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domingo, 1 de septiembre de 2013

"La verdad sobre el caso Savolta" - Eduardo Mendoza


El protagonista, llamado  Javier Miranda, se mueve por Barcelona en los años convulsos de la Primera Guerra Mundial y previos a los levantamientos y huelgas de los movimientos socialistas y anarquistas producidos en la ciudad condal. Su vida transcurre entre el despacho en el que trabaja bajo la dirección de un inseguro abogado en decadencia y su relación con un advenedizo francés que trabaja y colabora junto a un gran industrial catalán llamado Savolta, que posee una importante empresa productora de armas. A partir de una serie de acontecimientos y encuentros, Javier Miranda nos guiará a lo largo del libro por una época de crecimiento económico, pero lleno de crisis y situaciones sociales casi revolucionarias, en una España y una Barcelona que viven un periodo de engañosa estabilidad, que será el precedente de un desasosegante futuro.

Mendoza nos va desgranando poco a poco los rincones y pistas que el transcurrir de la vida de Miranda nos presenta al lector sobre lo que acontece a su alrededor. No es simplemente un libro de suspense, que lo es, sino que además nos embarca en la historia de una sociedad, la catalana y por que no, la española, que subsiste entre la burguesía acomodada y económicamente bien situada y la realidad social de una amplia mayoría que vive en el primer cuarto del siglo XX entre una miseria real de los barrios industriales de las grandes ciudades y una minoría profesional que desea sobrevivir y escalar socialmente, pero que la situación de un país injusto y en donde el poderío industrial no se lo permite y no es capaz de sobrevivir dignamente en la inmensidad de las grandes ciudades.

El autor va entrelazando pequeñas historias, de manera que una multitud de escenarios y personajes, nos van presentando desde distintos puntos de vista los pormenores de los hechos que van acaeciendo. Esto consigue que el lector, vaya desarrollando y descubriendo poco a poco las personalidades, sentimientos y entresijos que acompañan a los acontecimientos que tiene lugar en la novela. Personajes redondos, complejos y casi estereotipos de la sociedad de principios de siglo, van siendo presentados, a ráfagas y poco a poco ante el lector, el cual, a ese ritmo pausado pero continuo termina por conocer los secretos, valores, mentiras y pensamientos que rodean a los personajes. Amores secretos, chantajes, engaños, intereses económicos, favoritismos políticos, huelgas de obreros, asesinatos, anarquistas comprometidos, detectives inquebrantables... Todo ello salpica la narración llena de detalles, momentos y situaciones que quedan marcadas en la retina del lector de manera tan verosímil como sí lo estuviera viviendo en ese momento.

Los escenarios donde sucede la historia nos trasladan desde los barrios más acomodados de la zona alta de Barcelona, hasta los bajos fondos del barrio chino. Las Ramblas, el barrio de Sarria, el puerto de Barcelona, las tabernas y cabarets mas inmundos, las casas mas impolutas y elegantes de la ciudad, pequeños despachos en donde casi no hay trabajo... son protagonistas de los sucesos que acaecen a lo largo de la novela y en ellos aparece todo un mundo de individuos que acompañan a nuestros protagonistas a lo largo de su aventura. Putas, saltimbanquis, abogadillos, matones, huelguistas, policías, taberneros, nobles, empresarios... Todos ellos acompañan a nuestros protagonistas a lo largo de la novela, y sin ellos sin duda, Mendoza no habría conseguido trasladarnos una imagen tan fiel y realista de una época y un entorno, como era la Barcelona previa a la  gran huelga de 1919. Una situación que bien representa una realidad de un país que va a la deriva.

Mediante una narrativa de historias entrecruzadas, con una prosa clara y ágil, llena de diálogos bien estructurados y descripciones claras y fotográficas, no sólo de lugares sino también de personas, Mendoza hace que este libro sea uno de las más preclaros de lo que debe ser una novela. Su estructura potencia el suspense, dando al lector pistas conforme se abren nuevas líneas argumentales y esto es lo que hace que se involucre rápidamente en la lectura. Un vocabulario rico y abundante, que por sí solo nos define la personalidad de los personajes, acompañado de descripciones rápidas, crueles y tan realistas, completan una novela que sitúan a Eduardo Mendoza en la cúspide la narrativa española de la actualidad.

Junto con "La ciudad de los prodigios" otra asombrosa novela situada en una época un poco posterior, en la misma ciudad y con el gobierno de Primo de Ribera como telón de fondo, conforman un cuadro histórico y social de la Barcelona del primer cuarto de siglo XX difícilmente superable.

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