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martes, 10 de marzo de 2015

"Cinco días en Londres, Mayo de 1940" - John Lukacs

Mayo de 1940. Las tropas alemanas de Hitler, avanzan inexorablemente cruzando Bélgica y derrotando a las divisiones francesas y al contingente británico enviado al continente. Mientras tanto, en la Metrópoli Londinense, Churchill es Primer Ministro desde el día 10 y conforme pasan las jornadas su situación resulta más complicada, frente a la soledad de Gran Bretaña en lo que parece una guerra perdida. El ensayo de John Lukacs, pretende mostrarnos las dificultades a las que se enfrentaron los miembros del Gabinete de Guerra del Gobierno Británico, y como la presencia y la tenacidad de Churchill, contribuyó a enfrentarse ante la adversidad de la batalla, a los deseos y avances de Hitler en Europa.

El autor, comienza con una introducción en la que presenta la situación previa a estas fechas, en cuyos años, se había posicionado en Europa, la dubitativa presencia de una Inglaterra, que se encontraba entre aquellos que veían en Alemania a un país joven y dinámico, al que se le había maltratado tras el Tratado de Versalles, y los que no confiaban en el ascenso de Hitler y los abusos territoriales cometidos en el continente. Chamberlain, si bien en un principio, no deseaba una intervención en Europa y reaccionaba débilmente ante las anexiones de Alemania, tuvo que reconocer que su inmovilismo fue erróneo y cedió su cargo a Winston Churchill, que tuvo el acierto de no excluirlo del Gobierno, ni a él, ni a otros compañeros conservadores, como el Ministro de Exteriores Halifax, en los que reconocía su valía, a pesar de conocer su afán por negociar con los nazis, para lograr una paz duradera a cualquier precio.

Con la presión, entre el 24 de mayo y el 28 de mayo, de saber que el ejército franco-británico en Francia estaba derrotado y había que planificar su retirada y embarque hacia Inglaterra, la previsión de una no muy lejana claudicación de Francia y la rendición de Bélgica, la posición de Churchill era francamente difícil. Halifax, propuso en diferentes ocasiones, entrar en conversaciones con Hitler, mediante la intermediación de Mussolinni. El Primer Ministro no mantenía una mayoría moral sobre sus compañeros. Su intención era agotar el diálogo dentro de su gabinete, sin mostrar debilidad, pero tampoco, excesiva mano dura. Por su lado, Chamberlain, equilibraba a ambos contendientes, aunque su afecto por un Churchill magnánimo tras su dimisión, lo tenía ganado. Sin embargo la presión de Halifax, con sus continuas entrevistas con el embajador italiano, no hizo las cosas sencillas. La creación de un documento en el que se aportaba que Gran Bretaña sería capaz de soportar  durante unos meses la presión Alemana, más la tenacidad y confianza del Primer Ministro en su país y sus ciudadanos, frente a un pacto que sólo llevaría a Inglaterra a claudicar frente a la Alemania Nazi, hizo que Churchill triunfara con su palabra y solidez en su Gabinete General de Gobierno y en el más particular Gabinete de Guerra.

El autor, además inserta en este pormenorizado ensayo, titulares de prensa, opiniones de periódicos, políticos y personajes de renombre, más el estudio realizado, en aquella época, en todo el territorio insular, a para calibrar el estado de ánimo de los ciudadanos. Esta aportación documental, nos traslada la realidad de la llamada Quincena Negra de Mayo, en la que Inglaterra se enfrentó a la decisión de resistir sola frente  a la máquina alemana. 

Si bien Inglaterra no iba a ganar la guerra, como quedó demostrado después, cuando EEUU y URSS, fueron los grandes vencedores, sí demostró que con su plante a negociar y gracias a Churchill, se ganaron unos meses, en los que Hitler podría haber alcanzado un victoria definitiva. Clave, por otro lado, fue la suspensión del avance nazi durante dos días en su avance en Bélgica, por la indecisión de un Hitler, que esperaba la llamada de Londres para negociar. Esto dio tiempo para que, en un acto portentoso y organizado, se consiguiera trasladar a casi 300.000 soldados de Dunquerque, en la llamada operación Dínamo. 

Un libro exquisito en su redacción, diáfano en lo que se refiere a las conversaciones internas en el Gabinete de Guerra y corto en páginas, pero denso en tensión histórica.  

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