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lunes, 27 de enero de 2014

"La historia de la Malakand Field Force" - Winston Churchill

En el año 1897 se produjo en la frontera de India y Afganistán un levantamiento pastún y como consecuencia de ello, un ataque a una zona de fortines y emplazamientos británicos llamados Malakand y Chakdara. Inmediatamente el gobierno de su Majestad envió tropas de auxilio y una operación de castigo, a la que se unió el joven Churchill, oficial en activo,  actuando como corresponsal de varios periódicos londinenses. La campaña, iniciada en respuesta al ataque a los puestos británicos, se situó entre los meses de julio y octubre de ese año y a su vuelta de la India, Winston Churchill publicó un libro basado en los artículos enviados a Londres y en sus propias experiencias en la campaña, siendo éste su primera obra literaria publicada en 1898.

A pesar de que el autor no estuvo desde el principo de la contienda, queda obvio, conforme avanzamos en la lectura del libro, que sus relaciones dentro del ejército eran más que sólidas, porque desde el comienzo de su relato, el libro revosa de datos, hechos y movimientos tan detallados y puntuales, que llaman la atención por su minuciosidad, característica muy propia de Churchill en toda su venidera obra. Cuando las Brigadas de socorro y castigo acuden al lugar de los hechos, de las que el propio autor forma parte, no sólo describirá los hechos, sino que además lo hará de un modo crítico y analítico muy interesante, para conocer de primera mano la situación real en la frontera.

Es interesante, imbuirnos en la lectura de este libro de apenas 300 páginas para entender, la manera en la que los británicos y sus tropas nativas, que conformaban la mayoría de las Brigadas, plantéan la campaña en sí. No sólo entienden que hay que acudir en socorro de las guarniciones, sino que además se da por hecho que hay que realizar una campaña de castigo contra las tribus que han participado en la rebelión, no solo por el hecho de fortalecer la frontera, sino que además existe la necesidad de amenazar a los nativos con la poderosa capacidad de reacción Británica, también en vistas a que el otro Imperio allende las montañas, la gran Rusia, deje de acechar e instigar a las tribus contra la India y su Protector.

A lo largo de la lectura, Churchill nos lleva de la mano por cada una de las operaciones y pequeñas batallas que se suceden a lo largo de la contienda. Nos apunta las diferentes bajas de las compañías inmersas en la campaña y la participación de las tropas nativas y británicas, ya sea como infantería o caballería, ésta última en su forma más colonial y conocida, como los lanceros Bengalíes. Analiza los distintos movimientos en unas zonas de valles y riscos casi inexpugnables, donde cada poblacho es una pequeña fortificación; lugares donde la infantería, por compañías tiene que trepar colinas, para después escaládamante abandonarlas; caminos donde la caballería a veces tiene que marchar en fila de a uno mirando de reojo los riscos plagados de tiradores pastunes; pequeñas batallas donde los oficiales británicos encabezan las cargas, y que tras despejar una hondonada, se debe replegar cubriendo sus espaldas, que siempre son diana de los tiradores nativos, y nunca dejando heridos o caídos atrás, con la dificultad que esto entrañaba. No es extraño el gran número de bajas dentro de la oficilidad, que con sus ditintivos, resalta entre la tropa. Importantes apuntes y anécdotas, los incorporados sobre la infraestructura de una expedición respecto a sus medios de transporte, apoyando la utilización de los mulos, en vez de camellos, o la planificación sanitaria en zona de combate y retaguardia.

Con un estilo algo recargado pero rico en detalles, descripciones y datos, que imprimen realidad y visión global del hecho, Churchill nos cuenta la campaña al completo, con un buen pulso y con la mirada crítica del que en el futuro será un gran estadista, con sus conclusiones y críticas, pero siempre defendiendo la supremacía del Imperio no sólo ante otras potencias, sino frente a los que considera en el libro, salvajes nativos de las fronteras, independientemente que les reconozca su valor y afán guerrero. No olvidemos que el libro está escrito en 1898. Incluso algunas reflexiones sobre Afganistán y su entorno son análisis que tendrían gran actualidad tras la ocupación soviética de los 80 o la invasión de 2001 por las tropas internacionales. El conocimiento de las tribus, su cultura y la relación con ellas es prioritaria para su pacificación y estabilización, algo que Churchill señalaba ya entonces en su libro.

En definitiva, un libro donde de manera amena y muy detallada se cuenta esta contienda en la frontera con Afganistán. Y lo hace tan descriptivamente, que hay momentos en que nos recuerda aquellas películas de los años 30 y 40 como "Gundha Din", o "Los tres lanceros bengalíes". Así llega a ser la narrativa de Churchill, llena de acción, movimientos de guerrilla y parapetos defendidos por las tropas del Imperio ante las masas de pastúnes enarbolando sus espadas y rifles contra el invasor europeo.

Sólo un apunte negativo a este libro editado en 2010. La falta total y absoluta de fotos, ilustraciones y sobre todo mapas, tan necesarios para hacer un seguimiento real y directo sobre la campaña realizada. Una pena. 

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