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martes, 30 de mayo de 2017

"Los muertos vivientes - Llamada a las armas" - nº 26

Después de que en el anterior tomo, el nº 25, Rick consiguiera más o menos, pacificar a los supervivientes frente a su incontrolada reacción tras el ataque de Los Susurradores, en este último número, las cosas parece que en un principio vuelven a su lugar. Junto a Dwight y Maggie, Rick entrena para la guerra a los pobladores de Alejandría con la intención, de una vez preparados, enfrentarse a Los Susurradores.
Por un lado y en un momento de cierta calma, Maggie decide volver a La Cima para liderar a aquel grupo. Mientras y, tras la muerte de Ezequiel, Michonne tendrá que hacerse cargo de El Reino. Por otro lado, todavía hay que cerrar heridas y Eugene cubre el tiempo y la soledad tras perder a Rosita, afanándose por arreglar una radio e intentar comunicar con algún otro grupo de supervivientes. En el traslado a La Cima el grupo de Maggie se encuentra con Andrea, de vuelta a Alejandría.

Sin embargo la trama gira principalmente en torno al incombustible Negan. Tras los desagradables incidentes del anterior número con los familiares del chaval llamado Brando y después de otra desafortunada pelea con Rick, Negan tendrá oportunidad de escapar y dirigir sus pasos hacía su única alternativa para enfrentarse a los que le expulsaron de su imperio de terror y mano dura. Lo que sigue, que será aproximadamente la mitad del tomo, resulta ser un conjunto de páginas de los más interesante en las que Negan se reencuentra con lo mejor de su personaje. 
Sin duda la serie sigue con pie firme, una senda que la televisión perdió hace tiempo. Sus diálogos, creados por el gran Robert Kirkman, siguen siendo frescos, inteligentes y muy concretos, remarcando personalidades, intereses y deseos. Un gozada de número. Imprescindible.


lunes, 29 de mayo de 2017

"Cardinal" - Temporada 1

Esta miniserie canadiense de seis capítulos presenta al espectador una doble trama. Por un lado, los detectives John Cardinal y Lisa Delorme deben investigar la desaparición y asesinato de una joven en un tranquilo pueblo nevado y recóndito de Canadá. Hasta aquí nos encontraríamos con la clásica serie de género negro, centrados en la investigación y en las relaciones de los habitantes de esta enclave. Sin embargo, Cardinal añade una segunda trama, en la que se muestra como la detective Delorme, además ha sido destinada a este lugar para vigilar y descubrir si su compañero cometió un delito grave de corrupción policial, cuando en una redada falleció un agente de policía. 
Esta dinámica, hace que a lo largo de los seis capítulos, las dos tramas se entremezclen, provocando que la amistad que va uniendo a ambos protagonistas, mientras se enfrentan al asesino y su obra, quede en entredicho por la investigación de corrupción. La verdad es que Cardinal es un excelente profesional, el típico sabueso que no pierde pista y goza de un sentido policial envidiable, pero las pistas lo presentan como un policía con un pasado oscuro que hará que Delorme dude de su integridad conforme avanza la serie.
"Cardinal" es una serie casi redonda. Sus seis capítulos son suficientes para presentar los personajes, el caso policial y sus ramificaciones, así como la trama de la investigación de corrupción, sin olvidar los factores personales y familiares, también importantes, de los protagonistas. Los actores francamente bien. Campbell y Vanesse cumplen con nota en sus papeles. El ritmo es correcto y remarca bien el suspense y, el hecho de que transcurra en Canadá, le da un toque europeo e invernal, tan de moda en las series policiales actuales. Lo mejor, desde luego, la extensión de la serie. No hay capítulos de relleno y todo el metraje resulta necesario e interesante. Lo que demuestra que lo escueto, muchas veces, resulta mejor que lo extenso, sobre todo en series procedimentales. Una serie a tener en cuenta que además gozará de una segunda entrega.

jueves, 25 de mayo de 2017

"España. Centro del mundo. 1519 - 1682" - Robert Goodwin

Magnífico ensayo, en el que su autor, Robert Goodwin, realiza un recorrido por acontecimientos y personajes, protagonistas y no tanto, de los años en los que los Habsburgos reinaron en España y dominaron medio mundo, desde la muerte de Maximiliano I en 1519, motivo que llevará a Carlos I a ser proclamado Emperador, y la muerte del pintor Murillo, último gran emblema de las artes del llamado Siglo de Oro Español, en 1682.  

Goodwin realiza una caleidoscópica visión de España, desde el punto de vista político, económico y sobre todo cultural. Divide el libro en cuatro grandes capítulos, liderados cada uno de ellos por los reinados de los cuatro grandes Habsburgos, Carlos I, Felipe II, Felipe III y Felipe IV. Mientras recapitula los dos primeros con un gran título llamado "Oro" y enmarcado en todo el siglo XVI, nombra el reinado de los dos segundos como "Resplandor". El primero refleja un hecho, una realidad, en la que enmarca la preponderancia de la Corona Española en medio mundo. Sin embargo, en el segundo, remarca casi una ficción, que bajo el liderazgo de los validos Lerma y Olivares, ahondará en su pretensión de mantener esa hegemonía perdida a base de endeudamiento, la depreciación de la moneda y en algunas ocasiones, el autoengaño y la contradicción. 

Sin embargo, el autor acompaña este análisis político y económico de una España hereditaria de las casualidades dinásticas y la defensa de la Fe, así como dependiente del oro y plata de la recién conquistada América, de un completísimo y enriquecedor estudio de las figuras preeminentes y claves en la cultura del llamado Siglo de Oro español. Tomando como partida a Garcilaso de la Vega, Goodwin narra y desarrolla la vida, anécdotas y los avances culturales de un gran número de primeras figuras de este periodo clave en la historia de España. El Greco, Santa Teresa de Jesús, Fray Luís de León, San Juan de la Cruz, Lope de Vega, Cervantes, el Inca Garcilaso de la Vega, Montañés y Pacheco, Velázquez, Zurbarán, Góngora, Quevedo, Tirso de Molina, Calderón de la Barca o Murillo, son algunos de los personajes que protagonizan páginas y páginas en las que el autor describe sus creaciones, intrínsecamente insertadas en la realidad social, cultural y política de la España del los siglos XVI y XVII.

Siguiendo un riguroso orden cronológico, Goodwin retrata la España como centro del mundo, glosando el reinado de los cuatro monarcas, junto a las referencias tan atinadas y golosas a nuestros eminentes creadores de literatura, pintura y escena. Lo completa con interesantes referencias a distintos factores menos culturales y más estructurales, sociales, políticos y religiosos que afectaron al devenir de la Corona y su situación frente al mundo que  lideró. Capítulos dedicados a la implantación de la justicia y los tribunales, las referencias a la relación con los Países Bajos y posteriormente con las Provincias Unidas, la situación e importancia de una recién nacida banca, Sevilla y su eminente posición en la Península, la tan manida y desgraciadamente presente corrupción o el asunto de la expulsión de los moriscos o la rebelión de Cataluña, son algunos ejemplos de la variedad de los temas analizados en el libro e inevitablemente conexos unos con otros y con la historia española en estos dos siglos. Muy interesante la anotación y la atención que muestra, durante los gobiernos de los Felipes menores y sus validos, por la percepción del autoengaño, lo aparente y el espíritu contradictorio de unas instituciones dependientes del recuerdo de tiempos gloriosos, que inevitablemente llevarán a la Corona al declive en Europa.

Nos encontramos ante un ensayo completísimo, lleno de anecdotarios, en los que el autor se sumerge en todos los ámbitos de una sociedad que en aquel tiempo formó España como centro del mundo. La cultura, la política, la economía y como no la religión, copan un libro generoso, enriquecedor y altamente preciso, en el que se conjugan un profundo conocimiento de la época, buena literatura y sobre todo erudición. Muy recomendable.


martes, 23 de mayo de 2017

Daredevil/El Castigador - "El séptimo círculo"

Nuevamente Daredevil y El Castigador cruzan sus caminos. De la mano del guionista Charles Soule, quien se ha hecho cargo recientemente de la nueva etapa de Daredevil, Marvel presenta una historia corta compuesta de cuatro números reunidos en un tomo, en los que el Guardián de Hell ´s Kitchen, se enfrenta a Punisher en su afán por trasladar y proteger a un mafioso ruso hasta Las Vegas donde deberá ser juzgado por sus crímenes. Dos visiones de hacer justicia se entrecruzan en este enfrentamiento. Por un lado, El Castigador, simple y artero en su consecución, pretende eliminar y dar muerte al reo ruso.  Mientras Matt Murdock, ahora fiscal en Nueva York, aboga por la justicia de un jurado.
A lo largo de estos cuatro números reunidos en el tomo que hoy reseño, Soule y el dibujante Kudranski labran una persecución casi continua a tres bandas, a lo largo y ancho de Nueva York. La carrera por hacer llegar al mafioso al vuelo que deberá llevarlo a Texas, resulta interrumpido por la intervención del propio Castigador, de los mercenarios del ruso, así como de la aparición de un sonrojante, porqué no decirlo, de un Dínamo Carmesí venido a menos. La verdad, es que el tomo rezuma acción, tiros y enfrentamientos por los cuatro costados y sin mostrar un sesudo guión, la verdad es que se lee rápido y resulta por lo menos entretenido. El problema, en este caso, salvando la labor de Soule, es el dibujo de Kudranski. Inexplicablemente las ilustraciones parecen increíblemente irregulares. Es decir, algunas viñetas son espectaculares y están bien desarrolladas y, sin embargo, otras son totalmente ridículas e incluso su dibujo es bastante malo. Puede deberse a que las viñetas están previamente abocetadas por otros dibujantes. Pero en todo caso, esto es un handicap para un número que podría funcionar como lectura de pasatiempo, si no fuera por esta irregularidad en el dibujo.
En definitiva una aventura de trámite para Daredevil y Punisher, acompañados de Punto ciego, discípulo del primero, en la que las peleas, los tiroteos y las persecuciones, copan un tomo nada sustancial en su guión e irregular en algunas fases en el dibujo de las viñetas. Prescindible en general, excepto para el aficionado de estos dos justicieros de Marvel.



lunes, 22 de mayo de 2017

"Z. La ciudad perdida"

Todos tenemos en mente a los viajeros y exploradores incansables que a lo largo de los siglos y especialmente en el siglo XIX y primer cuarto del XX, se adentraron en territorios inhóspitos en su afán de descubrir nuevas tierras y civilizaciones en los continentes africano, asiático y sudamericano. Novelas, libros de viajes y el mismo cine, nos han acercado a la vida y aventuras de estos singulares personajes. Percy Fawcett es uno de ellos. James Gray, director de películas tan interesantes como "La noche es nuestra" o "Two Lovers" se ha embarcado en la historia de este oficial británico que durante el primer cuarto del siglo XX exploró hasta en siete ocasiones, de las cuales tres se describen en la película, en las selvas amazónicas de la frontera entre Bolivia y Brasil. La misión de cartografiar esta zona conflictiva por encargo de la Royal Geographical Society, le llevó desde 1906 a embarcarse en una serie de viajes cuyo último fin fue localizar civilizaciones perdidas y ciudades desaparecidas. 
"Z. La ciudad perdida" no es una película de aventuras en el extricto significado de la palabra en su variante cinematográfica. La película nos adentra de una manera introspectiva en los viajes, sueños, aspiraciones y deseos de un hombre volcado en la búsqueda de un reconocimiento social, no solo dirigido al ámbito geográfico y científico de la Royal Geographical Society, sino hacia la restitución del buen nombre de la familia y su propio ascenso militar. La intensa avidez de descubrir una ciudad perdida, unida a su innata capacidad de supervivencia y su carácter curioso e incluso amable, frente a los pueblo indígenas de la amazonia, hacen de él una rara avis, de esas no tan difíciles de encontrar en aquella época. 
Por aquellos años, personajes tan variopintos como Shackelton o Bingham, el descubridor de Machu Pichu, que se nombran en la película, se aventuraban en lejanas expediciones.  Años antes, África era un territorio explorado por Livingston, Burton o Speke. Sin embargo, la visión de unos exploradores y otros era a veces divergente. Leyendo a Conrad en su "Corazón de las Tinieblas", reconocemos algunas miradas del Fawcett de Gray, en las que afronta lo desconocido, plantea su visión frente a la esclavitud y la humanidad de los pueblos indígenas, de una manera sentida y profunda. Incluso la soledad del protagonista de "Lord Jim" se refleja en este paciente y constante explorador, en la búsqueda de su propio reconocimiento frente los demás y ante él mismo, en su afán de demostrar al mundo sus descubrimientos. Pero no podemos dejar de vislumbrar un dato que acerca aún más al protagonista a los primeros exploradores y conquistadores españoles. La búsqueda de El Dorado, de una ciudad perdida en la selva con tejados dorados es el leitmotiv de una historia en la que unos pocos hombres blancos, como hicieron los conquistadores de los siglos XVI y XVII, se adentran en la inmensidad de la selva utilizando como única vía de acceso el cordón umbilical de un río como unión vital con la civilización que dejan atrás.
James Gray no se aleja tanto de sus temáticas habituales. Sí que cambia de época y de trama, pero los personajes no difieren en exceso. Con una narrativa concentrada en los pensamientos Fawcett, el director perfila al protagonista en base a sus sueños y miedos, conforme a su familia y sus deseos invencibles de tomar su propio camino en la vida, en un camino de pérdidas y derrotas. Porque no olvidemos que sus personajes tienen mucho de luchadores natos, supervivientes de un entorno del que quieren salir, pero también presentan una importante connotación de perdedores en sus vidas. Con esta dinámica la película avanza en un ritmo lento, pausado, más humano que aventurero. En definitiva resulta un viaje no solo en el tiempo y en el territorio explorado, sino un viaje también al interior de Fawcett, a su alma. Gray hereda de Conrad la visión más humana y por qué no, la más pesimista de su literatura. Además, utiliza una cinematografía intimista dentro de la inmensidad de la selva, de los páramos británicos o de los campos de trincheras en Somme en 1915, entroncando cierto paralelismo con el estilo fílmico del gran Terence Malick, no solo en sus planos sino también en el uso de la fotografía. Gray es un narrador nato, un pintor que plasma en la pantalla el alma de sus personajes. 
Solo una cosa más. No acudáis al cine con la pretensión de ver una película de aventuras al uso. La película tiene su ritmo y puede resultar lenta y monótona al gran público. Su pretensión no es entretener, sino embarcarse en una aventura vital llena de peligros y casi siempre poco gratificante. Gray se embarca en un viaje interior en el que experimentará con el alma de un explorador que primará sus viajes a su familia, sus indígenas amazónicos a sus benefactores y compañeros de la Royal Geographical Society, su soñada ciudad perdida a su casa en Inglaterra. Un viaje vital en la búsqueda de un sueño casi inalcanzable.

viernes, 19 de mayo de 2017

La foto del viernes - Londres - Green Park

Londres.
Green Park. 
Uno de los antiguos Parques Reales de Londres, está situado entre Hyde Park y St. James´s Park. "La Música para los Reales Fuegos Artificiales" de Haendel fue compuesta para ser interpretada en este Parque en 1749. También fue un lugar frecuentemente utilizado por los duelistas de Londres, por tratarse de un parque apartado y situado fuera de la ciudad.

jueves, 18 de mayo de 2017

Chris Cornell - Descanse en Paz

Ha fallecido Chris Cornell, líder de Soundgarden, mítico grupo de rock que junto a Alice in Chains, Pearl Jam o Nirvana lideraron la música de los años 90, dando un soplo de aire nuevo al mundo del rock, bastante acartonado desde finales de los años 70. Junto a componentes de otros grupos hermanos formó la banda Temple of the Dog. Descanse en Paz y queden en nuestra memoria algunos de los himnos más importantes e imperecederos de aquellos 90 de crisis y rebeldía.






"Big Little Lies"

Cuando leí la sinopsis y el elenco de la esta mini serie de HBO estrenada en marzo de este año 2017, me entraron serias dudas al respecto de la trama, el sentido y sobre todo la terna de actrices principales. Nada más equivocado. La historia se centra en una pequeña localidad norteamericana, en la que familias de alto standing viven y conviven entre ciertas envidias, afán de protagonismo y no pocas excentricidades. Nichole Kidman vive una aparentemente perfecta vida junto a su atractivo marido y sus dos hijos. El personaje de Reese Witherspoon mantiene un continuo pulso con sus entorno por acaparar siempre el protagonismo. Shailene Woodley encarna a una joven y madre soltera, preocupada por su hijo y la estabilidad en su nuevo hogar. Dos hechos marcan la trama de la serie. Uno de ellos sucedido en el primer día de colegio en las aulas que comparten todos sus hijos. El otro y mirando a un futuro más o menos cercano que se resolverá al final de la serie, un grave incidente ocurrido en una fiesta en el colegio de sus hijos sirve de línea de conducción alrededor de sus vidas.
Ambos hechos cruzan sus caminos creando situaciones de amistad y enfrentamiento, más que personales entre las protagonistas, sus parejas y el entorno del colegio. Las mentiras piadosas, la falsa actitud frente a los conocidos, las relaciones de pareja, unas más aparentes que otras y otras más sentidas que unas, o la manida sensación de ver la paja en ojo ajeno y no la viga en el propio, copan cada uno de los siete episodios de la serie. Pero sobre todo nos transporta a no tan los cotidianos y dolorosos problemas, no tan infrecuentes, de las relaciones de pareja y padres e hijos, así como el tan problemático asunto del maltrato. No es casualidad que el director sea Jean-Marc Valleé, quien ha realizado películas tan interesantes como Dallas Buyers Club, Alma Salvaje o Demolition. A cada minuto que pasa, la serie nos adentra en la personalidad compleja y llena de aristas de las protagonistas. Unas, preocupadas por un pasado del que no pueden escapar y otras, enfrentadas a un problema actual en el que están atrapadas. Es tal la miseria humana y moral que transmite que la trama y el transcurrir de los capítulos duele. El drama cotidiano, hipócrita y mentiroso pisotea en muchas ocasiones lo que realmente une a algunos de los protagonistas, mientras, paralelamente, otros se aferran de manera suicida a lo que creen desesperadamente y les está destruyendo poco a poco. También es una historia de amistad y derrota, de enfrentamiento y unión.
Sin quitar mérito al director, quien realiza un auténtico trabajo de encaje entre las distintas tramas, con todas aristas, recovecos y oscuridades, sin duda hay que atender al rotundo trabajo de las intérpretes. Nichole Kidman realiza uno de sus más completos, complejos y serios trabajos de su carrera. Conforme pasan los capítulos, es capaz de sobrecoger con sus miradas el alma del espectador. Reese Witherspoon, con un papel aparentemente más superficial, encarna otra gran interpretación, acompañada de una Shailene Woodley menos sorprendente pero también convincente. Pero no solo Kidman, Witherspoon y Woodley completan una actuación tan notable como francamente humana y sentida. Les acompañan a la perfección Laura Dern y Zoe Kravitz además de una serie de buenos actores, impecables en un no tan segundo plano como pareciera, aún reconociendo que nos encontramos con una serie marcadamente femenina, no solo por su forma sino también por su fondo.
Sin duda una serie a la que han calificado erróneamente en algunos foros como comedia negra o drama comedia. En absoluto. Su capacidad de evolucionar desde un primer capítulo aparentemente irónico e intrascendente, a una serie de historias dolorosas tan humanas como posiblemente cotidianas, hacen de ella uno de los ejercicios más inteligentes por plasmar algunos de los problemas más serios y graves que rodean a la sociedad egocéntrica y falsa más actual. No solo es recomendable verla con calma e interés, sino que creo que es absolutamente necesaria y saludable para darnos cuenta y desvelar las muchas mentiras en las vivimos en nuestro alrededor sin apenas inmutarnos y sin dejar de mirar a nuestro propio y egoísta ombligo. Si además disfrutamos de sobresalientes actrices, que mejor que mejor. Estamos ante una de las mini series de la temporada, por muuuuuucho.


martes, 16 de mayo de 2017

"Mac Coy" - Integral 5

A finales del 2016 Ponent Mon publicó el último integral que ha dedicado al personaje Mac Coy, creado por el guionista J.P. Gourmelen  y el dibujante A.H. Palacios. Con este tomo se pone punto y final a la recopilación de las historias publicadas y protagonizadas por el ex capitán confederado y después sargento mayor  del 3º de caballería de los EEUU estacionado en Fort Apache, en plena frontera con Méjico. Engloba las últimas cinco aventuras, incluida "Tras la pista de Miss Kate" publicada por Norma Cómics en 1999. Palacios falleció en el año 2000.
Las historias plasmadas en estos cinco números retoman las largas patrullas lideradas por Mac Coy y sus aventuras, en continua lucha con los apaches, los bandidos mejicanos y la codicia de los personajes que deambulan por la frontera plagada de largos y ardientes desiertos y altas montañas nevadas. Aunque las tramas repiten ciertas premisas en las que rebeldes apaches se lanzan al ataque de la frontera o en las misiones de Mac Coy al otro lado de Río Grande, por otro lado, las tramas siempre muestran largas cabalgadas, duelos a muerte, emboscadas o el rapto de bellas jóvenes a las que nuestro aventurero deberá rescatar, lo que hace que el lector termine siempre disfrutando de sus misiones y largos raids lejos de Fort Apache.
Sin embargo ya en los dos últimos números, parece que ambos creadores ven el final de las aventuras de Mac Coy, haciendo desaparecer poco a poco a los viejos compañeros, oficiales y exploradores que lo han acompañado a lo largo la veintena de números publicados desde 1979. Como siempre Palacios toma prestado ciertos argumentos del western cinematográfico, como "La noche de los gigantes" o "La legión invencible" e incluso pone cara de actores famosos a alguno de sus personajes, como la de Henry Fonda en el Mayor protagonista de Patrulla Lejana o recupera el famoso explorador Potts, encarnado por James Corburn en la película "El Mayor Dundee". En definitiva, este es el cierre de una magnífica reedición en lomos de lujo editada por Ponen Mont, en la que las ilustraciones y dibujos de Palacios logran plasmar con gran realismo y espectacularidad las aventuras, batallas, paisajes y cabalgadas guionizadas por Gourmelen, y presentan uno de los mejores ejemplos de cómic europeo dedicado al western más puro y fronterizo. Bravo. ¿Y ahora qué?





lunes, 15 de mayo de 2017

"Casino Royal"

En 2002 el film "Muere otro día" cerraba con unos números discretos la serie de películas de Bond interpretadas por Pierce Brosnan. Su estilo elegante y glamuroso había funcionado en los años noventa, pero algo estaba cambiando en el cine de acción y entrábamos en el siglo XXI con nuevas ideas, nuevos directores y sobre todo, con películas más realistas y oscuras. También en 2002, Doug Liman estrenó "El caso Bourne" con un éxito sin precedentes. Su estilo más moderno, más físico y más violento, dejaba a James Bond para ingresar en una residencia de ancianos. Estaba claro que había que dar una vuelta de 180º a la figura de 007, aportando al personaje, en primer lugar otra cara. Y apareció Daniel Craig.
En 2006, se estrenó "Casino Royal", no solo para rejuvenecer y modernizar al agente británico, sino también con gran acierto, se trasladó a la pantalla la primera novela escrita por Ian Fleming para tan insigne personaje. Con ello, la productora podía presentar una nueva imagen de Bond, desde todos los puntos de vista. Nos muestra su ascenso al doble cero y su primer caso, así como el por qué de su personalidad tan dada a los romances fáciles pero no a los compromisos que atan. Y funcionó muy bien, logrando afianzar el perfil de 007, localizando sin duda alguna al protagonista en el siglo XXI. 
Tras conseguir el doble cero, el MI6 encarga a James Bond al banquero de terroristas y delincuentes de alto standing Le Chiffre. Este personaje de oscuros orígenes invierte y blanquea el dinero de sus protegidos, en operaciones de alto riesgo, utilizando los instrumentos que hagan falta, incluso el terrorismo. En una de sus operaciones, el Servicio Secreto Británico se cruza en sus operaciones, forzándole a intentar recuperar el dinero perdido en una gran partida de póquer a celebrar en Montenegro. James Bond deberá infiltrarse en la partida y evitar que Le Chiffre recupere la inversión perdida. Para ello enlaza con una agente del Tesoro, que aporta el dinero necesario, llamada Vesper Lynd. A partir de aquí, el juego se convertirá en una partida a vida o muerte, en la que el amor, la revancha y el riesgo, jugarán a favor o en contra del agente secreto.
"Casino Royal" no pierde el aroma clásico del género de espías, protagonizado por un atractivo Bond, seductor, irónico y vividor de la buena vida. Sin embargo, el director Martin Campbell logra rejuvenecer el producto gracias a tres importantes facetas. Por un lado Daniel Craig. En segundo lugar una dirección agilísima, brutal, realista y llena de emoción en las escenas de acción. Y por último un guión muy efectivo, en el que se intercalan las típicas frases hechas de con unos diálogos muy acertados y trabajados. Daniel Craig es un actor de un gran físico. Musculoso, no especialmente guapo, pero con unos profundos ojos azueles y además rubio, plantea un cambio efectista y rompedor en la figura del agente. Todo un acierto, sobre todo en vistas a la exigencia que se le pide al actor en las escenas de acción, francamente bien coreografiadas, y por qué no decirlo, herederas del mejor Bourne. Pero además, en esta entrega, llama poderosamente la atención, la existencia de un guión muy trabajado. Me refiero a la especial relación entre Bond y Vesper. Su conversación en el tren, de camino a Montenegro, es memorable. Además la historia no tiene goteras. Es compleja a la vez que equilibrada, tanto en las escenas de la partida de póquer como en otras escenas en las que se participan otros actores. Destaca el villano de turno, que creo que aporta uno de los más complejos y completos de toda la saga. 
Para finalizar, no queda más que atender al trabajo de los secundarios. Dos pilares muy importantes del éxito de "Casino Royal" es la labor de Eva Green y Mads Mikkelsen. La primera en su papel de Vesper, presenta en la pantalla una mujer inteligente, reacia, inicialmente, al roce con Bond, no especialmente deslumbrante en lo que respecta a su físico, pero si dotada de una belleza misteriosa y francamente interesante. Mikkelsen, además de ser un extraordinario actor, aporta misterio, crueldad y sobre todo no termina cayendo en el típico histrionismo que generalmente caracteriza a los malvados que se enfrentan a 007, lo que es muy de agradecer. Si a esto añadimos a una siempre notable Judi Dench repitiendo en el papel antes reservado solo para hombres, de "M", conformamos un elenco redondo para esta nueva entrega.  No olvidar el gran tratamiento de la bso y sobre todo unos títulos iniciales de altísimo nivel.
Un gran comienzo en la nueva serie de James Bond, protagonizada por un resolutivo Craig, que con el tiempo se ha convertido sin duda alguna en una de las mejores propuestas del personaje en toda su historia cinematográfica. Un resurgimiento necesitado y merecido, al que han seguido, a día de hoy, otras tres películas, de distinto nivel y calidad. Pero eso ya es otra historia. 

jueves, 11 de mayo de 2017

"El Etrusco" - Mika Waltari

Turmo es un huérfano nacido en Mileto, al que un rayo le cayó en Efeso y el que provocó el incendio del templo de Sardes, dando comienzo a la revuelta de Jonia contra el gran Darío. Este es el protagonista de un viaje vital alrededor del Mar Mediterráneo, de un trayecto casi iniciático, en busca de su origen y pasado, de un destino. Mika Waltari nos presenta en esta novela, el mundo mediterráneo del siglo V a.C. de la mano de un personaje que deambula entre lo mítico y lo humano. Su viaje nos acerca al mundo de la Jonia que se levantó en armas contra la Gran Persia, y nos traslada a Sicilia, tierra de colonias griegas y cartaginesas, en las que durante ese siglo y los siguientes, la guerra dominará su historia. También nos llevará de la mano a una naciente Roma y a los territorios etruscos de la península itálica.

El personaje de Turmo, el llamado inmortal, otea su destino mediante la búsqueda de su origen. Sus visiones místicas de Hécate, la protección de Artemisa y Afrodita a lo largo de su viaje, le hacen conferir una personalidad segura de sí misma y confiada en un destino, que si bien no fuerza su camino, lo lleva a lo largo y ancho del Mediterráneo hasta las, para él, sagradas tierras de los Etruscos. Un trayecto con un fin, pero con infinidad de caminos, desencuentros y episodios históricos que jalonan su transcurrir casi místico. Las guerras médicas, los conflictos en Sicilia entre cartagineses y griegos, la lucha por el dominio del mar Tirreno, el surgimiento de una Roma chica, pero cada vez más preeminente y sobre todo, el encuentro con la gran y casi desconocida civilización de los etruscos, son episodios trascendentes y claves en el devenir de Turmo en busca de su origen, de su mística e inmortalidad.

Sin embargo, Turmo no recorre este camino solo. A lo largo del libro se acompaña de varios personajes que le complementarán en su viaje y sobre todo, le harán comprender el sentido humano del poder, el deseo y el conocimiento en la antigüedad. Desde su joven amigo espartano, Dorieo, con quien comparte buen trecho de camino, pasando por Micón, el médico de la isla de Cos o la noble y desdentada Tanakil o el misterioso Jenídoto, oscuro embajador del Gran Rey persa en Occidente, pasando por los Velturu, nobles miembros de una de las grandes familias etruscas. Todos ellos comparten en algún momento un episodio clave en la vida de Turmo. Pero sobre todo una mujer, con el perfil tallado y mágico que Mika Waltari suele otorgar a sus personajes femeninos, sobresale entre los demás. Arsinoe, cuyo origen encontramos en el templo de Afrodita de Erix, en Sicilia, es un personaje que acompañará tanto físicamente como espiritualmente a nuestro protagonista. En su perfil más manipulador y caprichoso, provocará en Turmo lo mejor y lo peor, para lograr su objetivo y medrar socialmente, frente a quien sea y como sea. Pero mientras para Turmo, Arsinoe es la personificación de sus divinidades, para él, su ámbito inmortal no deja de ser la prueba de superación y esfuerzo que le llevará a su destino en las tierras etruscas.

Mika Waltari bosqueja, qué digo, detalla, un paisaje tan plausible como místico, en tierras golpeadas por guerras de dictadores, artistas refinados, civilizaciones llenas de progreso y sociedades que viven en el equilibrio de los divino y lo humano. Porque sobre todo, esta novela destila creencia, la esperanza del ser humano ante lo desconocido, sus divinidades, los oráculos, y su propio devenir en la historia. La capacidad del autor de describir la religión y la relación del ser humano con sus dioses y sus miedos, logra transmitir al lector un mundo inestable. Y todo ello, para en su parte final, acercarnos a lo que yo creo que ha embaucado sentimentalmente al autor, los etruscos. Waltari nos narra y describe un territorio bello, una civilización casi mítica, de leyenda, basándose en los pocos datos arqueológicos de los que podemos gozar en la actualidad. Y solo con esto, percibimos un escenario lleno de realidad y humanidad. Utiliza a Turmo para mostrarnos un mundo en guerra, en el que los equilibrios de poder se romperán, terminando por llevarse por delante el origen y destino del protagonista. Pero en el trayecto, nos ha trasladado a lo largo de sus casi seiscientas páginas a ese mundo gracias a una narrativa excelsa en misticismo, carnalidad y mucha Historia con mayúsculas.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Simple Minds - "Acoustic"

Vibrante, nostálgico, emocionante y sobre todo evocador. Todos estos apelativos merece el concierto acústico que el pasado domingo ofreció el grupo escocés Simple Minds liderado por el gran Jim Kerr y acompañado de su mano derecha desde hace 25 años Charlie Burchill, junto a Mel Gaynor, Mel Grimes y Andie Gillespie, en el Auditorio Baluarte de Pamplona. Pero es que además fue un buen concierto, no solo anclado en el recuerdo sino planificado e interpretado con un estilo y una fuerza increíbles.
El grupo compartió con un público volcado las canciones de su último disco "desenchufado", editado en 2016, en ocasión de la celebración de los cuarenta años de existencia del grupo. Canciones como "Alive and Kicking", "Don´t you (Forget About me)", "Sanctify Yourself", "Waterfront" o "Promise you a Miracle", hicieron que los aficionados disfrutamos como enanos de canciones que nos llevaron en volandas a nuestros queridos y a veces añorados años ochenta. Como telonera, la cantante KT Tunstall, funcionó no solo en sus canciones en solitario, en las que su vibrante voz convenció al personal, sino que además compartió un par de canciones con Jim Kerr. Su juventud no esconde un largo recorrido en las carreteras.
Grandísimo concierto... Grandes "Simple Minds".







martes, 9 de mayo de 2017

Shameless - Temporada 7

Una etapa, una temporada más y van siete. Y los Gallagher siguen dando guerra en una nueva entrega en la que como siempre Frank continúa complicando la vida de la familia televisiva más desestructurada y divertida de la pantalla pequeña. Las situaciones que se presentan en las distintas tramas siguen siendo caóticas y dramáticas. Mientras algunos de los hermanos van sentando cabeza, algo que no se prolonga demasiado en el tiempo como viene siendo habitual, otros caerán en un pozo sin fondo. Y sin embargo, a pesar de todas las crisis por las que pasan, siempre ocurre algo en su alrededor que termina uniendo en un momento mágico e inesperado a toda la familia. Este instante siempre es efímero y se rompe como si de una pompa de jabón se tratara. Sus vidas siempre están pendientes de un hilo, socialmente y emocionalmente hablando, pero casi siempre, hay una luz de esperanza en el horizonte... todo ello regado de un buen número de situaciones rocambolescas y mucho humor negro.
Dos personajes reaparecen en esta temporada. Ambos fueron presencias importantes en temporadas pasadas y ambos aparecerán y desaparecerán de diferente manera marcando el devenir de todos los Gallagher. Por un lado Miky Milkovich se presenta de improviso en la vida de Ian, quien acaba de dejar una relación con un bombero e intenta iniciar otra con un transexual volcado en la ayuda social con quienes no encuentran su sitio y su espacio dentro de su nueva realidad social. Ian tendrá que tomar una importante decisión entre volver al filo de la navaja junto a su antigua amante, o seguir dedicado a su profesión de enfermero en una ambulancia y centrado en su ahora más o menos equilibrada vida. El otro personaje es la intermitente pero siempre presente madre de la familia Gallagher, Mónica... Su reaparición será clave e impactante en la vida de los hermanos y sobretodo en Frank. Mónica, volverá a unir a la familia en un desenlace especialmente emotivo.
Pero antes, Frank había vuelto otra vez de la muerte, Incombustible donde los haya, su nueva misión, obviamente dirigida en su propio beneficio, le lleva a crear un grupo de gente "sin techo" y a lucrarse gracias a la mendicidad y a la ayuda de diferentes ong´s.  Carl decide redirigir su vida, ingresando en una academia militar y es el hermano que menos presencia tiene esta temporada. Sin embargo, Lip continúa luchando contra su adicción al alcohol, entre su relación con una camarera y su inestabilidad vital. Debbie no solo esta criando a su hijo sino que además inicia una relación con un chico parapléjico atado a una silla de ruedas. Poco a poco va centrando su vida, aunque sea solo por mantener con ella a su hijo. Y por último esta la siempre superviviente y fuerte Fiona. Con un golpe de suerte decide centrar su vida en ella misma y crecer económicamente y emocionalmente. Aunque ya no quiere que su hermanos dependan de ella, es inevitable mantener la relación y seguir ejerciendo de cabeza de la familia. Pero parece que la vida le sonríe.. o será un mero espejismo. Mientras, el que parecía el perfecto trío formado por Verónica, Kevin y Svetlana se hace añicos cuando los dos primeros pierden el bar que regentaban en favor de la rusa...
Esta serie sigue siendo una de mis favoritas, no solo por su calidad en sí, sino más bien por lo que, en mi opinión, empatizan los personajes con el espectador. Como ya he dicho en multitud de ocasiones, los Gallagher son auténticos perdedores, deambulan en la vida entre resacas, abandono social, crisis de personalidad y desgracias personales y, sin embargo, siempre regresan del infierno al que su vida les conduce irremediablemente. El humor negro campa sin respeto en cada escena de la serie. Pero sobre todo y ante todo, la familia y la sangre termina resurgiendo en sus vidas, a pesar de ellos y sus decisiones. Lógicamente espero desesperadamente la llegada de la octava temporada.