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lunes, 9 de junio de 2014

"En las trincheras" - Gaziel

El periodista Agustí Calvet, cuyo seudónimo era Gaziel, fue uno de los más importantes profesionales de la información de principios de siglo, no solo por su aportación profesional con el periódico "La Vanguardia", sino también, en su ámbito internacional, sobre todo por su trabajo como corresponsal en la IGM, realizando no solo una importante labor periodística, sino también, por su faceta más literaria, aportando densidad y profundidad a sus artículos más comprometidos.

En este año de recuerdo por el centenario del comienzo de la Gran Guerra, no solo se han publicado estupendos ensayos, acerca del origen, causas y acontecimientos acontecidos a lo largo de 1914 a 1918, sino que además, han aparecido una serie de libros, con diversidad de artículos periodísticos o literarios acerca de lo sucedido en aquellos años en la guerra. Recopilaciones de artículos y escritos de Valle-Inclán, Blasco Ibañez y otros periodistas y escritores españoles que fueron testigos de la guerra, llenan las estanterías de las librerías. Uno de los libros editados en este género y quizá uno de los más importantes es el que recopila una serie de artículos de Gaziel, cuando, siendo reportero de La Vanguardia, transita en el frente del bando aliado, informando sobre lo acontecido en los campos de batalla. Tras la guerra, este periodista y escritor recopiló en varios volúmenes los artículos publicados durante el conflicto, con los siguientes títulos: "Narraciones de tierras heroicas", "En las líneas de fuego" "De París a Monastir" y "El año de Verdún".

El libro que tratamos hoy recopila una serie de artículos seleccionados, para completar un texto no excesivamente extenso pero que aglutina diferentes visiones, que nos dan una idea, lo más completa posible, sobre la situación en el frente aliado y sus consecuencias en la población, en las propias tropas y en el planteamiento general y anímico de la guerra. En primer lugar y por orden cronológico, nos traslada a finales de 1914 y principios de 1915, a la zona del Marne, donde poco antes se había taponado la gran ofensiva alemana comenzada en verano del 14. En otra serie de crónicas, el autor nos describe la situación terrible de las trincheras, el continuo bombardeo de las lineas y la capacidad técnica, militar e industrial de los aliados, sobre todo desde la visión francesa. Un tercer capítulo, y uno de los más impactantes, trata sobre la retirada serbia hacia Grecia, debido al terrible avance de los búlgaros. En este caso las descripciones sobre los refugiados resultan muy impactantes. Ya en 1916, las crónicas sobre Verdún, reflejan las posiciones en la zona, y su reflexiones frente a la visión de miles de cadáveres del campo de batalla y de los heridos que llenan los hospitales. Y por último, en otro muy descriptivo y claustrofóbico relato, Gaziel relata la especial situación de las zonas subterráneas y de las minas colindantes al frente enemigo, zona de guerra, en la que la falta de aire y espacio, protagonizan la angustiosa situación de las tropas de la zona de Argonne.

En definitiva, un conjunto de artículos escritos con gran detalle y estilo, en los que el autor no solo plasma la realidad de los acontecimientos, sino que además se implica con el uso de la analítica y crítica de un avezado escritor, que es capaz de poner negro sobre blanco, a las espeluznantes consecuencias de una guerra que superó todas las expectativas de destrucción, salvajismo y terror. Con un estilo muy descriptivo y cercano, la visión del frente aliado, sobre todo el francés, resulta especialmente realista. 

Llama la atención, la crónica dedicada al frente serbio, donde el periodista explica la situación desesperada de los refugiados que huyen de una Serbia derrotada y abandonada por los aliados, frente al empuje de los búlgaros. No solo la nieve y el duro invierno de las montañas complican este frente. También el total pánico de la población civil, en un campo de batalla particularmente duro, donde el odio casi racial que encontramos en los Balcanes, protagoniza una guerra en la que los más indefensos son víctimas de la crueldad de los ejércitos y de las  angustiosas consecuencias de represalias y de los combates. 



2 comentarios:

  1. Siempre me ha atraído este tipo de literatura, llamémosle reporteril, en el mejor sentido de la palabra, cuando está hecha por profesionales que dominan el género. El hecho de que sean testigos presenciales o de que tengan acceso a quienes lo han sido y la inmediatez con los sucesos narrados, dota a los relatos de una frescura que, a veces, se pierde cuando transcurre el tiempo y se da paso a otro tipo de reflexiones.

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    1. Y además, en este caso, esta muy bien escrito.

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