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miércoles, 11 de diciembre de 2013

"Breaking Bad" - Temporada 5

Y llegó el día menos deseado, en el que la serie Breaking Bad llega a su fin, con el capítulo 16 de la 5ª temporada. Y es que el icono creado por el personaje de Walter White, ese pobre profesor de química, enfermo de cáncer y prácticamente desahuciado, transformado en un cocinero de metanfetas y capo del mercado de la droga en la mitad sur de los EEUU, ha dado tanto de sí, ha creado tantas contradicciones en el espectador, y ha tenido una legión tan larga de admiradores, que al final le vamos a echar de mucho de menos.

No quiero contar el final de la serie, ni siquiera dar demasiadas pistas del desenlace final de la temporada, pero si puntualizar un par de cosas. En primer lugar, el protagonismo innegable de Hank, el cuñado de White, que hace que los acontecimientos se aceleren hacia donde nuestro protagonista no quería ir. Y por otro, el derrumbamiento total, en el intento de Walter por reconstruir su familia, intentando buscar una normalidad perdida dentro de la anormalidad de su situación. Estos dos puntos, son el principio del fin del los sueños y desencantos del protagonista. A partir de aquí, solo recomiendo que cada uno vea por si mismo el final de la serie y opine. Apuntar y celebrar que, Walter White, por fin, reconoce que todo lo que ha hecho desde el principio de la temporada, no fué para el bien de su familia, como le oímos decir más de una vez, cada vez que pretendía arreglar las cosas con su mujer. No señor, Walter White hizo lo que hizo por que le gustaba, por que disfrutaba cocinando y por que todo ello le daba vida y se la llenaba, no solo en el sentido estricto, al pagarle la quimioterapia, sino en el sentido regenerador de la palabra, convirtiendo a un simple profesor en el traficante, el más importante de la zona y del producto más puro del mercado. Eso era lo que a él le llenaba y lo reconoce en su último capítulo, admitiendo lo que todos veíamos temporada tras temporada.

Y qué decir de Jesse, realmente un personaje maltratado, desgraciado, que aún me queda la duda de si realmente se libera alguna vez de la sombra y de la influencia dañina o no, de Walter White. Siendo el personaje, en mi opinión, mas flojo, ha llegado al final de la temporada, aunque pasando por situaciones desesperadas. Otra de sus grandes protagonistas es Skyler, la mujer de White. Esa mujer sufridora y fuerte. Sin embargo, me queda una sensación extraña de su personaje. Da la impresión que ha sido una simple espectadora de lo sucedido en tantísimos capítulos y que no ha tenido la capacidad de decisión ni el protagonismo que los creadores de la serie le han querido aportar en la recta final de la temporada. Siempre me quedará esta duda sobre su personaje.

Lo que debe quedar claro, es el poderío de las imágenes y de los iconos que esta serie ha tributado al espectador. Lleno de escenas que quedarán en la retina de los aficionados. Esos comienzos de cada capítulo, impactantes, que por si solos te llevaban de la mano hacia lo que iba a suceder durante los siguientes 50 minutos. Todo ello ha dejado una marca inolvidable de una serie impactante, muy controvertida y llena de contradicciones. Eso de poner en una balanza al capo de la droga (Walter White) y a la DEA (su cuñado Hank) ha creado más de un problema de conciencia en más de un espectador. Momentos puntuales en que, sin saber por qué, se producían en el televidente sensaciones de apego a Walter White y en otros momentos estabas deseando que lo detuvieran, que lo pillaran... Eso y mucho más es lo que ha conseguido generar una serie irrepetible, que seguro quedará en el recuerdo de los aficionados a las series, que por cierto, son legiones.

Ahora que cada cual juzgue si el final del último capítulo, es el apropiado, el deseado o incluso en necesario. Cada uno saque sus conclusiones, pero sin que le haga dudar en ningún momento de la calidad de esta estupenda serie. 



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