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miércoles, 30 de abril de 2014

Desperta Ferro - "Richelieu contra Olivares"

La vieja rivalidad histórica entre España y Francia tiene uno de sus episodios más importantes y llamativos en la primera mitad del siglo XVII, personalizada en las figuras de Felipe IV y su valido el Conde-Duque de Olivares, por un lado y por otro, Luis XIII y el Cardenal Richelieu. El número 9 de Desperta Ferro, en su edición referida al mundo moderno, está dedicado al periodo transcurrido entre 1635 y 1643. Estos años se encuentran dentro del contexto de la guerra de los Treinta años, con la que comenzó a materializarse el declive de la Monarquía Hispánica de los Habsburgos, frente a la definitiva y posterior implantación de la Francia de Luís XIV, como árbitro de Europa, materializándose a principios  del siglo XVIII, con la subida al poder en España del primer Borbón, Felipe V.

Tras un siglo XVI en el que el poderío español no tenía sombra en Europa, el siglo XVII, se presenta extremadamente complicado para la Monarquía Hispánica. La confrontación con los Países Bajos y el mantenimiento de los territorios que unen las posesiones españolas de Italia con el norte de Europa, crean a lo largo de los años una fuerte fricción con Francia. 

En un primer artículo, la revista nos introduce en la situación geopolítica de los dos gobiernos, personalizados en las personas de Olivares y Richelieu. La religión, el poderío militar y las alianzas de los Habsburgos, protagonizan la situación de los años treinta y cuarenta del siglo XVII. Para acercarnos a la realidad militar de Francia, otro artículo nos presenta organización de su tropa y oficialidad. Importantes y definitivos los cambios realizados en su caballería. En otros sendos artículos, Desperta Ferro, nos traslada a los distintos frentes abiertos en este largo conflicto. Primero las operaciones en Piamonte y Milanesado; después en Flandes, donde los hispánicos se encuentran entre dos frentes; y de una manera global, los distintos vaivenes en el conflicto, ya sea a favor de unos u otros, incluidos los levantamientos de Cataluña, los movimientos en Alsacia y Lorena. Sin olvidar, los distintos sitios realizados en diferentes ciudades claves a lo largo de la larga frontera entre los Habsburgos y los Borbones. Importante y muy descriptivo, resulta ver, cómo los dos países modifican su fiscalidad, conforme la situación de guerra se alarga en el tiempo. Por último y como gran colofón a este número, la famosa pero no determinante, batalla de Rocroi, resultado más victorioso por la campaña de marketing realizada por la corona francesa, que por ser realmente una victoria militar que marque la realidad de aquellos años.

Un número que pretende desmontar la imaginería creada por Francia, sobre la situación española, que todavía estaba lejos de desmoronarse ante la ascensión lenta pero continua de un país, que eclosionará definitivamente en la figura de Luis XIV. Pero eso será otra historia.


martes, 29 de abril de 2014

"Duelo de Titanes"

Son casi incontables las veces, en las que el famoso duelo de pistoleros ocurrido, en el OK Corral de Tombstone, entre los hermanos Earp y su amigo Hollyday, contra los hermanos Dalton y amigos, ha sido llevado al cine. Sin duda alguna, la película que reseño hoy, es una de las mejores versiones clásicas realizadas en la época de oro de Hollywood, junto a la realizada por Ford en "Pasión de fuertes". 
Sería el director John Sturges, el encargado de llevar a la pantalla, en 1957, la famosa historia, de este duelo entre pistoleros. Pero todo tiene un comienzo, y en este caso, el director pretende contar al espectador la especial amistad de Wyatt Earp y Doc Hollyday. El primero, vaquero legendario, se nos presenta como agente de la ley, en el papel de sherif de Dodge City. El segundo, ex dentista y famoso jugador, pendenciero y pistolero consumado. Ambos, por diversas circunstancias, labran una especial y a veces conflictiva amistad, que les llevará a unirse, junto al sherif de Tombstone, el hermano mayor de Earp, Virgil, contra Dalton y amigos, propietarios de un rancho y gran número de cabezas de ganado.
Por supuesto, y atendiendo al misticismo que existía sobre estos personajes en la época dorada del género del western en el cine, nuestros dos protagonistas, representan el bien, la amistad y la justicia, mientras que los Dalton y sus secuaces, son la maldad personificada. Sin embargo todos sabemos, que las diferencias entre unos y otros, estaban basadas fundamentalmente en quién llevaba la estrella de sheriff en el pecho. A parte de esto, los intereses en negocios, partidas de cartas o títulos sobre minas, era lo que enfrentaba a distintos clanes que pretendían dominar un territorio.
Independientemente de estos datos más o menos históricos, debemos concentrarnos en la película. Y ciertamente, nos encontramos ante una producción notable, que goza de la participación de dos de las estrellas masculinas más rutilantes y espectaculares de la época: Burt Lancaster y Kirk Douglas. Con esta baza y la gran dirección de John Sturges, creador de grandes películas de género, como "Los siete magníficos" o "El último tren a Gun Hill", logramos visualizar una gran producción. La película funciona como un río al que se van uniendo distintos afluentes, hasta desembocar en la gran conclusión de la historia, en el duelo en OK Corral. Todo comienza con el encuentro de los protagonistas, que por circunstancias o de la historia, confluyen sus vidas en otras ocasiones, llegando a forjar una fuerte amistad, a pesar de las dudas de los hermanos de Earp. Además paralelamente, la relación tormentosa de Doc con una mujer de dudosa reputación y sus encuentros con Ringo, otro consumado pistolero, conforma una historia que desencadenará ciertos acontecimientos. Además la idea de la familia, de la fidelidad de los hermanos y su compromiso a ayudarse entre ellos, es la base sólida de una trama que casa bastante bien con la historia real. 
"Duelo de titanes" es uno de esos westerns perdurables, que representan la amistad y la capacidad de ayuda entre los protagonistas, que ante el peligro, ponen su vida en riesgo, por encima de todas las cosas. Una fotografía poderosa, un montaje perfecto, en el que el director, estructura la película de manera metódica y una grande, grandísima bso del compositor Tiomkim, son la base de las dos nominaciones que obtuvo el film, tanto al mejor sonido y al mejor montaje en 1957. No olvidemos, por supuesto, la canción que protagoniza la presentación de la película y que a lo largo del metraje aparecerá repetidamente y que inevitablemente perdurará en nuestra memoria.

lunes, 28 de abril de 2014

"El blocao" - José Díaz Fernández

En 1928, se publicó este libro que aúna varios relatos cortos sobre las circunstancias y vida de los soldados españoles localizados en las posiciones coloniales de Africa, cerca de Tetuán, tras los acontecimientos desastrosos sucedidos en Annual en 1921. José Díaz Fernández, el autor de estos relatos, formó parte del ejército que fue enviado a Marruecos, con la misión de estabilizar y recuperar los territorios perdidos en el desastre, por lo que su redacción está sacada de primera mano de sus experiencias vividas entre las patrullas, las largas guardias en distintas avanzadillas y la vida en retaguardia, en las ciudades controladas por los españoles.
  
Como he comentado anteriormente, la obra está compuesta por varios relatos, en principio no relacionados entre sí, pero que trasladan al lector, de una manera conjunta, la situación emocional y personal, del día a día de las tropas españolas, en Marruecos. José Díaz, joven, pero con un fuerte talante periodístico y marcado por sus ideas revolucionarias y vanguardistas, plasma en este completo escenario de la cotidianidad de la vida de la tropa, los pensamientos, las sensaciones y sus reacciones, frente a una guerra poco deseada, a la tensión generada en el frente y la relación del soldado con el pueblo nativo, especialmente, el sexo femenino. Precisamente lo erótico, que supura en la piel del joven soldado, encuentra cierto protagonismo en gran parte de la obra aquí reseñada, como si el propio recuerdo de España, produjera el deseo latente de los jóvenes soldados, por las mujeres, especialmente, las nativas de las cavilas.

La temática  de los relatos es diferente en la forma y en el medio que cuenta y relata, pero similar en el fondo, que ronda las guardias, patrullas y retaguardia de nuestros soldados en el frente de Marruecos. Sobre este escenario, las historias de los jóvenes llamados a filas, rondan pequeños relatos, profundos en sentimiento y especialmente emocionantes en su espíritu, jugando entre el patriotismo  del soldado y su propia rebeldía ante semejante situación, no solo ante el enemigo, prácticamente invisible, sino también ante los superiores jerárquicos, ejemplo a veces de autoridad inmisericorde y diferencia social.

El libro consta de siete relatos. Algunos como El blocao, El Reloj o Reo de muerte, nos trasladan directamente al frente avanzado, donde la vida y cotidianidad de la tropa en las pequeñas fortificaciones en la frontera o en zona de guerra, juega entre la tensión de determinados momentos y el aburrimiento de lo cotidiano, entre el calor y la falta de comodidades de los asentamientos avanzados. Otros como Cita en la huerta, Africa a sus pies o Convoy de amor, nos transmiten la vida de retaguardia que define el erotismo del soldado ante el sexo femenino que el autor pretende transmitir, frente a la figura de la mujer, ya sea como amante, como deseo sexual o como reclamo propio de una edad, en la que la propia sexualidad del joven que cumple en filas, excede por momentos sus deberes, y juega con el vicio y el deseo, conjugado entre el cuartel y las guardias interminables. Y por último y no menos importante hay un relato, Magdalena roja, marcadamente político y revolucionario, donde se representa el pasado y presente de la ideología social y reivindicativa de un sector importante de la soldadesca. La imagen de una mujer anarquista comprometida con su ideología, frente al soldado que no ha sabido luchar contra el estado social y político del momento, porque defiende el patriotismo y la defensa de sus compañeros, es quizás el relato más controvertido e interesante de los aquí mencionados, marcando ideológicamente, el perfil progresista del autor.

Con apenas cien páginas, esta edición publicada por Ediciones del Viento, viene acompañada de una serie de fotos la época. De lectura sencilla, se pueden leer los relatos de manera independiente, pero el conjunto del libro, da una visión clara y rotunda de la situación de las tropas españolas y sus sentimientos, en los diferentes blocaos y puestos adelantados, así como su vida diaria, a veces aburrida y otras libertina, en el cuartel o en la retaguardia. Un complejo conjunto de sensaciones, vividas en los jóvenes que tuvieron que defender a su país, a veces sin sentimiento patriótico, pero siempre con la idea de cumplir con el compañero que se tiene al lado, aunque sólo sea por el propio espíritu se supervivencia. 


viernes, 25 de abril de 2014

"Los muertos vivientes. Marchamos a la guerra" Nº 19

Habíamos dejado en el anterior número del cómic, a Rick y sus compañeros enfrascados en un enfrentamiento por sobrevivir frente a otros grupos humanos, principalmente, el liderado por Negan, de personalidad hiper violenta y sarcástica, que domina con su autoridad y salvajismo a un nutrido conjunto de supervivientes. Sin embargo, como hasta ahora nos ha demostrado, Rick no soporta esta situación y entabla relación con otros dos líderes, uno apodado Jesús y otro llamado Ezequiel, a quien tratan como un rey, siempre acompañado de su tigre. Entre estos tres grupos, deciden preparar un contingente armado para atacar a Negan y eliminar el acoso al que se ven presionados. Pero las cosas no salen como uno espera y lo que parecía un corto enfrentamiento, se convertirá con toda seguridad en una guerra a nivel local, de la que dependerá la supervivencia y libertad de los supervivientes.
Definitivamente y tras leer este número, nos encontramos en una situación en la que los zombies y su posición en la humanidad, pierden todo el protagonismo y realmente el ser humano comienza a dominar su entorno, lo que inevitablemente lleva a producir choques y enfrentamientos entre los distintos enclaves poblados. Esto se produce por el simple hecho de que algunos piensan que para qué van a esforzarse en buscar, sobre todo alimentos, si pueden hacerlo otros. A partir de aquí comienza la lucha de poder, por el que unos pretenden forzar la voluntad de los otros por que sí y por la fuerza. Como ya dije en anteriores ocasiones, la civilización renace, pero a cambio, los humanos deberán luchar por su libertad y por sus ideas.
Conforme se suceden los hechos en este tramo de la historia, la acción va tomando fuerza y como no, la agilidad de los diálogos va ocupando parte de las viñetas, frente a otros tomos, donde la acción casi era inexistente. Por ello la que hoy reseño, pasa a ser una de las más entretenidas de los últimos números, haciendo cada vez más interesante la historia, como ya digo basada en los distintos poblamientos humanos. A lo mejor más adelante podemos ver como los grupos organizados comienzan a pensar en cómo eliminar la plaga, ya que cada vez son más los humanos que conviven y que se organizan en poblaciones mejor dotadas. Lo iremos viendo conforme pase el tiempo.

jueves, 24 de abril de 2014

"Treme" - Temporada 4

La serie de HBO y David Simons, "Treme" se acabó, y finalizó con una corta pero intensa 4ª temporada de apenas cinco capítulos, en los que la vida continúa, donde no se cierra casi ninguna historia de las comenzadas temporadas atrás, sino que con sus altibajos y recovecos, al andar cotidiano de los protagonistas, viven y transcurren su día a día, eso sí, tomando algunos de ellos, ciertas decisiones, tras lo sucedido en Nueva Orleans a lo largo de los años.
Todos ellos, de una manera u otra, han tomado difíciles decisiones en su vida, algunos madurando, otros asentándose en la cotidianidad de una vida laboral y familiar y otros finalizando etapas y comenzando otras. Como en la vida cotidiana, algunos mueren, otros nacen y los más, se amoldan a las circunstancias que les rodean, pero uno de los puntos comunes de la serie, es que ninguno se rinde, a pesar de las dificultades, y siguen en la lucha diaria de la vida, hacia adelante, hacia el futuro.
Precisamente este ha sido uno de los pilares fundamentales de la serie, la humanidad de los protagonistas, en una sociedad, que en un principio tuvo el reto de volver a una Nueva Orleans, destrozada por el huracán Katrina, y que poco a poco ha ido desarrollando sus historias, alrededor de los ciudadanos de esta ciudad. 
Pero no olvidemos que otro gran pilar de la serie ha sido la música, auténtica alma de esta ciudad, que con su tradición, sus clubs, el Mardi Grass o la educación cultural, siempre basada en el amor por la música, ha trenzando alrededor de los cientos de sonidos que hemos escuchado en su banda sonora, una historia genial y amplísima de la capacidad artística de la capital de Luisiana. 
La cantidad de canciones interpretadas, intercalándolas con las historias de los protagonistas, enmarcan la vida diaria de una población que tuvo que renacer de la desesperación tras la tragedia del huracán. Jazz moderno y clásico, se ha mezclado con blues y swing; las grandes bandas de metal, has compartido espacio, con los grupos más tradicionales que recordaban las huellas francesas del estado; las canciones de los indios y sus hermosos ropajes llenos de lentejuelas y plumas, han desfilado en la pantalla, junto a los sonidos más divergentes y modernos, de la música actual. En definitiva, la serie ha sido un homenaje brutal y extenso a la música que no solo nació en New Orleans, sino que ha compartido con la heterogeneidad de sus habitantes todo tipo de sonidos, instrumentos y canciones.
Y por último, y no menos importante, no podemos olvidar, los valores sociales y políticos que ha abanderado la serie. Las ideas, esperanzas y libertades que en diferentes tramos de la serie se han defendido, implican la lucha contra la delincuencia, la defensa de una política de  social de ayudas y recuperación de la ciudad, la pelea constante contra la corrupción policial y política, el problema de los grandes holdings que pretendían aprovecharse de la reconstrucción de la ciudad para enriquecerse, o simplemente la defensa de los locales más históricos o de las tradiciones culturales. 
Todo ello ha sido el mensaje conjugador y principal de una serie que sin remilgos ha criticado las políticas republicanas de inicios de la recuperación y ha apoyado, las que llegaron con la elección de Obama a la Casa Blanca, como lo demuestra ciertos aspectos de las tramas de estos últimos capítulos.  Aunque algunas cosas siempre siguen igual.
Una gran, gran serie, no tan rotunda como su anterior creación "The Wire", pero que ha construido un conjuntado bloque de personajes, tramas, mensajes y estética, que quedarán en la retina de los amantes de la música y de los seguidores de la obra del gran David Simons, para siempre.
Grandes interpretaciones, de un gran elenco de actores y actrices, conjugadas con un guión potente, que toca los problemas más cercanos y que transcurre en lo cotidiano, en la supervivencia de una cultura, de las familias de los individuos, frente al día a día de una ciudad, que tras el desastre, quiere y puede renacer frente a la adversidad. 
Por esta razón, cuelgo la intro de la primera temporada de la serie, para recordar las imágenes del desastre, de los restos del huracán, representadas en esas maravillosas fotografías de las paredes de las casas, marcadas por el nivel alcanzado por el agua, que transformó la vida de Nueva Orleans y que provocó la creación de esta maravillosa serie.


miércoles, 23 de abril de 2014

"La Diligencia"

John Ford, cuando estrena la película que hoy reseño, en 1939, no era un director desconocido. Tenía en su historial una serie de películas relevantes, como "María Estuardo", "El delator" o "La patrulla perdida". Sin embargo, sus películas dedicadas al western, con las que comenzó su carrera, no habían pasado de ser meros films de género menor, que no habían llamado la atención al público en general. 
Sería en 1939, cuando este director da un salto cualitativo en la dirección cinematográfica, estrenando tres películas que quedarán en la retina del aficionado. "Capitanes intrépidos", "El joven Lincoln", que ya ha sido reseñada en este blog y "La diligencia", sobre la que hoy tratamos.
Dos circunstancias se unen en la valoración de esta película como un clásico inigualable. Por un lado, la introducción en la trama clásica del western, de historias más profundas y humanas, que unidas a la típica historia, llevada hasta entonces en estas películas, donde el protagonista tiene que vengarse de los asesinos de algún familiar y se enamora de la chica guapa, hacen un conjunto más uniforme y cercano al espectador. Por otro la eclosión de una estrella clave en el firmamento del cine y sobre todo en su asociación con el director John Ford: John Wayne.
La historia, ya conocida por todos los amantes al cine, versa sobre un grupo heterogéneo de pasajeros que ocupan una diligencia que debe cruzar territorio apache, durante el levantamiento de Gerónimo. Los caracteres diferentes y opuestos, chocarán durante el trayecto, en el que iremos conociendo las historias paralelas que protagonizan la vida de los personajes. Una mujer de mal vivir, la esposa embarazada de un militar, un viajante de Whisky, un doctor borrachín, un jugador de cartas y además ex soldado confederado, un misterioso y gruñón director de banco, un ex presidiario que busca venganza y el sheriff, que como escolta, acompaña al conductor de la diligencia. Todos ellos pretenden llegar sanos y salvos a su destino.
Muchas características especiales de esta película merecen ser comentadas aquí. Por un lado el tratamiento de los personajes, tan variopinto y profundo, que personaliza cada uno de ellos de una manera especial. En el trayecto del viaje, las personalidades rozan y se repelen, ya sea por una guerra pasada, por diferencia de clases, por su situación ante la ley, o simplemente por la molestia de tener que compartir el viaje en una incómoda y pequeña cabina de la diligencia. Las miradas, gestos y frases fuera de tono, no hacen sino, aumentar la hostilidad y desconfianza de determinados viajeros. Sin embargo John Ford, escudriña en su pasado y pretende demostrar al espectador, que nunca las apariencias nos muestran la realidad, sobre la bondad, generosidad o buena intención de sus personajes. Conforme va desarrollándose la trama, en la que se intercalan un historia de amor y más de una amistad, el director va desenmascarando a algunos de sus protagonistas y descubriéndonos la realidad y la verdadera cara de otros. Sin duda, Ford se queda con los excluidos, los apartados, convirtiéndoles en auténticos héroes de esta gran película coral.
Si a todo este entramado de caracteres, unimos la utilización magistral de la cámara, descubrimos porque John Ford es uno de los más grandes directores de la historia del cine. Las imágenes que transcurren en la posada en la que los protagonistas pasan una noche, son impactantes por el uso de la luz y las sombras, con una fotografía llena de sentimiento, intimidad y detalles visuales. Además, no olvidemos su dominio sobre las escenas centradas en el magnífico paisaje y en las escenas de acción, sobre todo en la persecución de la diligencia por los indios, donde el travelling y las imágenes de los apaches galopando y los tiradores defendiendo la diligencia, han pasado a la historia.
En conjunto, una película ya clásica, que disfruta de un plantel de buenos actores y actrices, entre los que destaca el oscarizado Thomas Mitchell y que, para muchos es uno de los mejores westerns de la historia. Aúna acción, guión, personajes, técnica y una espléndida bso, convirtiendo a John Ford una leyenda de la dirección.



martes, 22 de abril de 2014

"Monasterios" - Miguel Sobrino

Miguel Sobrino ganó el premio Hislibris al mejor ensayo en el año 2009, por su trabajo "Catedrales". Años después ha presentado, con una apariencia parecida y un similar trabajo, también detallado y profundo, el libro "Monasterios". Con más de 800 páginas, este voluminoso tomo, nos acerca a la historia, vida y estilo de los cenobios más importantes de la España, desde las primeras cuevas de los ermitaños, hasta los monumentales edificios que jalonan nuestro territorio.

El autor desgrana página tras página, la biografía de un número importante de monasterios, conventos y cenobios, los cuales a lo largo de los siglos han sufrido transformaciones, guerras, desamortizaciones y recuperaciones, más o menos conseguidas, convirtiéndose en verdaderos testigos de la historia y del desarrollo, no solo de las distintas órdenes religiosas que los ocupaban y sus fundadores, sino también de la situación de la sociedad de la que han formado parte.

Sobrino realiza una descripción pormenorizada y detallada de gran cantidad de edificios dedicados a la vida contemplativa o de comunidad, y lo hace desde distintos puntos de vista. Por supuesto, uno es el arquitectónico y de estilo, donde desgrana las características constructivas y estilísticas, explicando la época, soluciones estructurales y detalles exclusivos de cada uno de ellos. Otro punto de vista es según la Orden que funda y vive en estas instalaciones centenarias. Dependiendo su origen y reglas, los monasterios cambian su fisonomía. Cluniacenses, benedictinos, cistercienses, cartujos, jerónimos, carmelitas, dominicos, jesuitas... crean asentamientos, propios o donados, donde comenzarán una vida de dedicación a Dios y a la sociedad que les rodea, y la estructura de sus edificaciones dependerá mucho de la propia organización y dedicación de los fundadores. Unos construirán de cara hacia su propia comunidad, otros, lo harán sin embargo, hacia su exterior, con una participación más mundana. Algunos tendrán una dedicación mixta, sirviendo además de alojamiento a personajes de abolengo o incluso pertenecientes a la monarquía. Además marcará, de manera importante su planificación, si nos encontramos con un cenobio masculino o femenino. Por último, y no menos importante, la situación geográfica, ya que según la disposición organizativa que cada Orden monástica ha decidido protagonizar, unos se construirán en despoblados, otros cerca de ríos, otros en zonas montañosas y otros, cómo no, en mitad de las poblaciones y centros urbanos.

Es un libro altamente adictivo, con una redacción a veces romántica y otras crítica, en la que se nota el estudio detallado y profundo de todo lo que habla y describe, haciéndonos partícipes de la pasión del autor por estos edificios perdurables durante siglos y que atesoran historias, cultura, riqueza, arte y sobre todo, experiencias humanas y divinas, dignas de ser contadas. Impresiona sobre todo el dominio arquitectónico del Sobrino, que a lo largo de las páginas explica las bases y características de las estructuras y edificios que conforman cada una de las instalaciones monásticas. Para mí el punto de más calidad de su obra.

El ensayo viene acompañado de gran cantidad de dibujos realizados por el propio autor, que detallan los diferentes comentarios que realiza de muchos de los monasterios reseñados, lo que viene muy bien para hacerse una idea de los apuntes del autor. Sin embargo considero que no resulta suficiente, para los lectores que no conocen las instalaciones y edificios descritos. Me da la impresión que el libro necesita ir acompañado de un visionado, de los edificios y sus características, para que el lector siga con interés y detalle las diferentes descripciones. Para ello nada mejor que conocerlos de primera mano, o sino, utilizar internet para observar con detalle fotos, que aclaran los comentarios, muchas veces técnicos del escritor.

Otro factor que en mi opinión resulta un hándicap importante, es el aparente desorden en la estructura del libro. Bien es verdad, que se compone de una serie de capítulos bien diferenciados y explicados, donde es fácil identificar el tema y la razón final de cada uno de ellos, pero sin embargo, a nivel general, estos capítulos aparecen desordenados, sin aparentar una estructura ordenada, conforme a un índice preconcebido. Por un lado, aparenta en un inicio, tener un ordenamiento temporal, pero conforme avanza, pierde este sentido. Por otro, hay momentos en los que parece que prima la estructura territorial, pero tampoco es así. Es verdad que es un libro que se puede leer a salto de mata, discurriendo de un capítulo a otro de manera independiente, pero se echa de menos una guía argumental más sólida y consistente. Además, y para complicar algo más el asunto, el ensayo carece de índice de los monasterios de los que trata y también de índice geográfico, que en mi opinión aliviarían mucho la consulta de un libro, importante en su contenido y muy aclarativo para el amante de este tipo de edificios y comunidades.

Nos encontramos con un libro importante, elaborado y con una base bibliográfica muy justificada. La cantidad de detalles, anécdotas y descripciones, resultan muy adictivas, para el aficionado, y su manera de redactar y contar, resalta por su calidad y pasión. Sin embargo, cierto caos estructural y la falta de índices, convierten el ensayo, en ocasiones, en un conglomerado de capítulos algo embarullado. Sin embargo, resulta muy recomendable para el amigo de visitar tantos y maravillosos monasterios, que contienen mágicos claustros, altas naves, floridas decoraciones, o simplemente paredes entre las que hombres y mujeres han dado su vida por lo que creían y adoraban, en contraposición al mundanal ruido de tantos siglos de historia. 


lunes, 21 de abril de 2014

Elbow - "To take off and landing of everything"

Sin duda, en su momento, uno de los grupos más innovadores y refrescantes del panorama británico, Elbow, ya una banda veterana, ocupa un hueco importante dentro la música pop alternativa del momento. Con una muy particular manera de entender la música, con un sonido elegante y melódico, este grupo ya ostenta en su discografía auténticos himnos modernos.
 
Este es su séptimo trabajo, que aunque, sin cambiar su perfil musical, sus canciones continúan regalando al aficionado temas relajados, que aúnan ritmos pausados que acompañan la inconfundible voz del solista, Guy Garvey. Un disco con clase, que mantiene las formas y la elegancia de anteriores trabajos. A tener en cuenta.


miércoles, 16 de abril de 2014

"1914. El año de la catástrofe" - Max Hastings

Es increíble la cantidad de libros que se han publicado en ocasión del centenario del comienzo de la I Guerra Mundial. Creo que no solo es un reto leerse los tochos que han salido a la venta en estos meses, sino que el primer problema con el que se encuentra el lector, es decidir qué comprar. La gran mayoría de los libros versan sobre la IGM al completo, desde su inicio en 1914 hasta 1918. Pero creo imprescindible, hacerse con algún trabajo que sepa desarrollar los prolegómenos de este conflicto mundial. Dos títulos han llamado mi atención, en este caso. En primer lugar, "Sonámbulos" de Christopher Clark, de la editorial Galaxia Gutenberg, que desarrolla los años previos al conflicto y que ya tengo en mi poder, pero todavía no he leído. Por circunstancias que no vienen a cuento, he disfrutado primero del que hoy reseño, del veterano Max Hastings y publicado por Crítica, que se dedica a narrar, con su estilo tan característico, el primer año en que comienza la IGM. Sin duda, para los aficionados a la lectura histórica, este libro se relaciona directamente con el magnífico "Los cañones de agosto" de Tuchman, completándolo en varios meses, hasta terminar el año 1914.

Como no podía ser menos, Hastings nos introduce en el libro, con una descripción no excesivamente extensa, pero suficiente, en la problemática europea en las fechas previas al comienzo de la guerra. Va desgranando las responsabilidades en el comienzo del conflicto, señalando directamente a la postura expansionista del Imperio Austro-Húngaro y en la presión que sobre éste realizaba Alemania. A partir de la ruptura de las hostilidades entre Austria y Serbia, las fichas de dominó caen sin remedio, llevándose por delante, primero a Rusia, y después a Alemania, Bélgica, Francia y Gran Bretaña. Tras estos inicios, en los que las alianzas y ententes, dan su paso hacia la guerra, otros países satélites decidirán el bando a tomar, hasta convertir el conflicto en mundial.

De manera cronológica, Hastings va describiendo los distintos frentes y movimientos de tropas, tanto en el este como en el oeste de Europa. Desde el primer encuentro, entre Austria y Servia y la participación Rusa en Prusia y Polonia, hasta el gigantesco movimiento pretendidamente envolvente de Alemania en su penetración en Francia. Las batallas de Alsacia y Lorena, Mons, Marne, Tannenberg, Yprés... son protagonistas de las páginas, jalonadas de experiencias y testimonios de soldados y espectadores civiles de los enfrentamientos de cientos de miles de soldados. Precisamente, este es el estilo peculiar del escritor. Intercalar la redacción bien documentada, digamos más oficial del conflicto, con los testimonios recogidos en cartas, periódicos y diarios personales de los verdaderos protagonistas de la contienda: los soldados, oficiales, enfermeras, médicos y civiles, auténticos narradores de las atrocidades y heroicidades que llenan las páginas de este libro. A pesar de lo ilustrativo del estilo, no miento, si digo que en algunos momentos, semejante cantidad de experiencias personales, interrumpen la redacción de lo sucedido en los frentes. Sin embargo, creo que, más que perjudicar el relato de los acontecimientos, consiguen ilustrar y acercar el conflicto al lector, humanizando la lectura.

Queda clara una cosa, y sobre ella trabaja enconadamente el escritor, y esta es, desmitificar ciertos aspectos del año 1914, como lo hace en referencia a la participación de los británicos en las batallas de occidente. No se corta en quitarle cierta importancia a la intervención de la F.E.B (Fuerza Expedicionaria Británica), sobre todo en los frentes de Mons y en el contraataque de Marne. Eso sí, coloca en mejor situación a la tropa, que formará en contadas ocasiones, lo que se ha dado en llamar la Delgada Línea Roja de fuego concentrado de fusilería, frente al descontrol y descoordinación de sus mandos, con pocas excepciones. Resulta terrible su crítica al comandante en jefe Sir John French, mostrando su poca visión del conflicto y las pocas ganas de participar en él, a pesar de las órdenes procedentes de las Islas. Otra situación se daría en Ypres, donde el frente defendido por los de Albión, cobra más importancia y protagonismo. Hastings, presta mucha atención a las líneas británicas, a pesar de que estas ocupan pocos kilómetros de frente y un mínimo de soldados, en comparación con la movilización masiva de los franceses. Seguramente, la visión de un escritor o ensayista francés, sería diferente en un libro parejo. No estaría de más hacerse con alguno, si lo hubiera. Nos daría un enfoque más continental, que tampoco estaría de más.

Al respecto de los Alemanes, a pesar de las críticas dirigidas a sus mandos, no es menos cierto que sus tropas llegaron a escasamente 20 o 30 kilómetros  de París. La cuestión decisiva, fue el logro aliado de resistir en retirada el tremendo empuje de los alemanes en dirección a la capital francesa, lo que aprovechó Francia para organizar un ejército de reserva que apoyó el contraataque Franco-Británico. No solo fue el desajuste alemán el que lo llevó a la retirada en Marne, sino que también contó y mucho, el enorme sacrificio, sobre todo francés, en la resistencia frente a la invasión del mes de agosto. Luego la estabilización del Marne y el traslado del frente al norte, en Yprés, conllevó una mejor situación aliada, junto al agotamiento alemán acumulado tras los primeros meses de lucha.

Otro asunto es el frente oriental. Con la excepción de la derrota rusa en Tannenberg, las batallas en Serbia, Galizia y Polonia, son un auténtico desbarajuste, lleno de retiradas y contraataques, en los que la peor parte se la lleva el ejército Austro-Húngaro, que en este primer año no logra vencer en ninguno de sus enfrentamientos. Hasta tal punto es complicado el conjunto de movimientos en este frente, que el propio Hastings se excusa por no poner planos más detallados del conflicto en esta zona, debido a lo enmarañado de tropas, ataques y retiradas. 

Entre batalla y batalla, Hastings desarrolla algunos capítulos a título complementarios, donde se enfrenta a la situación de los gobiernos en retaguardia y en general, a la vida de la población civil, durante los últimos meses del 14. La vida en las ciudades, la economía, el bloqueo a Alemania, la prensa, los avances médicos, el uso de caballos y animales de carga... Todo ello tiene su protagonismo en este completo libro.

Secundariamente, el autor desgrana la vida, a veces monótona, en determinados momentos de la guerra, sobre todo en lo que respecta al último mes, donde los frentes se comienzan a estabilizar, y aparecen las trincheras surcando los campos de Francia y Bélgica. Por otra parte, aunque de manera escasa, trata la posición de las Armadas de Alemania y Gran Bretaña.

Concluyendo, un libro completo, que en mi opinión supera al trabajo de Tuchman, en extensión y en su carácter analítico de lo sucedido en la segunda parte de 1914. Nos acerca, no solo de manera general el conflicto, sino también en su ámbito humano y a nivel de la tropa, convirtiendo su desarrollo en un conjunto de decisiones de los mandos jerárquicos, y también como un hecho que conmocionó a la sociedad y su base civil de los países que participaron en la guerra. Completo análisis crítico de los acontecimientos que llevaron al mundo a su IGM.





martes, 15 de abril de 2014

"El Capitán América y el Soldado del Invierno"

Tras la primera película dedicada al Capitán América hace unos años, con la nueva andadura de Marvel en el cine, no pocos esperábamos el siguiente film en el que, después de ver Los Vengadores, Steve Rogers, alías Capitán América, pudiera demostrar al espectador su capacidad de interpretar una secuela en la que el personaje mostrara cierta madurez y personalidad. Y parece que así ha sido, protagonizando una película, en la que no sólo mira al pasado, el del soldado que luchó contra Calavera Roja y los nazis, sino que enfila el presente y el futuro, en la lucha que protagoniza Shield y el mundo libre contra Hydra y su afán de crear el caos en el mundo.
El Capitán América, junto con Natasha Romanoff, alias, Viuda Negra, participan como agentes de Shield en una operación de rescate de una barco de la agencia. Sin embargo una serie de circunstancias y acontecimientos sucedidos alrededor de la figura de Nick Furia, alma máter de Shield, llevarán a nuestros dos héroes a plantearse ciertas preguntas, relacionas con la libertad, la justicia y la manipulación de la información. Es, en este caso, cuando el Capitán América, demuestra su idealismo y sensibilidad, identificada con su imagen de defensor de la libertad, frente a la guerra contra el terrorismo y el dudoso uso de la justicia. 
En esta ocasión, la trama más que conocida de estas películas, que heredan sus historias, de los miles de guiones de los millones de cómics vendidos hasta ahora, no presenta ninguna sorpresa especial, pero consigue introducir cierto suspense en un film realizado con mucha calidad técnica y grandes escenas de acción. Juega con la duda del intrusismo de la facción que pretende destruir el mundo, en la institución que de facto pretende defenderlo. También muestra la posibilidad de la utilización de la aplicación de la ley y el castigo, antes de cometer el delito, lo que plantea serias dudas a nuestro protagonista. En estos pilares encontramos el golpe de efecto de la película y realmente, aunque no resulte especialmente sorprendente, si que se consigue un film entretenido y ágil, del que el espectador no podrá decir que resulta aburrido.
Además de los personajes ya mencionados y conocidos del aficionado, se presenta un personaje villano, llamado El Soldado del Invierno, que consigue encarnar a una imagen bastante potente y característica del universo Marvel. Del lado de los buenos, hace acto de presencia Halcón, aunque su personaje es más endeble y quizás el más flojo de todos. Llama también la atención, la actuación de Robert Redford, en el papel de un cargo relevante de Shield, que juega con su cargo de burócrata, y como tal, da cierto empaque a un personaje que no resulta del todo desechable. Redford consigue defender su actuación, aunque ciertamente los años no perdonan. Sorprende el parecido de algunos gestos de la cara del afamado guapo en el pasado, con la de Silvester Stallone. ¿Será por efecto de la cirugía?
Creo que la película define bien el estilo de Marvel y como no, forma parte del engranaje que la marca quiere crear con sus diferentes superhéroes. Los hermanos Russo, directores del film, han logrado crear una película que no sorprende pero entretiene, con mucha acción, efectos especiales y cierta comicidad refrescante entre los personajes de Chris Evans y Scarlet Johanson. 

lunes, 14 de abril de 2014

"The Walking Dead" - Temporada 4

Hace unos día terminó la segunda parte de la 4ª temporada de la serie "The Walking Dead". Como suele ser habitual, este último episodio dejó las puertas abiertas a una 5ª temporada que nos desentrañará, como el grupo liderado por Rick, sale del atolladero en el que han caído, entre una mezcla de esperanza y desconfianza.
Mi seguimiento de esta serie, no viene sólo del ámbito televisivo. Como sabéis los que seguís mi blog, también soy lector asiduo de la serie del cómic, creado por Robert Kirkman y dibujado por Tony Moore. Por lo que se, el guionista se ha desentendido con la productora de la serie, con la que se encuentran en pleitos. Sin embargo, esto no significa que la base de la serie no sea el cómic que está rompiendo récords de seguimiento en el universo de las viñetas. Que un guión de cómic, sustente una serie tan rompedora y continuada, es algo a tener en cuenta, sobre todo si tenemos en cuenta, que no se trata de una historia puramente de zómbis, sino más bien de supervivencia y relaciones entre los humanos, que entre la destrucción y la convivencia, deben mantener en equilibrio su sentido de la humanidad y pervivencia.
Empezaba esta segunda parte de la 4ª temporada con el final y las consecuencias del ataque definitivo al complejo carcelario donde se refugiaban nuestros protagonistas. Por primera vez en la serie, tras escapar de la cárcel, tendrán que separarse en pequeños grupos y mantenerse vivos frente a los problemas que han surgido tras la disolución forzada del grupo. Precisamente, todos ellos localizarán una serie de carteles anunciando la existencia de una zona protegida y poblada, llamada "Términus". Tenderán a acudir a ese lugar, entre dudas, esperanzas, contratiempos y situaciones desesperadas. Solo la fuerza de superación, no únicamente frente al acoso de los muertos vivientes, sino también frente a la desesperación de haber perdido en la cárcel a seres queridos y ante la duda de que habrá sido de los demás compañeros del grupo, conseguirá que nuestros protagonistas logren alcanzar su objetivo. 
Por supuesto, como viene siendo habitual , nuevos personajes irán apareciendo en estos ochos últimos capítulos. Unos se aliarán en la búsqueda de una zona protegida y segura, otros sufrirán un encuentro más complejo con nuestros supervivientes, ya que rigen su vivencia con reglas difíciles de asimilar. Finalmente, y en el último capítulo, lograrán encontrar el lugar anunciado, pero las consecuencias de este encuentro, no serán como esperaban, quedando todo pendiente de la 5ª temporada que llegará en octubre.
Unos capítulos, en los que hemos ahondado más en personajes veteranos, descubriendo su pasado. Otros han debido tomar decisiones traumáticas para su supervivencia y como no, los protagonistas van acumulando solidez y profundidad, conforme avanzan las temporadas. Sin embargo, exceptuando a Rick, protagonista fundamental de la serie, ningunos de los demás personajes puede confiarse en sobrevivir al siguiente capítulo, y con esta baza juegan los guionistas. Uno de los puntos fuertes de la serie, está en ver quien sobrevive a cada capítulo y quién muere. Lo que está claro, es que las confrontaciones con otros grupos humanos, llevarán el peso de las tramas, jugando con las condiciones de supervivencia y los intereses prioritarios de cada grupo. Con un estilo más intimista, la productora ha pretendido interiorizar en los personajes, pero ahora y tras el último capítulo, parece que ha llegado el momento de la acción más directa y definitiva. 

viernes, 11 de abril de 2014

"Los que no perdonan"

John Huston dirigió en 1960 este inusual western, protagonizado por Burt Lancaster y Audrey Hepburn. En él se cuenta la historia de una familia, los Zachary, que viven en una zona despoblada, cerca de territorio Kiowa. El hermano mayor lidera a los demás propietarios de la zona, organizando la captura de caballos salvajes para después venderlos en Wichita. La familia la completan la madre viuda, dos hermanos y una joven que fue adoptada hace muchos años, tras ser encontrada después de un supuesto ataque indio, o eso creían los hermanos. Un día, un viejo soldado del sur, aparece en la zona, contando a los colonos y a los kiowas, la verdadera procedencia de la chica adoptada. A partir de esto, los acontecimientos desencadenan una serie de hechos que marcarán la relación de la familia con sus vecinos y los indios.
El trabajo de Huston, nos plantea el problema del racismo y del odio que los blancos sentían por los pieles rojas. El director ahonda en la importancia de los lazos familiares, en el delgado hilo que separa las relaciones entre los colonos y como no, la situación de esas tierras fronterizas con los territorios indios. En una escena de la película, se cuenta la guerra que mantienen los kiowas con los colonos, y cómo estos, en distintos momentos han organizado partidas de castigo para, defenderse de sus ataques. Estas bandas organizadas de colonos, también acometen golpes sangrientos contra los poblados indios, asesinando mujeres y niños.
De una profundidad y un pulso dramático importante, el director nos va desgranando todos los problemas que suceden, conforme se van aclarando los acontecimientos alrededor de la muchacha adoptada, haciendo que la situación explote, no solo en el ámbito familiar, que lo hace y de manera dramática, sino también en la relación con los indios. Los papeles de Burt Lancaster y Audrey Hepburn, con una fuerte consistencia dramática, sustentan una película, en la que el amor prohibido y oculto durante años, va apareciendo entre miradas y gestos, mientras la trama los circunda, entre desaires y recuerdos del pasado. 
La película. como suele ser habitual en los westerns, goza de una impecable fotografía y viene acompañada de una bso, compuesta por el insigne Dimitri Tiomkin. Sin embargo, esta partitura, la encuentro desmedida y potente en exceso, para una película que quizás pida una composición más cercana e intimista. Este quizás es el único pero a un film profundo en sentimientos y espléndidamente dirigido. Llamar la atención en la figura del solitario soldado confederado, que entre su presunta locura y las apariciones casi fantasmales entre el viento y la inmensidad del desierto, ha quedado en mi retina, como una de las imágenes más impactantes de la película. Un buen film, de género, pero que se sale de lo normal, por su tratamiento y la firme mano del director John Huston.

jueves, 10 de abril de 2014

"Breve historia de Napoleón" - Juan Granados

La editorial Nowtilus es veterana en la publicación de la colección titulada "Breve historia de...", donde desgrana de manera resumida momentos, personajes y hechos históricos. Es una colección interesante para quién quiere acercarse y conocer determinados datos históricos de una manera fácil y cercana. En este caso, por circunstancias que no vienen a cuento, he tenido que leer la publicación escrita por Juan Granados, sobre la figura de Napoleón Bonaparte.

Como es habitual en esta colección, el libro no pasa de las trescientas páginas y goza de unos márgenes especialmente generosos y una letra agradable de leer. Con esto quiero decir, que la extensión del texto no es especialmente larga. El escritor, nos desgrana cronológicamente las circunstancias que considera más importantes en la vida de Napoleón. Desde el origen italiano de su familia, pasando por su niñez en Córcega, hasta sus estudios militares en las academias de Francia. Poco a poco Granados, nos va contando como poco a poco, pero de manera ininterrumpida, el joven Napoleón va haciéndose un hueco en la Francia revolucionaria, hasta lograr posicionarse, tras las expediciones de Italia y Egipto,  como primer Cónsul. De aquí a ser nombrado Emperador y comenzar su apogeo imperial en Europa, no pasa apenas tiempo. Tras algún año de apogeo sobre Europa, el autor nos narra el comienzo de la decadencia, con las derrotas en España y Rusia, hasta su primera abdicación y retirada en Santa Elena. Posteriormente y con rápida narrativa, nos explica su regreso, derrota en Waterloo y la definitiva expulsión y muerte en Elba.

Desde luego, Granados, consigue estrujar en estas páginas los momentos más importantes de la vida de Napoleón, mezclándolos con algunas historias más personales y desconocidas del personaje, como su interés por la ciencia, la gestión política y administrativa de la Francia post-revolucionaria y su relación con las mujeres en su vida. Sin embargo, precisamente aquí encuentro cierto desequilibrio en su estructura, y algunos peros. Sin venir mucho a cuento, ocupa una parte importante del texto, en algo, en mi opinión, tan secundario, como las relaciones amatorias del emperador. Así mismo, y me imagino por ser un libro dirigido al mercado español, se ocupa también de explicar extensamente la situación de España antes de la entrada de Napoleón en la península, cuando entiendo que estos datos, no son excesivamente claves en la vida global del protagonista, teniendo en cuenta la brevedad del libro. Además y por último, el autor no nombra la batalla de Leipzig de 1813, llamada de las Naciones, sino sólo algunos enfrentamientos secundarios y anteriores en la zona, antes de su derrota frente a Prusia, Rusia y Austria, que forzó su exilio a Santa Elena. En mi opinión es una falta grave en el texto.

Aún así, este libro es una buena introducción al personaje, para quien quiera acercarse de refilón a su vida e historia pero, sin desmerecer el conjunto del trabajo, no deja de ser un resumen de la compleja existencia de Napoleón. Definitivamente aconsejable por su extensión al neófito, pero sin más aspiraciones.

miércoles, 9 de abril de 2014

Nick Waterhouse - "Holly"

Nacido en 1986, este muchacho con cara de bueno y un perfil retro, a los años 50 y 60, acaba de presentar su segundo trabajo de larga duración. Con un conjunto de canciones que navegan hacia los años en que el soul y el rock estaban en sus inicios, este cantante consigue insuflar a estos sonidos ya conocidos, una personalidad propia, con un desparpajo envidiable a la hora de interpretar sus canciones.

Treinta y dos minutos de canciones que suenan a clásicos, que nunca pasan de moda y consiguen trasladarnos a otros tiempos, a las que Nick aporta voz, gusto y mucha elegancia. Un seguro... vale mucho la pena. Disfrutadlo.


martes, 8 de abril de 2014

"The Fall" - Temporada 1

Norte de Irlanda. Entre la delincuencia, mafias y los recuerdos del terrorismo de tiempos pasados, un asesino en serie está matando a mujeres con el mismo perfil. La policía de Belfast, pide la ayuda de una inteligente y solitaria detective, interpretada por la actriz Gillian Anderson.
Este thiller psicológico, es una producción británica. Ya hace unos años, desde productoras británicas están llegando series de calidad, sobre todo en la línea del suspense y del género policiaco. En esta ocasión, nos encontramos con un producto serio, que mezcla inteligentemente la trama principal del asesino, al que seguimos en su vida diaria y asesinatos, con la vida policial y delictiva de Belfast, en donde los ecos de los años de terrorismo y confrontación, todavía resuenan en manos de mafias y traficantes. Si a esto le sumamos, algún toque de corrupción policial y política, tenemos como resultado un cóctel interesante y complejo, tanto que, en determinados momentos, da la impresión de que los propios guionistas se pierden entre tanta trama, llegando a no ligar resueltamente unas con otras. 
Los dos actores protagonistas soportan el peso de la serie. La detective, presentada como una investigadora de altura, solitaria, egocéntrica, que poco a poco va desmarañando el complejo mundo del asesino. Con ciertos problemas relacionados con el sexo y su manera de empatizar y relacionarse con sus compañeros, Anderson, pretende dar un aspecto de concentración y soledad, en mi opinión excesivo y bastante artificial, dando como resultado que su personaje no resulte en absoluta agradable y ni siquiera, en mi caso, interesante. El asesino, por otro lado, interpretado por el cuasi desconocido Jamie Dorman, resulta más complejo y atractivo para el espectador. Su papel, engloba cierta inteligencia, mezclada con su problema psicológico, frente a un tipo especial de mujeres, consiguiendo de manera casi milagrosa, llevar una vida de normalidad con su familia y entorno laboral.
En definitiva, una serie que pretende dar más de lo que logra, creando una buena base de thiller y suspense, pero en mi opinión, sin acertar con el trabajo de la actriz Gilliam Anderson, que a pesar de su especial belleza, no consigue, en mi opinión, engranar el papel de la detective. Para más inri, la trama principal se entrecruza con otras, sin mostrar su sentido, como si estas se crearan para un fin, que al final de la serie no han logrado desarrollar. Habrá que esperar a la segunda temporada, para ver el desarrollo de la serie y de los distintos personajes.