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jueves, 11 de mayo de 2017

"El Etrusco" - Mika Waltari

Turmo es un huérfano nacido en Mileto, al que un rayo le cayó en Efeso y el que provocó el incendio del templo de Sardes, dando comienzo a la revuelta de Jonia contra el gran Darío. Este es el protagonista de un viaje vital alrededor del Mar Mediterráneo, de un trayecto casi iniciático, en busca de su origen y pasado, de un destino. Mika Waltari nos presenta en esta novela, el mundo mediterráneo del siglo V a.C. de la mano de un personaje que deambula entre lo mítico y lo humano. Su viaje nos acerca al mundo de la Jonia que se levantó en armas contra la Gran Persia, y nos traslada a Sicilia, tierra de colonias griegas y cartaginesas, en las que durante ese siglo y los siguientes, la guerra dominará su historia. También nos llevará de la mano a una naciente Roma y a los territorios etruscos de la península itálica.

El personaje de Turmo, el llamado inmortal, otea su destino mediante la búsqueda de su origen. Sus visiones místicas de Hécate, la protección de Artemisa y Afrodita a lo largo de su viaje, le hacen conferir una personalidad segura de sí misma y confiada en un destino, que si bien no fuerza su camino, lo lleva a lo largo y ancho del Mediterráneo hasta las, para él, sagradas tierras de los Etruscos. Un trayecto con un fin, pero con infinidad de caminos, desencuentros y episodios históricos que jalonan su transcurrir casi místico. Las guerras médicas, los conflictos en Sicilia entre cartagineses y griegos, la lucha por el dominio del mar Tirreno, el surgimiento de una Roma chica, pero cada vez más preeminente y sobre todo, el encuentro con la gran y casi desconocida civilización de los etruscos, son episodios trascendentes y claves en el devenir de Turmo en busca de su origen, de su mística e inmortalidad.

Sin embargo, Turmo no recorre este camino solo. A lo largo del libro se acompaña de varios personajes que le complementarán en su viaje y sobre todo, le harán comprender el sentido humano del poder, el deseo y el conocimiento en la antigüedad. Desde su joven amigo espartano, Dorieo, con quien comparte buen trecho de camino, pasando por Micón, el médico de la isla de Cos o la noble y desdentada Tanakil o el misterioso Jenídoto, oscuro embajador del Gran Rey persa en Occidente, pasando por los Velturu, nobles miembros de una de las grandes familias etruscas. Todos ellos comparten en algún momento un episodio clave en la vida de Turmo. Pero sobre todo una mujer, con el perfil tallado y mágico que Mika Waltari suele otorgar a sus personajes femeninos, sobresale entre los demás. Arsinoe, cuyo origen encontramos en el templo de Afrodita de Erix, en Sicilia, es un personaje que acompañará tanto físicamente como espiritualmente a nuestro protagonista. En su perfil más manipulador y caprichoso, provocará en Turmo lo mejor y lo peor, para lograr su objetivo y medrar socialmente, frente a quien sea y como sea. Pero mientras para Turmo, Arsinoe es la personificación de sus divinidades, para él, su ámbito inmortal no deja de ser la prueba de superación y esfuerzo que le llevará a su destino en las tierras etruscas.

Mika Waltari bosqueja, qué digo, detalla, un paisaje tan plausible como místico, en tierras golpeadas por guerras de dictadores, artistas refinados, civilizaciones llenas de progreso y sociedades que viven en el equilibrio de los divino y lo humano. Porque sobre todo, esta novela destila creencia, la esperanza del ser humano ante lo desconocido, sus divinidades, los oráculos, y su propio devenir en la historia. La capacidad del autor de describir la religión y la relación del ser humano con sus dioses y sus miedos, logra transmitir al lector un mundo inestable. Y todo ello, para en su parte final, acercarnos a lo que yo creo que ha embaucado sentimentalmente al autor, los etruscos. Waltari nos narra y describe un territorio bello, una civilización casi mítica, de leyenda, basándose en los pocos datos arqueológicos de los que podemos gozar en la actualidad. Y solo con esto, percibimos un escenario lleno de realidad y humanidad. Utiliza a Turmo para mostrarnos un mundo en guerra, en el que los equilibrios de poder se romperán, terminando por llevarse por delante el origen y destino del protagonista. Pero en el trayecto, nos ha trasladado a lo largo de sus casi seiscientas páginas a ese mundo gracias a una narrativa excelsa en misticismo, carnalidad y mucha Historia con mayúsculas.

2 comentarios:

  1. Está en casa sin leer aún pero después de tu reseña gana puestos. ¿Crees que está a la altura de Sinuhé el egipcio?

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    1. En mi opinión es superior, pero es que prefiero la cultura greco latina a la egipcia, que me aburre un poco. Pero El Etrusco en mi opinión es una maravilla.

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