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jueves, 30 de junio de 2016

"Juego de tronos" - Temporada 6

Es increíble las expectativas y el seguimiento que a lo largo de los años, ha conseguido aglutinar la que sin duda es la serie del momento. El cruce de venganzas, la lucha de casas nobiliarias, el deseo de poder de los personajes y sobre todo una situación geopolítica a niveles de reinos de fantasía, localizados en una época estilísticamente "medieval", ha hecho de esta serie basada en las novelas de George R. R. Martin una serie de gran éxito y seguimiento. La sexta temporada presenta una serie de tramas abiertas en la anterior entrega, que prometían un gran interés y sin duda, en mi opinión, han logrado mantenerlo, a riesgo de que algunas otras de ellas hayan resultado anodinas y largas. Y esta situación no es nueva... Se repite en cada una de las temporadas. Incluso en ésta de la que hablo, este hecho llama algo más la atención.
Me quedo, sin duda, con los sucesos relacionados con los Lannister y los Stark. Aún siendo, las casas nobiliarias más importantes desde el inicio de la temporada, ambas terminaron la quinta entrega en una situación de gran debilidad. Los Lannister bajo el control de los Gorriones y los supervivientes de los Stark en una situación de absoluta soledad en el Norte. Sin embargo, es curioso, como en esta temporada, ambas casas terminan recuperando glorias añejas, eso sí, a fuerza de perder alguno de sus miembros. Paralelamente, otras casas, menos importantes, pero que desde el comienzo de la serie, han tomado cierto protagonismo en las diferentes tramas, llevan camino de desaparecer en la oscuridad de la guerra y las venganzas. Los Tyrell, los Greyjoy, los Frey y los Bolton, son algunos de estos ejemplos. 
Caso aparte, son los sucesos alrededor de Daenerys Targarien. Su devenir desde su salida de Mereen, le ha hecho localizar de nuevo a los Dothakri y junto a sus dragones, parece logra reconducir su rumbo hacia poniente. Sin embargo, esta trama, junto a la de Arya, los sucesos en Mereen y todo lo que rodea los asuntos de los Martell, rellenan capítulos, en mi opinión, con cierta debilidad en el guión. Solo algunos diálogos de Tyrion y por supuesto las siempre, grandes escenas alrededor de Daenerys cumplen las expectativas. Caso aparte son los siempre refrescantes minutos protagonizados por Brienne of Tarth. Sus cameos con Jaime Lannister son impagables. Muy interesante el crecimiento dramático de Sansa Stark y la resurrección protagonista de Cersei Lannister. No me queda claro el papel de Jon Nieve, al que los guionistas, a lo mejor, no han tratado excesivamente bien a nivel de carácter, a pesar de su protagonismo en toda la temporada.
Cómo no, llamar la atención en los dos últimos y espectaculares capítulos de la temporada. La batalla de los Bastardos y los veinte primeros minutos del último capítulo, son magníficos. La temporada, por lo demás, ha estado llena de fogonazos de interés, pero también de muchos minutos de relleno, como si los primeros ocho capítulos solo sirvieran para preparar los sucesos imprescindibles de los dos últimos. Bien es verdad que la serie necesita desarrollo, a nivel de todas las Casas protagonistas, y es por ello, que en cierta manera entiendo y valoro su estructura dramática. La temporada, aún así, deja el listón alto, tanto por los sucesos trascendentes acaecidos en ella, como por lo que significa de preámbulo, a lo que queda por venir en la siguiente temporada, que a lo mejor puede ser la última y definitiva.


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