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martes, 22 de abril de 2014

"Monasterios" - Miguel Sobrino

Miguel Sobrino ganó el premio Hislibris al mejor ensayo en el año 2009, por su trabajo "Catedrales". Años después ha presentado, con una apariencia parecida y un similar trabajo, también detallado y profundo, el libro "Monasterios". Con más de 800 páginas, este voluminoso tomo, nos acerca a la historia, vida y estilo de los cenobios más importantes de la España, desde las primeras cuevas de los ermitaños, hasta los monumentales edificios que jalonan nuestro territorio.


El autor desgrana página tras página, la biografía de un número importante de monasterios, conventos y cenobios, los cuales a lo largo de los siglos han sufrido transformaciones, guerras, desamortizaciones y recuperaciones, más o menos conseguidas, convirtiéndose en verdaderos testigos de la historia y del desarrollo, no solo de las distintas órdenes religiosas que los ocupaban y sus fundadores, sino también de la situación de la sociedad de la que han formado parte.

Sobrino realiza una descripción pormenorizada y detallada de gran cantidad de edificios dedicados a la vida contemplativa o de comunidad, y lo hace desde distintos puntos de vista. Por supuesto, uno es el arquitectónico y de estilo, donde desgrana las características constructivas y estilísticas, explicando la época, soluciones estructurales y detalles exclusivos de cada uno de ellos. Otro punto de vista es según la Orden que funda y vive en estas instalaciones centenarias. Dependiendo su origen y reglas, los monasterios cambian su fisonomía. Cluniacenses, benedictinos, cistercienses, cartujos, jerónimos, carmelitas, dominicos, jesuitas... crean asentamientos, propios o donados, donde comenzarán una vida de dedicación a Dios y a la sociedad que les rodea, y la estructura de sus edificaciones dependerá mucho de la propia organización y dedicación de los fundadores. Unos construirán de cara hacia su propia comunidad, otros, lo harán sin embargo, hacia su exterior, con una participación más mundana. Algunos tendrán una dedicación mixta, sirviendo además de alojamiento a personajes de abolengo o incluso pertenecientes a la monarquía. Además marcará, de manera importante su planificación, si nos encontramos con un cenobio masculino o femenino. Por último, y no menos importante, la situación geográfica, ya que según la disposición organizativa que cada Orden monástica ha decidido protagonizar, unos se construirán en despoblados, otros cerca de ríos, otros en zonas montañosas y otros, cómo no, en mitad de las poblaciones y centros urbanos.

Es un libro altamente adictivo, con una redacción a veces romántica y otras crítica, en la que se nota el estudio detallado y profundo de todo lo que habla y describe, haciéndonos partícipes de la pasión del autor por estos edificios perdurables durante siglos y que atesoran historias, cultura, riqueza, arte y sobre todo, experiencias humanas y divinas, dignas de ser contadas. Impresiona sobre todo el dominio arquitectónico del Sobrino, que a lo largo de las páginas explica las bases y características de las estructuras y edificios que conforman cada una de las instalaciones monásticas. Para mí el punto de más calidad de su obra.

El ensayo viene acompañado de gran cantidad de dibujos realizados por el propio autor, que detallan los diferentes comentarios que realiza de muchos de los monasterios reseñados, lo que viene muy bien para hacerse una idea de los apuntes del autor. Sin embargo considero que no resulta suficiente, para los lectores que no conocen las instalaciones y edificios descritos. Me da la impresión que el libro necesita ir acompañado de un visionado, de los edificios y sus características, para que el lector siga con interés y detalle las diferentes descripciones. Para ello nada mejor que conocerlos de primera mano, o sino, utilizar internet para observar con detalle fotos, que aclaran los comentarios, muchas veces técnicos del escritor.

Otro factor que en mi opinión resulta un hándicap importante, es el aparente desorden en la estructura del libro. Bien es verdad, que se compone de una serie de capítulos bien diferenciados y explicados, donde es fácil identificar el tema y la razón final de cada uno de ellos, pero sin embargo, a nivel general, estos capítulos aparecen desordenados, sin aparentar una estructura ordenada, conforme a un índice preconcebido. Por un lado, aparenta en un inicio, tener un ordenamiento temporal, pero conforme avanza, pierde este sentido. Por otro, hay momentos en los que parece que prima la estructura territorial, pero tampoco es así. Es verdad que es un libro que se puede leer a salto de mata, discurriendo de un capítulo a otro de manera independiente, pero se echa de menos una guía argumental más sólida y consistente. Además, y para complicar algo más el asunto, el ensayo carece de índice de los monasterios de los que trata y también de índice geográfico, que en mi opinión aliviarían mucho la consulta de un libro, importante en su contenido y muy aclarativo para el amante de este tipo de edificios y comunidades.

Nos encontramos con un libro importante, elaborado y con una base bibliográfica muy justificada. La cantidad de detalles, anécdotas y descripciones, resultan muy adictivas, para el aficionado, y su manera de redactar y contar, resalta por su calidad y pasión. Sin embargo, cierto caos estructural y la falta de índices, convierten el ensayo, en ocasiones, en un conglomerado de capítulos algo embarullado. Sin embargo, resulta muy recomendable para el amigo de visitar tantos y maravillosos monasterios, que contienen mágicos claustros, altas naves, floridas decoraciones, o simplemente paredes entre las que hombres y mujeres han dado su vida por lo que creían y adoraban, en contraposición al mundanal ruido de tantos siglos de historia.