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martes, 8 de mayo de 2018

"Un lugar tranquilo"


Llevamos unos años en los que de vez en cuando aparece en la lista de estrenos cinematográficos algún que otro producto interesante en cuanto al género del terror se refiere. "Un lugar tranquilo" es una película que navega entre la ciencia ficción y el terror. Realiza un buen tratamiento de miedo lustrado a base de una tensión trabajada y un nada despreciable número de sustos bien situados a lo largo de sus noventa y cinco minutos de metraje. La presencia de una estrella como Emily Blunt, es un importante aliciente, que ha logrado junto a un argumento que cuando menos la película genere curiosidad y atraiga al público al cine gracias al valiosísimo boca oreja, tan importante en el mundo globalizado en el que nos movemos.
La trama gira alrededor de una familia que sobrevive en una granja en el más riguroso silencio. El peligro aguarda a su alrededor a la espera de que cualquier sonido haga que se conviertan en meras presas listas para morir. La cinta transcurre en silencio, y la familia se comunica a base de signos, miradas y gestos. Sin embargo, existe una circunstancia que hace que todos sus miembros se preparen para un acontecimiento en el que su silencio, único guardián que les mantiene con vida, se vea interrumpido y los exponga en un grave peligro. La verdad es que es francamente difícil no incurrir en spoiler mientras intento generar las suficientes expectativas para que la persona que lea estas páginas encuentre la curiosidad con la que adentrarse en la película.
La cinta dirigida por un casi desconocido John Krasinski sobrevuela de manera importante en la cotidianidad de la familia, en la que padre, madre y dos hijos, la mayor de ellas en plena adolescencia, intentan convivir en una complicada tesitura, mientras conviven en el peligro y la tensión diaria por no provocar ningún sonido o ruido que les lleve a su extinción. Los problemas que surgen entre sus miembros no se pueden solucionar con palabras y el desahogo vital de unos y otros ante sus problemas de convivencia son difíciles de aplacar. Todos ellos, han conseguido mutarse y sobrevivir, pero los sentimientos salen a flor de piel y no siempre son fáciles de solventar. Lo que se puede solucionar con una conversación de pareja o con los hijos, pasa por unos símbolos silenciosos y gestos rápidos. Es aquí donde el director acierta de pleno en el contexto en que sitúa la película.
Luego y nada gratuito, encontramos el escenario en el que se desarrolla una película, que se interna inexorablemente en el género del terror con toques de ciencia ficción. Krasinski mantiene en casi toda la película un buen nivel de tensión. Desde luego, los silencios obligados y larguísimos ayudan en gran manera a que el espectador se integre sin remedio en el miedo insuperable al ruido y a lo que pueda provocar. En algunos momentos el uso del suspense recuerda a las películas de Shyamalan. Los gestos, miradas y sobre todo el uso del tiempo, goza en algunos momentos de cierta herencia del director de origen indio. Y por supuesto la interpretación de los cuatro miembros de la familia ayuda, especialmente el contundente trabajo de Emily lunt. Sin embargo, tras los sobresaltos en la sala y después de calibrar el visionado de la película, no es difícil concluir que hemos disfrutado de un producto algo forzado y lleno de trucos de guión. La cuestión, es que con todo ello, funciona muy bien, es muy entretenida, en parte gracias a su bien medido metraje y a que nos ofrece un buen número de sobresaltos, algo indispensable y del gusto del público del género. No nos engañemos, "Un lugar tranquilo" es heredera de un buen manojo de películas del género y no goza de tanta frescura como me decían. Sin embargo, funciona. ¿Hace falta algo más? Yo diría que no.