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lunes, 3 de agosto de 2015

Natalia Dicenta - "Colours"

El pasado sábado 1 de agosto comenzó en la Sala de Cámara de Baluarte de Pamplona el Festival Cultur 2015. Si bien Natalia Dicenta es conocida por su faceta de actriz, no esconde que desde hace muchos años es una gran aficionada al jazz, lo que le hizo lanzarse a trasladar esa afición, junto a un grupo de músicos, a los escenarios del país. Tal fue su éxito, que hace un año y medio decidió publicar su primer álbum, "Colours", del que es ella misma productora. A partir de aquí, sus conciertos son habituales a lo largo y ancho de España. Y tal es el caso, que tuve el placer de acudir hace unos días al Baluarte de Pamplona, a su concierto. 
Acompañada de piano (Luis Guerra), contrabajo (David González), guitarra eléctrica (Israel Sandoval), batería (Antonio Calero) y saxofón (Marcelo Peralta), la cantante cantó diversas canciones de su disco, a las que acompañó de algunas piezas que previsiblemente ocuparán, si así lo decide, un próximo álbum. Se atreve a cantar swing, jazz, soul, baladas... y lo hace con bastante soltura, utilizando el instrumento con el que nació, una voz, ligeramente rasgada y engolada, que ha trabajado a lo largo de los años y que se enmarca bastante bien en las canciones que interpreta.  Dicenta tiene el buen gusto, de que independientemente protagonizar somo solista sus canciones, es capaz de ceder no poco protagonismo a sus músicos acompañantes, instrumentistas versados, que lograron interpretaciones de muchísima calidad. Además tiene la costumbre de interactuar con su público, explicando las piezas que va a cantar durante el concierto, dotando al espectáculo de cierta teatralidad de la que está sobradamente dotada.
Entre las canciones que cantó en esta velada estaban obras tan conocidas como "For once in mu life", "Almost like being in love", "Blackbird", "Funny", "Just for a thrill", "Summertime" o "Apoyate en mi alma", entre otras. Tiene un gran don en su manera de cantar los boleros. Su voz, con unos graves muy bonitos, cuadra muy bien en este estilo, así como en las otras canciones de jazz. Defiende con gran pasión sus variaciones de canciones al más puro swing, mostrando gusto en su interpretar y pasión al cantar, haciendo que su concierto de una hora y tres cuartos, se pase como un respiro entre viejas canciones del más rico cancionero popular americano. Su número final con cuatro extractos de canciones de Cole Porter demostró su potencial y clase. No sería de extrañar que su próximo disco estuviera dedicado a este famoso compositor. Sería un regalo para los aficionados. Espero que así lo haga. Fue una actuación cercana, llena de guiños, de la que disfruté mucho.

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