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lunes, 30 de marzo de 2015

"Donde hay agravios no hay celos" - Rojas Zorrilla - Compañía de Teatro Español Clásico

Comedia de alto nivel, la obra de teatro que pude disfrutar en Baluarte de Pamplona hace pocos días. En este caso, la Compañía de Teatro Nacional Clásico, representaba "Donde hay agravios no hay celos" del autor del Siglo de Oro español, D. Francisco de Rojas Zorrilla.
El argumento gira en torno a D. Juan de Alvarado y su sirviente Sancho, que tras regresar de Flandes, llegan a Madrid con la intención, el primero, de desposar a Doña Inés. A partir de esta premisa, una serie de circunstancias rodearan el enredo alrededor de estos personajes y otros que van surgiendo en el argumento. Por un lado, aportando el punto de comicidad justo y genial del autor, el sirviente de D. Juan envió a Doña Inés su retrato en vez del de su señor, provocando un intercambio de personajes para con ello, descubrir la verdadera personalidad de la casadera. Parejo a esto, y aportando dramatismo a la obra, al pasar por Burgos, por la casa natal de D. Juan, éste se entera de la muerte de su hermano y la deshonra de su hermana Doña Ana, a manos de D. Lope, que casualmente se encuentra en la casa de Doña Inés.
Rojas Zorrilla desarrolla, con estas piezas y otras más, una obra basada en el enredo de personajes, que entrecruzan sus deseos, amores y honores, creando una obra llena de peripecias, duelos a espada y palabras de amor. El autor mezcla dos temas tan universales como humanos. Por un lado, los celos, que en principio fuerzan a D. Juan a empuñar su espada, por la desconfianza que muestra sobre el honor de Doña Inés. Por otro, y más grave, los agravios, relacionados con el honor de la familia. En ambos casos, la venganza, el deseo de hacer sangre, llevan al hidalgo a jugar con estos dos temas, frente al que finalmente encontrará, por encima de ellos, al amor. La facilidad con la que Rojas Zorrilla desarrolla la trama, en un verso depurado, ágil y brillante, muestra un autor grande, representativo de lo mejor del Siglo de Oro español, dotando a su obra de la capacidad de mostrar cómo frente al amor, las clases sociales, los orígenes nobiliarios, e incluso el dinero, deben arrodillarse, rendidos ante el poder de cupido.
La capacidad de la Compañía de Teatro Clásico Nacional de acercar estas maravillosas obras al público actual, es merecedora de total alabanza. El escenario, el patio interior de la casa de la familia de Doña Inés, juega con seis puertas y un variado uso de luces y sombras, logrando imbuir al público, del estilo de aquellos escenarios del XVII. Las vestimentas, las de la época. En conjunto, fiel al libreto del autor, se complementa con una actuación depurada y notable de los actores y actrices. David Lorente ejecuta a la perfección el papel divertidísimo de Sancho, logrando arrancar gran cantidad de risas al público presente. Jesús Noguero, firme presencia en el escenario, desarrolla su personaje entre las dudas y los amores de D. Juan. Respecto a los papeles principales femeninos, tanto Clara Sanchís, como Natalia Millán, brillantes, interpretan a Doña Inés y a Doña Ana. Respecto a los demás miembros del elenco, a ninguno debo restarle en prendas. Rafa Castejón y Fernando Sansegundo aportan solidez a sus papeles, de amante y padre. También lo hace, con desparpajo y cierta gracia, Nuria Gallardo, pero no era fácil seguirla en algunos tramos de la obra, debido a una menos segura entonación y vocalización.
En definitiva, una gran velada, divertida, llena de acción y buenas letras. Teniendo en cuenta sus casi 120 minutos de extensión, en ningún caso se me hizo larga, todo lo contrario. Ojalá pudiéramos disfrutar más a menudo de este gran teatro de calidad, tan nuestro y extraordinario.

domingo, 29 de marzo de 2015

Desperta Ferro - "La caída de Jerusalén (1187)"

El nº 29 de la serie de Historia Antigua y Medieval de la publicación Desperta Ferro, nos acerca los acontecimientos que rodearon a la caída de Jerusalén en el año 1187. No se trata sólo del simple resultado de una campaña de Saladino por expulsar a los cristianos de la Ciudad Santa. Muchas son las razones, por las que se produce y todas ellas, afectan a ambos contendientes, musulmanes y cristianos, los cuales sufrieron crisis, tomas de poder, rupturas y conflictos territoriales con sus aliados, conflictos social/religiosos... De todo ello trata este número, que intenta resumir, analizar las causas de semejante acontecimiento.
 
Sin duda alguna, la debilidad del trono de Jerusalén, es debida en parte, a la inconsistencia de sus monarcas, a las tensiones con los poderes eclesiásticos, a la cada vez más fuerte dependencia de los señores y nobles, administradores de los distintos territorios, y sobre todo a la debilidad respecto a la estructura de un ejército, siempre dependiente de los caballeros afines o no al rey. Todas estas razones, además conllevaron una fricción peligrosa y definitiva con los miembros de la sociedad musulmán menos radical y siempre presente en los territorios cristianos. Además, con el paso de los años aparecieron importantes diferencias entre los primeros cruzados que hollaron Tierra Santa y los que llegaron más tarde con ansias de poder. Por otro lado, los autores de la revista, nos muestran la situación en el bando musulmán, en la que se produjo un cambio de dinastía, a favor de la llamada ayubí y sobre todo, un terremoto religioso con el que se pretende y logra una unión profunda en los cánones de la fe musulmana. Todo ello procedió a unificar en la figura de Saladino un imperio que terminó por rodear y casi destruir los territorios cristianos. Para ello, diversos encuentros y batallas se produjeron en la zona, donde diferentes formas de pelear y luchar, acontecieron a los ejércitos cristianos/francos y los musulmanes, todo ello espléndidamente explicado en sendos artículos. Para terminar, otros tres buenos relatos, explican la importancia de los castillos y fortalezas cristianas en el territorio, su formación evolución y en algunos casos, su asedio y destrucción; así como el nacimiento y evolución de las órdenes militares; y por otro lado, la detallada explicación de la sucedido en la batalla de Hattin, precursora a la caída de Jerusalén.

Buen número. Algo desequilibrado, quizás debido a la complejidad de los asuntos internos árabes, con sus cambios de dinastía y sobre todo, a la especial y revolucionaria evolución de la religión musulmana y su estructura en la época. Me ha llamado la atención la inexplicable ausencia de un artículo referido a la situación de la propia ciudad de Jerusalén y su caída, tema que no se trata directamente en este número a pesar del título. Aún así, más que interesante número, en la línea de la editorial.

jueves, 26 de marzo de 2015

"Relatos de Sevastopol" - Lev N. Tolstoi

Tolstoi participó como oficial de artillería en la defensa de Sebastopol durante la guerra de Crimea. A lo largo de tres etapas, bien diferenciadas en el libro, el autor ruso, nos cuenta el desarrollo y la evolución del sitio sobre la ciudad. Desde una primera etapa en los primeros momentos del asedio, hasta la rendición de la ciudad, frente a las tropas francesas.

La visión de un joven Tolstoi, escruta desde cierta inocencia y no poca crítica, los factores de la oficialidad y la tropa que defiende los bastiones de artillería y las trincheras que rodean la ciudad. Por un lado está una élite nobiliaria que forma el entramado de los oficiales, que juegan a la guerra, desde la soberbia del rico hombre, que se encuentra lejos de sus tierras y que poco tiene que perder, hasta la postura del soldado y de los jóvenes oficiales que, estando en el frente, cara a cara con la muerte, equilibran su posición entre el miedo a la muerte y el cumplimiento de las órdenes encomendadas.

Sin duda, Tolstoi, con un punto de vista, en cierta manera periodístico, pero sobre todo, tomando como perspectiva, la condición humana de los protagonistas de estas tres historias, analiza las diferentes posturas de aquellos, frente a su participación en la guerra. Jóvenes oficiales que se ven impulsados por su posición social y condición familiar, a acudir a la guerra, entre el miedo a demostrar su propia cobardía y la querencia a mostrar una valentía, no demasiado pródiga entre gran parte de la oficialidad de la ciudad. Esta prefiere, disfrutar de la retaguardia a enfrentarse en el frente de batalla, no solo a su enemigo, sino a las propias tropas, sacrificadas en pro de un Imperio, lleno de padrinos, favoritos y sobre todo mucha soberbia. Están, quienes intentan cumplir con su deber de militar, pero se ven coaccionados por un entorno, poco proclive al sacrificio, para desgracia de una tropa, maltratada y sacrificada.

El autor juega con las ideas de cobardía y valentía, del honor, el cumplimiento del deber, frente a quien prefiere disfrutar de su privilegiada situación, pero siempre, pretendiendo ser lo que no se es, aparentando lo que debe ser, frente a lo que realmente se es. Las apariencias, la soberbia... campan en una ciudad, que poco a poco cae en la desesperación de los bombardeos y las cargas de fusilería. Tolstoi, nos describe, no solo una batalla, un asedio, sino también, los sentimientos que sobrevuelan sobre los defensores de la ciudad, sus deseos, apariencias y sensaciones, frente a la realidad de la guerra y la teatralidad del deber, a veces, disimulado. 

miércoles, 25 de marzo de 2015

"Desapariciones"

Película dirigida en 2003 por Ron Howard, es uno de esos raros acercamientos al género del western que la industria cinematográfica nos ha regalado en los úlimos 25 años. Película poco apreciada por el público, desde mi punto de vista es uno de los productos más acertados a la hora de definir la situación fronteriza de los ranchos solitarios de los colonos en territorio indio, durante el último cuarto del siglo XIX. Sin embargo, parece que la película no consiguió convencer a público y crítica, que la desterró al fondo de la memoria.
Un mujer viuda, vive en una pequeño rancho con sus dos hijas y un par de vaqueros. Un día se presenta un hombre, en apariencia indio, que resulta ser el padre de la viuda, que la abandonó siendo niña. Días después, mientras las niñas y los dos vaqueros, reagrupan al ganado, son atacados por un grupo de renegados apaches. El padre, se ofrece a rescatarles, lo que les hace perseguir a los indios a contrareloj para evitar que crucen Río Grande y pierdan su pista en México.
Hay varias cosas que me gustan de esta película. Por un lado la visión de soledad y peligro que se refleja alrededor de las granjas solitarias de las familias que quieren sacar adelante unas pocas cabezas de ganado y una familia. Ron Howard, le imprime una fotografía, en la que el desierto, las montañas y los cañones rocosos, aportan a la visión de este western, un punto de realismo más que interesante. Por otro lado, el fondo histórico de los levantamientos de pequeños grupos apaches, sucedidos bajo el liderazgo de líderes chamanes, estaba al orden del día y en realidad, movilizó grandes esfuerzos militares, que se reflejan en el film. Como no, las alianzas entre indios y bandoleros blancos, formaban grupos especialmente peligrosos, creando auténticas situaciones de peligro en la frontera sur de los EEUU.
Pero sin duda, las interpretaciones de los dos actores principales aportan credibilidad a la historia. Cate Blanchett como la hija viuda y Tommy Lee Jones en el papel del padre que la abandonó, para vivir entre los indios, realizan unas actuaciones solventes y de calidad. Si a esto unimos una historia interesante, unas escenas de acción muy acertadas y una fotografía sugestiva, unido a  unos planos aéreos que aportan a las persecuciones una visión efectiva, tenemos, en mi opinión un buen producto, fiel a la realidad, que dominaba la situación fronteriza con México en aquellos años, donde colonos, indios y renegados, disputaban con el ejército y colonos, el dominio de un territorio extensísimo y yermo. Espléndida película sin duda. 


martes, 24 de marzo de 2015

"Dead, Body, Road" - Nº 1

¿Quieres disfrutar de un estupenda persecución de coches en las viñetas de un cómic? Esta es debe ser tu elección. Nunca había disfrutado en un dibujo de la sensación de velocidad y movimiento como lo he hecho en el tomo que hoy presento. El guionista Justin Jordan y el dibujante Mateo Scalera, presentan una historia en la que la venganza campa a lo largo de cada una de las páginas, llenas de persecuciones, tiros, sangre y cuentas pendientes.
Un expolicía, licenciado tras un asunto de apropiación indebida, sufrirá la muerte de su esposa, también policía, durante un robo. Su única meta en la vida será buscar, encontrar y liquidar a los asesinos de su mujer. Durante su búsqueda se encontrará con una serie de personajes, con los que se enfrentará, pero con los que deberá aliarse para lograr su meta, sea cual sea el resultado y las consecuencias de su despiadada y cruel persecución. La carretera, los bares en su ruta y otras localizaciones serán testigos de duelos sangrientos, en los que el sentido de sus actos, se pierde en la sinrazón de una venganza tan cruel como homicida.
Los creadores de este vibrante cómic, recalcan su identidad de road movie, en una historia sin pausa, en la que un guión lleno de frases lapidarias y sentenciosas, se acompaña de viñetas llenas de aceleración. Ambos consiguen aunar una de las mejores persecuciones motorizadas que he visto en papel, con un interrogatorio casi surrealista, entre curvas, baches y balas volando alrededor de sus cabeza. Esta escena central del cómic, no hace sino ensalzar una historia bien guionizada, pero quizás poco novedosa, que sin embargo se ensalza gracias al brillante y algo desgarbado dibujo de Mateo Scalera, uno de esos artistas a los que merecerá la pena seguir de cerca. En algunos aspectos me ha recordado al trabajo de R. M. Guéra en la estupenda "Scalped", aquella historia de un policía indio infiltrado en las mafias de una reserva india de Arizona, en la realidad de los casinos dominados por las tribus nativas de EEUU. El dibujo potente, lleno de colorido y sobre todo la facilidad de dar movimiento a sus trazos de aquel trabajo, encaja con el trazo de este cómic titulado tan apropiadamente "Dead, Body, Road". Muy recomendable, oiga.

lunes, 23 de marzo de 2015

"Novena Sinfonía" - Beethoven - Orquesta Teatro Mariinsky - Orfeón Pamplonés

150 años son muchos años. Sobre todo refiriéndose a una institución cuya base fundamental es un grupo humano cohesionado, amante de la música, que a lo largo de los años, ha sabido sobrevivir, aportando a la sociedad los valores que la cultura pone a su disposición. El Orfeón Pamplonés, fue fundado en 1865 en Pamplona. Desde entonces ha estrenado y representado grandes obras a lo largo de un sin número de salas de conciertos. En los últimos años ha actuado en el Carnegie Hall y en el Lincoln Center de Nueva York. Precisamente, Pamplona y Baluarte, han querido celebrar este insuperable aniversario, ofreciendo al aficionado una de las grandes obras sinfónicas corales de la historia.  Junto a la Orquesta del Teatro Mariinsky de San Petersburgo y de la mano de su director Valery Gergiev, nos ha deleitado a aficionados y profanos con la archifamosa y extraordinaria 9ª Sinfonía de Beethoven, estrenada en Viena en 1824.  
Si bien el concierto comenzaba con el estreno mundial de una obra de Vicent Egea y el Concierto para piano y viento de Stravinsky, no puedo opinar sobre ellos, ya que por determinadas circunstancias no puede asistir a la primera parte de la velada. De todas maneras, y por suerte o casualidad, sí me acerqué a Baluarte de Pamplona, a la hora del comienzo de su segunda parte, en la que orquesta y coro interpretaban la 9ª de Beethoven. 
La obra consta de cuatro movimientos. Su estructura, no difiere en exceso de otras sinfonías del autor. Sin embargo el hecho de aunar el trabajo realizado sobre una 9ª y una 10ª sinfonía, llevaron a convertirla en una única pieza tan excepcional como diferente, sobre todo por su cuarto movimiento. Aún con todo, la especialidad en su trato  de la creación y la sensibilidad transmitida, convierten a la obra en uno de los momentos más importantes de la historia de la música. El aprovechamiento del cuarto movimiento para incluir la Oda a la Alegría de Schiller, la ha convertido en una pieza mundialmente conocida. 
La orquesta del Teatro Mariinsky goza de un equilibrio instrumental clásico, disfrutando de la dirección férrea pero inspirada de un veterano Gergiev. La ejecución de los tres primeros movimientos resulta rica en volumen, destreza, jugando el director, con sabiduría, con las melodías insuperables de Beethoven. La cuerda rotunda, sobre todo unos violonchelos, profundos y especialmente graves, se equilibra con una viento/metal importante pero no especialmente contundente, acompañados de una sección de viento/madera, exacta en las entradas y solvente en su ejecución. Sin embargo algo sucedió con el cuarto movimiento... Con la participación de los cuatro solistas, todos ellos miembros de la plantilla de la estructura de la orquesta y de la esperada interpretación del Orfeón Pamplonés, comenzó un movimiento conocido por todos, disfrutado hasta la saciedad, pero que en mi opinión resultó apresurado en ritmo y acentuado en su tiempo. Es decir, mientras que en los movimientos anteriores, la melodía corría con su propio ritmo, en el cuarto, Gergiev parecía querer marcar el suyo propio, forzando al oyente y a los intérpretes a cierto ritmo artificial. Lo notaron los solistas, sobre todo en el corto cuarteto que cantan, donde las voces se mezclaban sin orden ni concierto. Y lo notó el coro, imponente en sus voces masculinas, y regular en sus femeninas. 
Con todo, el resultado sin ser perfecto, gustó al público, que con gran cariño aplaudió al Orfeón Pamplonés y a la orquesta con su director al frente. Una velada notable, en su segunda parte, que es la que escuché, colofón de oro a la vida larga y espero, duradera, de un coro navarro, pamplonés y centenario.



miércoles, 18 de marzo de 2015

"1864"

Dinamarca, el país de moda en lo que respecta a las series, se ha embarcado en plasmar en una miniserie de 8 capítulos, lo que aconteció en 1864, durante la guerra que mantuvieron los daneses por el Ducado de Schleswig, contra la Confederación Germánica, liderada por Prusia. Llamada la guerra de los Ducados, esta confrontación llevó a Dinamarca, un país pequeño, pero en aquel momento con una amplio ideal nacionalista, a enfrentarse con una creciente Prusia, dirigida por los generales Moltke y Bismarck, los cuales la tomaron como un simple laboratorio militar, en preparación de mayores conflictos que le enfrentarán años después con Francia y harán de Prusia y sus aliados, una gran potencia militar. 
Creada al estilo de una gran superproducción, "1864" relata  al más estilo épico histórico,  lo sucedido alrededor de dos hermanos, hijos de unos jornaleros al servicio de un gran barón danés, cuando desde Copenhague, se decide invadir el ducado en cuestión. Estos jóvenes, junto a miles de muchachos irán a la guerra para defender el idealismo de una serie de políticos visionarios que pretendieron repetir victorias pasadas, a expensas del futuro del país. 
Paralelamente, se sucede una historia de amor entre los dos jóvenes y una muchacha, también deseada por el heredero de la baronía, aportando toques románticos y mucho más humanos que la cruel guerra que se cierne sobre ellos. En muchos aspectos, me recuerda a historias tan duraderas como "Guerra y Paz", en las que con el trasfondo de una guerra, se relata la política y la manera de vivir de un país, desde las clases más humildes, hasta los líderes de Dinamarca.
Nos encontramos con un producto ambicioso, muy ambicioso, realizado con muy buen hacer, gran dispendio de medios, resultando una serie con una gran ambientación histórica, junto a una plantel de actores daneses, a los que algunos ya conocemos de la serie "Borgen". El tratamiento del momento histórico es muy serio. Emplaza el punto de vista del grupo de políticos nacionalistas que provocaron la guerra, manipulando a un rey débil y aun pueblo que se dejó llevar de la pasión nacional de aquellos años de mitades del siglo XIX. 
La serie danesa, tiene un claro perfil anti belicista, que se ve potenciado por la paralela historia de los dos jóvenes hermanos, quienes protagonizan, junto a su amada y sus compañeros de armas, el sentir humano y cercano de la población danesa. Tanto las historia militar de la guerra, como la dedicada a los protagonistas, navegan paralelamente, con un discurso, tanto nacional u local, como universal, frente al horror de la guerra y a las pasiones más humanas.
Si algo puede achacarse a esta producción, es un ritmo algo lento y en algunos momentos muy dramático, debido, precisamente al perfil anti belicista de la serie, pero esto no quita valor a un producto muy serio, que goza de gran calidad y que es sin duda una de las producciones históricas más consistentes y notables de los últimos años. El horror, la sangría y la injusticia de cualquier contienda, se ve reflejada con suma dureza en los ojos de los actores, logrando transmitir la sensación de que en la guerra siempre mueren los mismos, bajo la dirección, a veces cobarde, de unos pocos. 

martes, 17 de marzo de 2015

"Prim, el asesinato de la calle del Turco"

Esta película de formato televisivo fue estrenada en la 2 de Televisión Española. Cuenta los sucesos que rodearon la conspiración y el asesinato del Presidente del Gobierno General Prim en 1870. La historia no ha aclarado la autoría del atentado, por lo que esta película pretende explicar lo acontecido días antes y significar de manera general y amplia a los protagonistas del acontecimiento. En aquellos años, la reina Isabel II se había exiliado de España tras la llamada Revolución Gloriosa, y el general, tras ganar las elecciones, pretendía situar en el trono a un monarca que favoreciera las instituciones parlamentarias en el país. Los seguidores de los borbones, pretendían la corona, así como sus familiares los orleansistas, y por otro lado, el grupo republicano, por supuesto, ni los deseaban ni los esperaban. En esta situación Prim tenía pocas opciones. Los pretendientes portugues e italiano cayeron de la lista. La oferta a Leopoldo de Hohenzollern, terminó provocando la guerra franco- prusiana, pero eso es otra historia. Las alternativas escaseaban y finalmente Amadeo de Saboya aceptó la oferta del general, frente a la disconformidad de unos y otros   
Precisamente, aprovechando esta oposición, el director aprovecha para implicar a todos ellos, pero con diferente participación. El general Serrano, pro Borbón y regente de la reina, es colocado como el principal instigador, complicando en el asunto al duque de Orleans... Sus posiciones en el atentado se presentan como claras e indudables. Al respecto del republicano José Paúl y Angulo, el director se encarga de presentarlo como un exaltado pero noble político, dejando en la penumbra y la duda su participación. Una aportación interesante es el personaje de Pérez Galdós, espléndidamente caracterizado, que en aquella época era un joven periodista en Madrid. Servirá de hilo narrativo para contar los acontecimientos y las distintas versiones del mismo. 
Creo asegurar que el resultado de la película es más que digno, tanto por las actuaciones, como por la ambientación y verosimilitud de la época, personajes y situaciones. Hay que dar la enhorabuena a Televisión Española, por plantear un producto de calidad e histórico, que tanto abunda en otros países, y parece ir avanzando en España. El papel de Prim está espléndidamente interpretado por Frances Orella, así como la actuación de Víctor Clavijo como el republicano José Paúl y Angulo. Me ha gustado también la naturalidad y buen hacer del un Pérez Galdós joven y fresco, presentando por Javier Godino. Los demás actores, defienden bien sus interpretaciones, consiguiendo un conjunto histórico serio. Por supuesto el guión busca presentar buenos, malos fieles, exaltados, traidores e interesados. Pero qué sería del suspense y la trama televisiva sin estos aditamentos. Un buen producto, que vale la pena ver y disfrutar.


lunes, 16 de marzo de 2015

Madrid - Círculo de Bellas Artes - Exposiciones Marzo 2015

El Círculo de Bellas Artes de Madrid fue fundado en 1880. Su sede, obra del arquitecto Antonio Palacios, se encuentra en el cruce de la calle Alcalá y Gran Vía. Desde su fundación, grandes figuras de la intelectualidad española han pasado por sus locales, salas y despachos. En la actualidad es sede de numerosas e importantes exposiciones artísticas. Además, en su sede encontramos una importante y bien pertrechada librería, un café restaurante que mantiene el estilo de finales del XIX y una terraza desde la que se disfruta de unas vistas espectaculares de Madrid.

En la actualidad se pueden visitar dos notables exposiciones: En primer lugar, la primera retrospectiva en España del pintor belga Pierre Alechinsky, una de las figuras claves del informalismo europeo. Por otro lado, se puede disfrutar de la muestra antológica del fotógrafo portugués Jorge Molder, uno de los grandes de su país.


      


PIERRE ALECHINSKY





JORGE MOLDER






jueves, 12 de marzo de 2015

"Penny Dreadful" - Temporada 1

Hace unos meses, dediqué una reseña a el aclamado cómic de Alan Moore, "La Liga de los Hombres Extraordinarios" y un comparativo con la decepcionante y olvidable versión cinematográfica. Fue una auténtica pena, que se perdiera ocasión tan memorable, de realizar una película que podría haber resultado especialmente atractiva, viendo los personajes y las aventuras que los rodean en tan notable trabajo gráfico. Sin embargo, no hace mucho me llegó la noticia de la serie que hoy reseño, que si bien no está basada directamente en la obra de Moore, si que goza de cierta influencia difícil de negar. 
La época nos lleva al Londres Victoriano, la historia se basa en la eterna lucha entre el bien y el mal y algunos personajes del cómic aparecen en la serie, incluyendo otros, que son creaciones míticas, de la literatura romántica y de terror de la segunda mitad del siglo XIX. En este caso, aparecen el Dr. Frankenstain y su criatura, vampiros, Dorian Gray, un pistolero norteamericano con un pasado oscuro, un explorador que ha buscado las fuentes del Nilo en Africa, una mujer que sufre la presencia de un Dios egipcio... Todo ello nos embarca en el perfecto escenario, para presentarnos una trama llena de misterio, leyendas y terror, enmarcadas en la atmósfera de la Inglaterra Victoriana, cuna de mitos literarios que ocupan el imaginario de cualquier aficionado a las historias de posesiones, monstruos y cuentos fantásticos.
El Canal Showtimes ha realizado una importante inversión para lograr una ambientación excelente, salpicada de historias entrecruzadas muy adictivas, y complejos personajes literarios de terror. Para ello ha contado con la participación de un importante elenco actoral, comandado por un recuperado Tymothy Dalton, una extraordinaria Eva Green, un convincente Johs Hartnett, y los menos conocidos, Harry Treadaway, Reeve Carney y Rory Kenear. Los directores de los distintos capítulos, han logrado entrecruzar las diferentes historias, armonizando y mezclando las leyendas de Frankenstain, Drácula, exorcismos, presencias, el cuadro de Dorian Gray y su eterna belleza, conjugado con el fondo de un Londres nocturno, que deambula entre su elegancia y sus suburbios más oscuros. El resultado, resulta adictivo, visualmente sólido y argumentalmente rico, por su diversidad e interés de los oculto, terrorífico y misterioso. Un acierto, sin duda, que espero se prolongue en nuevas temporadas.