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jueves, 26 de marzo de 2026

"El mago del Kremlin"


Reciente adaptación del libro de Giulano da Empoli, cuyo protagonista es Vadim Baranov, personaje inventado que asume la mano derecha en la sombra del dirigente ruso Vladimir Putin, la película que hoy reseño, está dirigida por el director francés Olivier Assayas, y que recientemente ha pasado con más pena que gloria por los cines de nuestro país. Para mí, había dos puntos de interés especialmente llamativos que me llevaron a ver la película. Por un lado, la trastienda de la fulgurante subida y estancia en el poder de Putin, tan presente en la actualidad con los eventos sucedidos en Ucrania desde el, ya algo lejano, año 2014. Por otro lado, el sugerente hecho de la participación en la escritura del guion del insigne escritor francés, Emmanuel Carrère. A esto, además, se suma la llamativa caracterización de un Jude Law que, mire usted por donde, interpreta a las mil maravillas al presidente de Rusia. 
Con todo, las críticas no han acompañado excesivamente bien a esta producción, y esto quizás se deba a su estructura excesivamente lineal y exenta de emociones y tensiones, en una trama, que por otro lado, resulta ser muy interesante y que conlleva un componente de actualidad aportando fuerza y presencia en la pantalla. Este desequilibrio, que no han sabido solventar director y guionistas, lastra un tanto la producción, incapaz de trasladar la reconocida finura de la escritura de Carrère a la pantalla. Aún con todo, y a pesar del excesivo metraje de la peli, casi ciento sesenta minutos, recomiendo su visionado a quien le atraiga la historia más cercana de Rusia, desde la caída de la Unión Soviética hasta la primera década del siglo XXI, trasladada desde el punto de vista de un personaje inventado, Vadim Baranov, al parecer libremente inspirado en Vladislav Surkov, persona muy cercana a Putin desde el inicio de su carrera presidencial hasta el año 2020.
Con estos pros y contras, el espectador se enfrenta a una película bien planteada argumentalmente y sostenida con cierta solvencia, gracias a lo que cuenta, mediante las interpretaciones de, como decía antes, un muy potente Jude Law, y un efectivo, que no efectista, Paul Dano, bastante frío en su actuación, y que quizás no termine de atrapar al espectador en su presentación del hombre en la sombra que encarna. Sin embargo, la potencia de lo todo lo que se cuenta y de la plasmación en la pantalla de la dinámica de poder planteada en Rusia, desde la caída de la URSS hasta prácticamente la actualidad, no es poca cosa para que el interesado en estos asuntos disfrute de un film, en ocasiones cercano al estilo documentalista, mediante el que nos narra no pocas cosas de aquel país y su actual dirigente.
Es aquí donde el interés atrapa al espectador en base todo lo que cuenta alrededor de una Rusia que pasa, de la esperanzadora caída del régimen soviético, la posterior apertura cultural e ideológica, la subida al poder de los oligarcas de la televisión y los empresarios especuladores, y la aparición de las mafias rusas, a la llegada la poder de Putin. Si eres de esos que te gustan las películas con fondo histórico y político, y quieres disfrutar de la potente interpretación de Judd Law, esta puede ser tu película, más ahora, que he compartido contigo sus debilidades y fortalezas. Tu decides.


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