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lunes, 20 de julio de 2026

"Hermanos de armas" - James Holland


Eran las 20.30 del día 3 de mayo de 1945. Stanley Christoperson,  teniente coronel del regimiento de blindados del Nottingham Sherwood Rangers Yeomanry (SRY), recibe el siguiente mensaje plasmado en un trozo de papel arrugado de manos del sargento William Pick: No avanzar más allá de las posiciones actuales. Stop. Cese de hostigamientos. Stop. Ningún movimiento táctico sin orden expresa. Stop. Última hora BBC confirmada. Stop. EL ejército alemán en el frente del 21 Grupo de Ejércitos se rinde con efecto a partir de las 8.00 horas del 5 de mayo de 1945. Stop. Detalles sobre cómo proceder se comunicarán más adelante. Stop.

Después de once meses de avance casi ininterrumpido desde el desembarco del regimiento el día 6 de junio de 1944 en el sector JOG Green de la Playa Gold de Normandía, habían fallecido 148 Sherwood Rangers y 299 habían resultado heridos, lo que suponía alrededor del cuarenta por ciento de todo el regimiento y el ciento cincuenta por ciento del total de quienes servían en carros de combate de manera simultánea. Un porcentaje altísimo para uno de los regimientos de blindados más activos de la invasión aliada en Europa. Algunos de ellos y otros que lograron sobrevivir a la guerra, aparecen fotografiados en este magno libro escrito por un James Holland, empeñado en contar su historia, desde que en el año 2004,  conoció y entrevistó a algunos supervivientes y muchos familiares de los, entonces, jovencísimos miembros de aquel regimiento británico. 

Precisamente, una de las cosas que más me han impactado del libro es poder seguir detalladamente la participación de casi una treintena de jóvenes, implicados en el avance de las fuerzas aliadas a lo largo del norte de Francia, Bélgica, Holanda y Alemania, para liberar a Europa de los ejércitos de Hitler. A bordo de sus Sherman y organizados en tropas de cuatro blindados cada una, formando parte de los tres escuadrones del regimiento, más la logística propia, estos jóvenes de apenas veinte años, muchos de ellos sin cumplirlos en el momento de hollar la arena de Normandía, se tuvieron que enfrentar al complejo terreno a conquistar, la tenaz resistencia casi suicida alemana y a las inclemencias metereológicas, acompañados de las tropas de infantería británicas y estadounidenses, a lo largo de una sangrienta carrera hacia Alemania.

En su camino se enfrentaron a una geografía cambiante en la que se pasaba del incómodo e inesperado bocage normando a las largas e indefensas estrechas carreteras de Bélgica y Holanda, de los alrededores de las decenas de pueblos a conquistar, cada uno de ellos pequeños pero mortales reductos de resistencia alemana, a las zonas de canales y movedizos terrenos de Holanda, con estrechos pasos a conquistar. Sumado a todo ello, el avance de sus Sherman, muchas veces como punta de lanza de las divisiones aliadas, se enfrentaba a los blindados alemanes, incluidos los impresionantes Tiger, los caza carros de orugas de bajo perfil, la artillería anti tanque o los baratos y efectivos panzerfaust. Tal y como desarrolla el autor en el libro, si bien tras la victoria en Normandía y con el paso de las semanas, la efectividad de la combinación de la infantería, la artillería y los blindados, en este caso los Sherwood Rangers, mejoraba, la velocidad del avance y la resistencia presentadas en lugares como La Bigne, Geel, Nimega, Geilenkirchen, Heinsberg, Clèveris, Weeze o Bremen, pusieron a aquellos Sherman en el punto de mira de un enemigo tenaz, escondido en los setos, huertas, pueblos y colinas a conquistar, provocando gran cantidad de bajas de sus tripulaciones encogidas en aquellos cubículos que tanto le podrían salvar la vida como quitársela de un día para otro. 

De la mano de Holland, el lector no solo seguirá las campañas y operaciones militares del regimiento de camino a Alemania, sino que además conocerá de primera mano, la convivencia de sus miembros, sus sinsabores, la amistad que les unió y las dificultades personales que encontraron durante el desarrollo de su misión, en un camino lleno de victorias, pero también plagado sangre y dolor por la pérdida de amigos y compañeros de viaje. 


 

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