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martes, 9 de junio de 2015

"Aliens: el regreso"

Siete años después del rotundo éxito de "Alien, el octavo pasajero", el novedoso y talentoso joven director James Cameron, dirigió su secuela. Tras dirigir años antes la primera entrega de "Terminator" Cameron, despuntaba como un influyente director de ciencia ficción. Quién mejor para recuperar al alien y a la teniente Ripley. Para ello, sus creadores recuperaron la historia, comenzando desde el retorno de Ripley tras la huida de la nave Nostromo.

Efectivamente, la superviviente llega a la civilización 50 años después de escapar del infierno de su encuentro con la reina Alien. Se le hace responsable de la pérdida de la nace mercante Nostromo y se le anula la licencia para volver a su trabajo. Además el tribunal no cree palabra alguna sobre lo sucedido a sus compañeros. Sin embargo, se entera que el planeta donde sucedió la tragedia y apareció la nave extraterrestre está siendo colonizado por un grupo de científicos, ingenieros y sus familias. Al tiempo, la empresa encargada del envío, le comunica que se ha perdido contacto con los colonos y le propone volver al planeta junto a un grupo de marines experimentados. A partir de este momento, la pesadilla vuelve  a cruzarse en su vida.
James Cameron aporta una nueva visión sobre el icono creado alrededor de Alien. Por un lado, es un entusiasta de la tecnología y de los efectos especiales. El diseño de naves, armamento, decorados y paisajes, supera a la anterior y son un ejemplo de lo que Cameron es capaz de crear en su cabeza. Además, mientras que Scott, jugaba al suspense y al miedo psicológico, Cameron sin abandonarlo, le añade acción, disparos y mucho movimiento y espectacularidad. Si juntamos estos dos factores, el resultado es diferente, pero no por ello peor. Es verdad, que se pierde algo del ambiente claustrofóbico y la sensación de soledad frente al peligro del Alien, sin embargo, si se aporta emoción, tensión junto a un estilo diferente de hacer cine, bastante común en aquellos años ochenta. La acción es trepidante. Sin duda, y por otro lado, el diseño de Alien, madura, se hace adulto, aportando la imagen del monstruo que ha perdurado en el tiempo. Cameron, en este caso, si que ha consolidado la mítica creación de Ridley Scott. Quizás, no llegue a la excelencia de la primera película, pero aportando otras características, defiende un estilo diferente, más para el gran público, pero no por ello con menos calidad.