo cual, no voy a negarlo, cuesta un rato.
Lo que no cabe duda es que la serie continua su periplo por la vida de los miembros y personas cercanas a la familia real británica con pie firme y sin esquivar los asuntos personales y mediáticos que ocuparon su vida, en este caso, en la década de los años 90, más menos. Y lo hace con la misma calidad y seriedad con que lo ha realizado hasta ahora. Tanto en ambientación como en los medios utilizados para situar a los personajes en su entorno apropiado, así como en todo lo que se refiere a los departamentos técnicos, de vestuario y demás, la serie es un rotundo modelo de como realizar una producción serio y sólido en estos asuntos. Quizás, la partitura que acompaña la temporada, en esta ocasión, carece de las ocasiones necesarias para mostrar lo poderoso de su acompañamiento en las ocasiones que ocupan los capítulos, posiblemente porque en casi toda su extensión los asuntos que ocupan estos, son casi siempre de género muy personal y especialmente localizados en el affaire de la relación entre la princesa Diana, el príncipe Carlos y su amante Camila, tan falto del boato marca de la casa.
Porque hay que decir que, quitando algún asunto protagonizado por el primer ministro del momento, John Major, encarnado por un fantástico Johnny Lee Miller en la que posiblemente sea la más sólida interpretación de la temporada, y el trágico evento del incendio del castillo de Windsor, todo lo demás, capítulo a capítulo, gira alrededor de la cuestión de Diana y Carlos. Un asunto que, particularmente a mí, me aburre una barbaridad y me interesa bien poco. Por eso sin negarle la mayor a una serie bien escrita, notablemente producida y dirigida, esta temporada se me ha quedado corta en interés. Además, a nivel de interpretaciones, quitando lo dicho anteriormente y una interesante Elizabeth Debiki en su papel de Diana, algo forzada en algunas escenas en las que abusa de las típicas poses de la princesa, ahogada en sus problemas de identidad y presencia en un estado que se produce por la separación de Carlos y en sendas propuestas públicas a la prensa de su personal visión de su catastrófica vida matrimonial, los demás intérpretes no terminan de encajar en sus personajes, salvando también a una seria y profesional Olivia Williams como Camila. 
Por lo demás, todo gira en el entorno de Diana. En la serie se tratan sus primeros devaneos con un cirujano de origen pakistaní, la aparición de Mohamed Al-Fayed y su hijo Dodi, y su presencia en el Londres de poder y riqueza, así como la lucha de Carlos y Diana por controlar su historia ante los ciudadanos del país, a base de publicitar su propia versión de los hechos, como consecuencia de su separación y de su búsqueda de un lugar en el corazón de los británicos. En base a esto, todo gira alrededor de una historia que, como decía antes, no me interesó en su momento ni me interesa ahora demasiado. Respecto al trabajo de Stauton y  Pryce, me quedo más bien frío en sus interpretaciones, cuestión que incluyo a un entregado West que no termina de encajar en la figura de Carlos. En definitiva, que esta temporada, a la que no le niego su calidad habitual de la serie, me ha dejado tremendamente frío. Lástima.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si comentas, aceptas la política de privacidad. Únicamente utilizaré tu correo para los comentarios. No lo almacenaré ni lo usaré para nada más.